2026-05-27

Mundial 1974

El nuevo trofeo, las tiras en la camiseta de Johan Cruyff y los monos de Zaire

Los jugadores del seleccionado africano llevaron 20 monos muertos al mundial alemán. En 1974, FIFA presentó la nueva copa en lugar de la Jules Rimet.

Luego de que Brasil obtuviera en 1970 su tercer Mundial y se apropiara para siempre de la copa Jules Rimet, la FIFA organizó un concurso de diseño para la confección de un nuevo trofeo. Sobre 53 proyectos presentados, fue elegido ganador el del escultor italiano Silvio Gazzaniga, autor del premio que actualmente se entrega a los ganadores de la Copa del Mundo.

El galardón está compuesto en un 75 por ciento por oro de 18 quilates, con una base confeccionada con una piedra decorativa denominada malaquita verde. Su peso es de 5 kilogramos, mide 36 centímetros de alto, 13 de base y 15 en su parte más ancha. Por él, se pagaron 20 mil dólares en 1974. A diferencia de la Jules Rimet, la nueva copa no podrá ser ganada nunca a título definitivo.

El campeón de cada competencia sólo se hace acreedor de una réplica más pequeña, que sí guarda a perpetuidad.

El cuadro de Zaire que tuvo una historia particular a su llegada.

 

Monos

Luciano Wernicke, en el libro Historias Insólitas de los Mundiales de Fútbol, cita que la selección de Zaire causó sensación en Alemania, pero no por su juego dentro de la cancha -fue derrotada 2-0 por Escocia, 9-0 por Yugoslavia y 3-0 por Brasil-sino por sus particulares gustos culinarios.

Al llegar al aeropuerto de Frankfurt, los agentes de la aduana· local se sorprendieron al descubrir que en las valijas de la delegación africana había veinte monos muertos. Cuando preguntaron a los dirigentes y futbolistas qué hacían los cuerpos de los animales entre los botines y las camisetas, explicaron que los habían llevado para comerlos. “El mono asado es un plato que nos deleita, y aquí no se consigue”, explicaron los zaireños a los perplejos empleados aduaneros. Cuando salieron de su asombro, los agentes permitieron a los africanos pasar con su preciado manjar. En la aduana sólo quedaron náuseas generalizadas por lo que habían descubierto.

Cruyff luce la camiseta naranja con sólo dos tiras.

 

La marca de las dos tiras

Johan Cruyff había amenazado a la federación holandesa con no participar del Mundial si se lo obligaba a vestir la camiseta naranja oficial.

 El planteo no se sustentaba en un simple capricho, sino en una controvertida disputa empresarial. En esos años, Puma y Adidas eran las firmas de ropa deportiva más fuertes del mundo y se dividían el planeta futbolero.

Puma había contratado por una millonada a Cruyff para que fuera su principal cara publicitaria y no quería darse el lujo de que su estrella apareciera ante los ojos del mundo con otro símbolo en el pecho, hombros y brazos, y mucho menos el de su enemigo número uno (una situación que pareció reeditar la bíblica historia de Caín y Abe).

Para resolver el conflicto, Cruyff propuso una solución salomónica: Adidas siguió vistiendo a la escuadra nacional, pero él utilizó una camiseta casi idéntica a la de sus compañeros, sin isotipo en el pecho y con solamente dos de las tres tradicionales tiras en sus mangas. Según un vocero de la empresa Puma, fue el mismo Cruyff el que arrancó el distintivo y una de las franjas “como muestra de fidelidad” con esa compañía, según el relato del periodista Luciano Wernicke.

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