Mundial 1962
El “crack”, 100% hecho en Chile, pero con problemas en el agua
El balón oficial del Mundial de 1962 fue el “Crack”. Fabricado en Chile por la empresa local Curtiembres Salvador Caussade, fue el primero en la historia de los Mundiales en no ser importado desde Europa. Fue un símbolo de autonomía, pero también una muestra de las limitaciones tecnológicas que aún tenía el fútbol global.
Tenía una apariencia simple, pero efectiva. Estaba compuesto por 18 paneles de cuero, cortados en forma particular: doce de forma hexagonal y seis rectangulares. La disposición de los paneles echó a la memoria la vieja distribución de paneles de las pelotas de voleibol. Además, utilizaba una válvula de látex por lo cual su esfericidad estaba garantizada.
A diferencia de modelos anteriores, no usaba materiales importados ni técnicas industriales avanzadas. Era hecho completamente a mano, con cuero curtido en el país.
Su color era marrón oscuro, algo que dificultaba la visibilidad en las transmisiones televisivas de la época. Además, al estar hecho con cuero pesado y sin tratamiento impermeable, el balón se volvía más duro con la humedad, especialmente en los partidos disputados bajo la lluvia.