Virus
Congo eleva a 131 las muertes sospechosas por el brote de ébola en el este del país
EFE / Nairobi
El brote de ébola en el este de la República Democrática del Congo (RDC) ha resultado en al menos 131 muertes sospechosas y 513 casos también sospechosos de la enfermedad, informó el Gobierno congoleño, que previamente había cifrado en 116 ese número de fallecidos.
"Se han registrado 513 casos sospechosos y 131 fallecimientos en las zonas afectadas", declaró el ministro congoleño de Salud, Samuel Roger Kamba, en una rueda de prensa a última hora del lunes y recogida este martes por la agencia de noticias estatal congoleña ACP.
Kamba recalcó que se trata de "muertes sospechosas" y que "se están llevando a cabo investigaciones para determinar cuáles están realmente vinculadas a la enfermedad".
Con base en esas cifras, "se observa que la tasa de letalidad es menor que la mortalidad asociada al ébola Zaire (variante más común en el país)", añadió el ministro.
El brote, cuyo epicentro se sitúa en la provincia oriental de Ituri, es de la cepa Bundibugyo, cuya tasa de letalidad oscila entre el 25 y el 40 %, según Médicos Sin Fronteras (MSF).
El virus comenzó a circular a finales del mes del pasado abril, y afecta a las zonas sanitarias de Mongwalu, Rwampara, Bunia y Nyankunde, en Ituri; aunque también se han descubierto casos en la vecina provincia de Kivu del Norte, concretamente, en la comuna de Katwa, en la urbe de Butembo, y en la capital provincial, Goma.
Ambas provincias también se encuentran inmersas en combates entre el Ejército congoleño y un centenar de grupos rebeldes.
Fuera de la RDC, Uganda ha confirmado dos casos en Kampala -incluido un ciudadano congoleño fallecido que se considera un caso importado- y Sudán del Sur ha detectado otro caso en el estado de Ecuatoria Occidental, cerca de la frontera con la RDC.
Se trata del decimoséptimo brote registrado en la República Democrática del Congo desde que se detectó el virus por primera vez en 1976.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró este domingo el brote como "emergencia de salud pública de importancia internacional", lo que hizo que diferentes países africanos reforzasen los controles sanitarios y cerrasen sus fronteras, como en el caso de Ruanda.
El virus del Ébola se transmite por contacto directo con fluidos corporales de personas o animales infectados y causa fiebre hemorrágica grave, vómitos, diarrea y hemorragias internas.
Según la OMS, el virus presenta una tasa de mortalidad media de entre el 25 % y el 90 %.