Situación
Camiones con alimentos hacia el Beni se quedan enfangados, Alcaldía de San Ignacio de Moxos se declara en desastre
El persistente bloqueo en la carretera Santa Cruz–Beni ha obligado a intensificar el tránsito vehicular por rutas alternas, como la que pasa por San Ignacio de Moxos, para conectar el departamento del Beni con La Paz y viceversa. Sin embargo, este flujo vehicular extraordinario ha agravado el mal estado de las vías de tierra, provocando que varios transportistas queden enfangados y que decenas de camiones permanezcan varados sin poder avanzar.
Ante esa situación, la alcaldesa de San Ignacio de Moxos, Cecilia Giraldo, informó que declaró al municipio en desastre sanitario, alimentario y vial, para que la Gobernación del Beni intervenga con mayores recursos económicos y maquinaria, con el fin de garantizar el tránsito de alimentos hacia Trinidad, capital del departamento.
La autoridad inspeccionó la zona afectada y relató la difícil situación que atraviesan los comerciantes. Los transportistas permanecen retenidos en la carretera durante días, a la espera de maquinaria pesada que pueda remolcarlos para sacarlos del fango, además de realizar trabajos de nivelación en la plataforma vial.
“Da mucha tristeza ver cómo la gente no tiene qué comer porque se queda días sin poder cruzar; no hay agua y los animales muertos se están pudriendo a un metro o dos de la carretera. La gente va desechando su mercadería, pierde su cosecha e inversión; es realmente lamentable lo que pasamos. Hay flotas paradas con niños y adultos mayores”, describió la autoridad municipal en el programa Fama, Poder y Ganas.
Esta ruta se convierte en un eje troncal cuando se interrumpe la carretera principal que conecta al Beni con Santa Cruz, tal como ocurre actualmente debido al bloqueo en el municipio de San Julián, Santa Cruz. Esta medida de presión ya cumple 33 días en territorio cruceño en demanda de la renuncia del presidente Rodrigo Paz y mantiene prácticamente aislado al Beni, interrumpiendo el flujo normal de alimentos, combustibles e insumos médicos esenciales.
Ante este panorama, el transporte de carga y de pasajeros ha tenido que desviarse hacia la vía que conecta a la región beniana con el resto de Bolivia a través del norte de La Paz, siendo San Ignacio de Moxos el punto clave de esta conexión interdepartamental.
Aunque el municipio envió dos unidades de maquinaria pesada para socorrer a los vehículos varados, la capacidad logística ha sido rebasada. Por ello, Giraldo solicitó formalmente a la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC) y al Gobierno del presidente Rodrigo Paz el envío urgente de apoyo técnico para sumar esfuerzos y garantizar la transitabilidad de esta ruta de emergencia.
Como solución estructural a mediano plazo, la alcaldesa enfatizó la necesidad de construir un puente sobre el río Mamoré, por lo que exigió al Gobierno nacional priorizar este proyecto para consolidar de manera definitiva dos vías estables de conexión para el departamento del Beni.
Durante la difusión de un registro audiovisual que evidencia la compleja situación de los transportistas, la autoridad municipal comprometió apoyo a los choferes de los camiones cargados de alimentos.