2026-06-05

Mundial 2026

Las historias de Haití, Congo y Jordania: ¿qué pasa afuera de la cancha?

¿Qué hay detrás del fútbol en países atravesados por crisis humanitarias y conflictos regionales?

Médicos Sin Fronteras

48 selecciones van por la Copa del Mundo este año, pero no todas parten del mismo lugar. Haití y Congo enfrentan crisis humanitarias agudas: violencia armada, desplazamiento interno y sistemas de salud al límite. Jordania atraviesa una realidad desafiante: es uno de los países que más refugiados acoge en el mundo.

El evento deportivo es una oportunidad de visibilizar realidades que rara vez ocupan la agenda internacional. En estos contextos, equipos de Médicos Sin Fronteras (MSF) brindan atención médica de emergencia, atención materno-infantil, cuidados para sobrevivientes de violencia sexual, rehabilitación y respuesta a brotes epidémicos.

Hoy, mientras el fútbol concentra la atención del mundo, también es una ocasión para mirar qué pasa afuera de la cancha.

 

Haití: conflicto armado, crisis institucional e incertidumbre

Haití atraviesa una de las crisis humanitarias más graves de la región. Desde el asesinato del presidente Jovenel Moïse en 2021, la violencia armada y el colapso institucional se profundizaron: grupos armados controlan amplias zonas de Puerto Príncipe y otras regiones del país, miles de personas fueron desplazadas y gran parte de la población quedó atrapada entre enfrentamientos y situaciones de violencia.

El deterioro del sistema de salud es extremo. Más del 60% de las instalaciones sanitarias de Puerto Príncipe están cerradas o fuera de servicio, y solo queda un hospital público con capacidad quirúrgica, completamente desbordado. Mientras tanto, aumentan las necesidades médicas vinculadas a heridas por violencia armada y violencia sexual, utilizada cada vez más como mecanismo de control territorial.

Los ataques reiterados contra ambulancias, hospitales y personal sanitario agravan todavía más la situación. En varias ocasiones, MSF se vio obligada a suspender actividades y cerrar centros de atención.

Aun en este contexto, Médicos Sin Fronteras (MSF) mantiene su presencia en hospitales, clínicas móviles, servicios materno-infantiles y espacios de atención para sobrevivientes de violencia sexual. Solo en los primeros meses de 2026, se realizaron más de 7.500 consultas médicas y se atendieron más de 4.300 urgencias.

En medio de esta crisis, Haití volverá a jugar un Mundial después de 52 años.

 

Un miembro de MSF y un niño contemplan la ciudad de Minova y el lago Kivu desde lo alto de una colina en la provincia de Kivu del Sur, República Democrática del Congo. Copyright: Igor Barbero/MSF.

 

RDC: violencia, desplazamientos y crisis sanitaria

En la República Democrática del Congo (RDC), el desplazamiento se volvió parte de la vida cotidiana. Los enfrentamientos entre grupos armados y fuerzas estatales obligaron a más de 7 millones de personas a abandonar sus hogares, en un contexto de violencia e inestabilidad que sigue deteriorando las condiciones de vida de la población.

A esta situación se suman crisis sanitarias recurrentes. La RDC es, de hecho, el país donde Médicos Sin Fronteras (MSF) desarrolla su mayor número de proyectos médico-humanitarios. Los equipos de la organización trabajan en consultas ambulatorias, campañas de vacunación, programas de hospitalización y tratamiento para la desnutrición infantil e intervenciones quirúrgicas. Además, responden a emergencias epidemiológicas y desastres naturales en diversas regiones del país.

En mayo, se declaró un nuevo brote de Ébola en el este del país, una región afectada desde hace años por la violencia y la inestabilidad. Frente a esta emergencia, MSF desplegó una respuesta a gran escala junto con el Ministerio de Salud, la Organización Mundial de la Salud y organizaciones locales. Cientos de trabajadores y trabajadoras de la organización llevan adelante actividades de atención médica, aislamiento y tratamiento de pacientes, vigilancia epidemiológica, rastreos de contactos y medidas de prevención y control de infecciones. MSF tiene una amplia experiencia en la respuesta a brotes de enfermedad por ébola y está movilizando equipos, recursos y materiales para apoyar y colaborar con las autoridades de la RDC.

En medio de este escenario crítico, el país volverá a participar de un Mundial después de 50 años.

 

Área de juegos en el patio del hospital de Ammán en Jordania. Copyright: MSF

 

Jordania: curar heridas en medio de crisis regionales

Jordania alberga a una de las mayores poblaciones de refugiados de Oriente Medio. Personas que huyeron de crisis y conflictos en Irak, Yemen, Sudán y Somalia, además de 2,4 millones de refugiados palestinos, según la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en el Oriente Próximo (UNRWA).

En Amán, capital del país, Médicos Sin Fronteras (MSF) gestiona un hospital de cirugía reconstructiva. Este centro especializado ofrece atención integral para pacientes que requieren cirugías reconstructivas por heridas de guerra, fracturas, quemaduras, entre otras causas, provenientes de diversos conflictos en Medio Oriente.

A nivel general, el programa trabaja de forma continua para crear soluciones innovadoras y mejoras en la atención de todos sus pacientes, tales como prótesis impresas en 3D, mascarillas para quemaduras y un laboratorio especializado en microbiología y resistencia a los antibióticos.

Dentro de este contexto regional, la situación de la Franja de Gaza representa un desafío crítico. En los últimos casi tres años, la escalada de la guerra en Gaza ha causado pérdidas y devastación inimaginables; las personas han sido asesinadas, heridas, sitiadas y desplazadas de manera sistemática.

Frente a este escenario, los equipos de MSF en Amán brindan atención especializada a heridos de la guerra en Gaza, incluidos niños y niñas evacuados por motivos médicos.

Sin embargo, MSF denuncia que, desde el 1 de enero de 2026, las autoridades israelíes bloquean la mayoría de las evacuaciones médicas de pacientes que necesitan atención especializada fuera de Gaza. Esta medida agrava una situación que ya era crítica: las derivaciones por traslados médicos fuera de la Franja llevaban meses siendo extremadamente limitadas. Como consecuencia, más de 18.500 personas continúan en lista de evacuación médica, incluidos 4.000 niños, según datos de la OMS.

Este año será la primera participación de Jordania en un Mundial. Pero detrás del debut histórico también están las historias de millones de personas desplazadas por las guerras y conflictos de la región.

 
 
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