Presión
Campesinos “ponchos rojos” y otros sectores marchan rumbo al centro de La Paz y retoman el bloqueo en la Autopista
El bloqueo en la Autopista Autopista El Alto-La Paz fue retomado la mañana de este viernes con bloques de cemento que se utilizan como separadores de vías, mientras que un numeroso grupo de campesinos y otros sectores sociales se reunía en la vía contigua Naciones Unidas para descender al centro de la ciudad sede de gobierno con la consigna de la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
Los campesinos “ponchos rojos”, que forman parte de la Federación de Campesinos Túpac Katari, fueron convocados para cerrar esta semana de conflictos con esta nueva marcha, que pretende ejercer mayor presión al Gobierno, que hasta el momento apuesta al diálogo y a realizar esporádicos desbloqueos.
Más de 20 días de bloqueo asfixian a El Alto y La Paz, que se encuentran en una situación crítica de desabastecimiento de alimentos, medicamentos y carburantes. Justamente, los “ponchos rojos” son quienes están operativizando esta extrema medida de presión en El Alto y en las carreteras que conectan a La Paz con Copacabana, Desaguadero y Oruro.
Ahora decidieron descender a La Paz, junto al resto de sectores movilizados, y empezaron a reunirse desde tempranas horas en el sector del Multifuncional, la frontera entre ambas ciudades. Su demanda principal, que es respaldada por grupos afines al expresidente Evo Morales, maestros rurales y la Central Obrera Boliviana (COB), es la dimisión de Paz, que lleva un poco más de seis meses en el poder.
Mientras se reunían, otros grupos, a pocos metros, volvieron a cerrar el tránsito en la autopista La Paz-El Alto con bloques de cemento utilizados como separadores de vía, que había sido habilitada la noche del jueves. Medios de comunicación reportaban agresiones verbales contra la prensa e, incluso, en ocasiones, a transeúntes.
Hacia el mediodía estarán en la sede de gobierno. Fueron los mismos que, junto al resto de sectores movilizados, protagonizaron una violenta marcha el lunes que acabó con saqueos, destrozos en propiedad pública y privada, quema de un vehículo policial y agresiones a transeúntes y a dos policías que quedaron gravemente heridos.
Por otra parte, la seguridad policial en la Plaza Murillo, en el centro del poder político, fue reforzada desde la madrugada, teniendo en cuenta que el lunes los movilizados asediaron con violencia a los policías en el intento de tomar la plaza Murillo.
Las actividades en el centro paceño se desarrollan con relativa normalidad en las primeras horas de esta mañana, con poca circulación vehicular.