Legislativo
En la última semana, Lara se enfocó en emitir pronunciamientos, pero no convocó a la ALP para contribuir al cese del conflicto
Desde el pasado fin de semana, el vicepresidente Edmand Lara emitió una serie de comunicados escritos y verbales sobre la situación conflictiva que atraviesa el país. Sin embargo, no convocó a la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP), entidad que preside, para contribuir a cesar el conflicto.
Un relevamiento da cuenta de que, desde el 16 de mayo hasta la fecha, el vicepresidente emitió al menos ocho pronunciamientos —la mayoría escritos— sobre el conflicto que vive Bolivia. Sin embargo, en ese mismo lapso no convocó a una sesión del Órgano Legislativo. Antes de ese periodo, concretamente el 4 de mayo, hasta se ofreció de mediador, aunque no tuvo éxito en ese planteamiento.
Tanto el Concejo Municipal de La Paz como la Alcaldía de La Paz anunciaron convocatorias a encuentros en busca de generar salidas ante los bloqueos que aíslan a La Paz y El Alto desde hace más de dos semanas. Las movilizaciones, protagonizadas principalmente por campesinos, cobistas y evistas, exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
El artículo 153 de la Constitución Política del Estado dispone que el vicepresidente preside la ALP y que ese ente legislativo puede sesionar en un lugar distinto al habitual dentro del territorio del Estado, por decisión de la plenaria y a convocatoria de su presidente.
Los pronunciamientos
Un primer pronunciamiento, realizado el 16 de mayo, cuando el Gobierno instruyó abrir un “corredor humanitario” ante los bloqueos que piden la renuncia del presidente Rodrigo Paz, se enfocó en el uso de agentes químicos por parte de las fuerzas del orden contra los movilizados que mostraron resistencia.
“Condenamos y rechazamos el uso indiscriminado de agentes químicos y cualquier acción que vulnere la integridad y los derechos fundamentales de la ciudadanía, particularmente de personas adultas mayores, mujeres embarazadas, niñas y niños. Ningún operativo de seguridad puede ejecutarse al margen del respeto a la dignidad humana, a la Constitución Política del Estado y a los estándares internacionales de derechos humanos”, dice el comunicado.
Ese mismo día, Lara y su oficina emitieron otro pronunciamiento en el que denunciaron “la violencia desatada” por la “Policía Boliviana y las Fuerzas Armadas” y señalaron que los hechos suscitados esa jornada “recuerdan las vulneraciones a los derechos humanos ocurridas en 2019”.
Un día después, el 17 de mayo, Lara, a través de un video, rechazó las acciones de las fuerzas del orden y se enfocó en la Policía y las Fuerzas Armadas, a las que acusó de usar la violencia contra la población. “No han considerado que en el lugar había personas de la tercera edad, habían niños, han hecho uso indiscriminado de agentes químicos”, señaló.
El lunes 18 de mayo, la Vicepresidencia emitió otro pronunciamiento, esta vez una carta abierta al presidente Paz. En esa misiva, acusa al Estado de hacer uso de agentes químicos contra sectores sociales “que salían a las calles para expresar sus demandas”.
Esa misma jornada, la Vicepresidencia emitió otro pronunciamiento en el que expresó “su profunda preocupación y firme rechazo ante los hechos de violencia registrados durante los operativos de desbloqueo de vías iniciados la madrugada del sábado 16 de mayo (…) a estas se suman las declaraciones emitidas por el comandante general de la Policía, Mirko Sokol, quien afirmó que los operativos se realizan ‘sin armas letales’ (…) condenamos toda forma de violencia que atente contra la integridad de las personas”.
En horas de la noche de ese mismo día, Lara emitió otro comunicado en contra de un grupo de movilizados que en La Paz quemó una wiphala. “La Vicepresidencia expresa su enérgica y profunda preocupación ante la quema de la wiphala registrada la noche de este lunes (…) Recordamos a la población que la wiphala es un símbolo patrio oficialmente reconocido por la Constitución”.
Al día siguiente, el 19 de mayo, Lara realizó una conferencia de prensa en la que criticó que el Ministerio Público haya emitido órdenes de aprehensión contra dirigentes, como la que está vigente contra el secretario ejecutivo de la Central Obrera Boliviana (COB), Mario Argollo, quien ahora está en la clandestinidad. “Dirigentes de la COB salen a exigir algo legítimo, diálogo y un incremento salarial justo para los trabajadores, y cuál es la respuesta del presidente y de sus ministros: órdenes de aprehensión, persecución e intimidación”.
En tanto, el 20 de mayo, Lara volvió a emitir un nuevo pronunciamiento en el que acusó a Samuel Doria Medina, líder de la alianza Unidad, de “operar desde las sombras” para poner a sus hombres en el gabinete de Paz, impulsar su plan de Gobierno y manejar decisiones clave a su antojo.
“El principal responsable de la parálisis y el desorden en este Gobierno es usted, Samuel Doria Medina. Los únicos que se están dando un autogolpe son los propios ministros que, bajo su influencia, incumplen las promesas de campaña y luego buscan culpables externos”, dice parte del comunicado.