2026-06-28

El poder del mito: Cuando el lobo te narra el futuro

Una de las maneras de romper el encantamiento del mito es poner luz sobre todas las demás formas y horizontes que se construyen en simultáneo, que son parte de esa historia que el mito pretende invisibilizar.

Y no, no es que la IA lo sepa todo, pero claramente se alimenta de tu flojera para pensar y cuando juega a lo mismo durante mucho tiempo, es predecible esperar que en algún momento se presente ante ti como un mesías del futuro; su anzuelo es un conjunto de mitos que se enraízan expresamente en un documento de 13 páginas a modo de manifiesto.

Si utilizamos la producción de Roland Barthes como una lupa para revisar la narración futurista de OpenAI encontraremos que esta se sostiene en signos cargados de legitimidad (menciona: ciencia, tecnología, progreso) y los vacía de sentido para en su lugar, introducir “la superinteligencia” como algo que nunca describe ni define: un concepto que no es presentado con una historia sobre su origen, sino como algo que simplemente es y estuvo. Este concepto ambiguo, desconocido y atractivo, le sirve para apalancarse y presentarse como el único capaz de comprender y liderar el siguiente estadio histórico “inevitable” de la revolución tecnológica.

El mito entonces enamora porque es prometedor y como navega en mundos que apenas empezamos a explorar, le atribuimos criterios de verdad sin reparar en que este artefacto intenta naturalizar determinadas relaciones y presentarlas como algo ineluctable; por eso el documento no menciona ni repara en el funcionamiento corporativo de las plataformas, en lo que reconocemos como una dinámica tecnofeudalista, en la que prevalece la ilusión de libertad. Desde ahí, cuestionar el único horizonte de la IA es un acto profundamente político; deja de ser una crítica cultural entretenida cuando lo que está en juego, en el fondo, es nuestra existencia.

Una de las maneras de romper el encantamiento del mito es poner luz sobre todas las demás formas y horizontes que se construyen en simultáneo, que son parte de esa historia que el mito pretende invisibilizar. Y, aunque no lo crea, también se están pensando desde el Sur Global, pero para empezar a verlas necesitamos quebrar la creencia errónea de que aquel proyecto hegemónico que recibe un volumen considerablemente mayor de financiamiento y acapara el mercado de la atención, es el único válido. Una vez hecho el ejercicio hablemos por ejemplo del desarrollo de LATAM-GPT (coordinado por el CENIA), se trata de un modelo colaborativo y abierto de IA que abarca el enfoque de derechos y el desarrollo de marcos de gobernanza. Si bien, toda iniciativa no termina de ser ajena a los juegos de poder que siempre encuentran tensiones y direcciones orientadas a la dominación; pensemos que al menos desde nuestro lugar, podemos ejercer un rol activo no solo en la formulación de la normativa, sino también en el desarrollo y en las estrategias de gobernanza.

Para cerrar, es importante tener presente que los horizontes marcados por las tecnologías nunca fueron únicos, estuvieron orientados por las pugnas de poder entre distintos actores, por tensiones marcadas en el mercado y en el Estado. Pensemos en Tesla quien quería energía gratuita para todos mientras su patrocinador pensaba en las ganancias del medidor.

* La opinión expresada en este artículo es de exclusiva responsabilidad del autor y no representa una posición oficial de Visión 360

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