Pronunciamiento
En el Consejo Permanente de la OEA respaldan al gobierno de Paz y rechazan cualquier intento de desestabilización
Durante la sesión del Consejo Permanente de la Organización de los Estados Americanos, se brindó un decidido respaldo al gobierno del presidente Rodrigo Paz, se rechazó cualquier intento de desestabilización de la democracia y se abogó por la solución del conflicto social y de la situación humanitaria mediante el diálogo.
Ante las representaciones diplomáticas de 34 países de la región y de las naciones catalogadas como observadores permanentes, el canciller boliviano, Fernando Aramayo, expuso de forma virtual un detallado estado de situación de la conflictividad que afecta al país, advirtiendo que estas acciones buscan forzar la dimisión del mandatario y quebrar el orden democrático.
Luego de la exposición sobre la situación boliviana, 17 representantes diplomáticos hicieron uso de la palabra y coincidieron en respaldar al gobierno de Paz, que enfrenta desde hace más de dos semanas un cerco vial y movilizaciones focalizadas en La Paz y El Alto, aunque en los últimos días se instalaron puntos de bloqueo en otras regiones.
El embajador de Argentina, Carlos Bernardo Cherniak, consideró que “no son momentos para ambigüedades” y rechazó cualquier acción orientada a la desestabilización del orden democrático y a la alteración de la institucionalidad de la administración boliviana.
“Consideramos fundamental que todos los actores políticos y sociales canalicen sus diferencias por vías institucionales, privilegiando el diálogo, el respeto a las autoridades democráticas y la preservación de la paz social”, afirmó Cherniak, en coincidencia con otras misiones diplomáticas que expresaron su preocupación por la coyuntura boliviana.
El gobierno del presidente Paz responsabilizó al expresidente Evo Morales de la conflictividad que golpea, principalmente, a La Paz y El Alto desde hace más de dos semanas. Afines a Morales, campesinos “ponchos rojos”, maestros rurales y sectores de la Central Obrera Boliviana son parte de las protestas que exigen la renuncia del presidente.
Por su parte, el embajador de Paraguay, Raúl Alberto Florentín, rechazó “toda acción u omisión que esté orientada a desestabilizar el orden democrático establecido o que pretenda alterar de forma violenta la institucionalidad del gobierno constitucional del Estado Plurinacional de Bolivia, el cual fue legítima y democráticamente electo por la voluntad popular”.
Para el embajador de Perú, Rodolfo Coronado, la atención a las demandas de los movilizados debe canalizarse a través del diálogo entre los actores políticos y sociales bolivianos dentro del marco constitucional, con pleno respeto a los derechos humanos y de conformidad con los principios recogidos en la Carta Democrática Interamericana.
Durante su intervención, el embajador de Chile, José Miguel Castro, expresó su preocupación por la situación humanitaria derivada de los bloqueos, los cuales han dejado desabastecida de alimentos, combustibles y medicamentos a gran parte de la población de El Alto y La Paz.
“Reiteramos nuestra solidaridad con el Gobierno y, por supuesto, con el pueblo boliviano, y exhortamos a todos los actores políticos y sociales a que canalicen sus diferencias privilegiando el diálogo y el respeto a las instituciones”, afirmó el diplomático chileno.
Entre las delegaciones que respaldaron al Ejecutivo boliviano, expresaron su preocupación por la situación humanitaria y rechazaron cualquier intento de desestabilización también están las de Estados Unidos, Colombia, Canadá, Uruguay, Brasil, España, Guatemala, México y Ecuador.
Al cierre de la sesión extraordinaria, el secretario general de la OEA, Albert Ramdin, abogó por el apoyo del concierto internacional a Bolivia en este complejo escenario, respaldó la gestión de Rodrigo Paz y condenó enérgicamente los actos de violencia, sin importar su origen, así como la obstrucción de los servicios sociales y médicos fundamentales.
“La gobernanza democrática no es solo un derecho de la gente, sino también el marco en el que todos los problemas sociales, económicos y políticos pueden y deben ser enfrentados. Socavar estas instituciones no resuelve la crisis; en nuestra opinión, la profundiza”, afirmó el alto funcionario, de acuerdo con una traducción no oficial del inglés al español.
Finalmente, el embajador de Bolivia ante la OEA, Carlos Paz, agradeció las firmes expresiones de respaldo hacia el Gobierno y el Estado boliviano en este momento de alta conflictividad social.