Clandestinidad
Argollo reaparece y llama a continuar con las protestas, dice que no son enemigos del pueblo y culpa al Gobierno de los perjuicios
Desde la clandestinidad y en un video, el dirigente de la Central Obrera Boliviana (COB), Mario Argollo, reapareció y convocó a continuar con la movilización y los bloqueos que cumplen 22 días, sin abrir espacios al diálogo y cerrándose en una consideración de “lucha justa”, viendo en el gobierno a un “enemigo”.
El pronunciamiento, en un video de más de siete minutos donde se lo ve con una polera de color negro y su tradicional casco de minero, no habla en ningún momento de diálogo y, por el contrario, aseguró que los puntos de bloqueo se extienden en diferentes departamentos, como parte de lo que consideró una reivindicación.
Tampoco mencionó la demanda que persiguen las protestas, que abiertamente exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz. “No es un conflicto político, es una lucha por las reivindicaciones de nuestra población. En ese sentido, fuerza a mis compañeros, a todo nuestro pueblo movilizado que hoy en día está en la lucha”, aseguró.
Argollo tiene una orden de aprehensión en su contra, justamente por alentar las protestas que llevan 22 días y dejan a El Alto y La Paz asfixiadas, sin abastecimiento de alimentos, carburantes y medicamentos. La extrema medida de presión articula a la COB, a campesinos, a maestros rurales y a grupos afines al expresidente Evo Morales.
“Vamos a estar con ustedes, mis compañeros y compañeras, hermanos y hermanas, y a toda la población, fuerza; a todo el pueblo movilizado, por lo que estamos luchando es justo y es por nuestro país”, aseguró el dirigente, y atribuyó los perjuicios que provoca su protesta al gobierno por no haber atendido sus demandas.
“No ha habido una posición firme de parte del gobierno de tener una voluntad de solucionar los problemas que hoy aquejan a nuestro país”, aseguró sin dar mayores elementos, aunque inicialmente el ente matriz de los trabajadores exigía la atención a su pliego petitorio, que tenía como punto central un incremento salarial que el gobierno desahució.
Argollo cuestionó el anuncio de la administración de Paz de fiscalización a las empresas públicas y de la redacción de nuevas leyes para sectores estratégicos de la economía, pero no expuso ningún documento sobre sus dichos y se limitó a señalarlos como contrarios a los intereses nacionales.
“No somos enemigos, sino un enemigo del pueblo; el enemigo está ahí reinando, haciéndonos pelear entre nosotros. En ese sentido, si ha habido alguna situación de molestia también en la población por la falta de algunos insumos, lo que están sufriendo es la consecuencia de que el gobierno central ha hecho asumir estas medidas porque no ha tenido la capacidad de solucionar todos estos problemas”, aseguró para justificar las protestas.