2026-06-10

Marcha

La marcha de los movilizados llega al centro paceño sin mayores incidentes y bajo un fuerte resguardo policial en la plaza Murillo

La movilización descendió desde El Alto hasta la ciudad de La Paz en medio de alertas de la Policía de posibles hechos de violencia

Sin mayores hechos de violencia transcurrió este miércoles la masiva marcha que descendió desde la urbe de El Alto hasta el centro de La Paz para exigir la renuncia del presidente Rodrigo Paz. En el centro paceño, las columnas de manifestantes se dividieron en su intento por cercar e ingresar a la plaza Murillo, corazón del poder político del país, que amaneció protegida por un fuerte resguardo policial que neutralizó los objetivos de la movilización.

En medio de las protestas, y a pocos pasos del perímetro de seguridad, la Policía aprehendió a Vicente Salazar, ejecutivo de la Federación Departamental de Campesinos Túpac Katari. Esta es una de las principales organizaciones que despliega a sus bases en los distintos puntos de bloqueo que mantienen cercadas a las ciudades de La Paz y El Alto, dejándolas sin rutas de acceso para el abastecimiento de alimentos, combustibles e insumos médicos.

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A pesar de una resistencia inicial, el dirigente fue reducido y trasladado a celdas policiales. Mientras tanto, la mayoría de los movilizados se apostó en la parte posterior del centro político, donde encendieron fogatas y se mantuvieron a una distancia prudente del cordón de seguridad de la institución del orden.

Hasta pasadas las 14:00, no se registraron incidentes mayores, salvo el uso focalizado de gases lacrimógenos para dispersar a un pequeño grupo de manifestantes y un cruce de palabras entre un marchista y transeúntes en la avenida Camacho. “¡Hay que defender la patria!”, gritaba el movilizado, mientras los ciudadanos le respondían: “¡Vayan a trabajar!”.

Asimismo, una mujer visiblemente afectada por la coyuntura se arrodilló en pleno centro paceño y rogó por una solución al conflicto, denunciando el elevado costo de la canasta familiar. "Piensen en sus hijos (...), que termine esto, ¡Dios mío!", exclamaba entre lágrimas y desesperación.

De esta manera transcurrió la movilización protagonizada por comunarios del norte de Potosí, sectores afines a Evo Morales, campesinos y afiliados a la Central Obrera Boliviana (COB). Se temía que la jornada derivara en hechos de violencia debido a las alertas previas emitidas por las fuerzas del orden.

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“El Comando Departamental de Policía de La Paz, ante las marchas anunciadas a partir del mediodía de hoy, recomienda a la población evitar transitar por inmediaciones de la plaza Murillo, San Francisco, Pérez Velasco, el Obelisco, la avenida Mariscal Santa Cruz y sectores aledaños”, había publicado la institución policial en sus redes sociales oficiales.

La Policía también denunció que los manifestantes provenientes del norte de Potosí llegaron portando hondas, palos y “bazucas artesanales”.

Pese a que la movilización fue convocada originalmente por la COB, no se constató la presencia de su máximo dirigente, Mario Argollo, quien se mantiene en la clandestinidad. Según las imágenes difundidas por los medios de comunicación, la columna estuvo integrada mayoritariamente por sectores campesinos e indígenas.

Este miércoles se cumplen 40 días de un severo bloqueo de carreteras que deja millonarias pérdidas económicas y mantiene cortadas las rutas de suministro en varias regiones del país. En este escenario, el presidente Rodrigo Paz aseguró —tras firmar un acuerdo con el alcalde de El Alto, Eliser Roca— que estos días serán cruciales para resolver el conflicto, aunque advirtió que no descarta recurrir al estado de excepción contra los grupos radicales.

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