2026-07-06

Mundial 2026

México y una Copa del Mundo que le deja más motivos para creer

El Tricolor cierra su paso por el torneo de la FIFA con una sensación distinta a otras ediciones. El equipo encontró señales de futuro en una generación que empieza a tomar forma y que cambiará de mando.

FIFA

Con el estadio semivacío y algunos ecos de los aplausos con los que la afición despidió a México de la Copa Mundial de la FIFA, Guillermo Ochoa caminó al centro del campo y ahí, en silencio, contempló el final de su carrera internacional. Disputó seis Copas Mundiales y, en el mismo estadio donde debutó como profesional, también se cerró una época de la selección mexicana, de la que fue uno de sus grandes referentes hasta su último partido, esta vez desde el banquillo. Con su despedida, México se asoma a un nuevo ciclo que ya no puede postergarse.

Luego de cinco victorias y una dolorosa derrota por 3-2 que los dejó fuera, el relevo ya empieza a tomar voz dentro del grupo. "Yo voy con ellos a la guerra y eso me dice que vamos por el camino correcto", expresó Erik Lira después del encuentro. Aunque la eliminación dejó imágenes de profundo dolor, como las lágrimas de Armando González, quien fue consolado por Javier Hernández al terminar el encuentro, el mediocampista de 26 años se mostró sereno y con miras al futuro, dijo: "Sembramos una semilla de la que mañana nos vamos a acordar y vamos a recoger los frutos. Estoy seguro de que vienen muy buenas cosas para nosotros".

Como nunca antes, la afición mexicana, que inició este torneo entre el escepticismo por el tercer ciclo de Javier Aguirre y el entusiasmo por una nueva generación de futbolistas, se permitió creer. Se abrazó a los clásicos de la música nacional para trasladar ese sentimiento a la cancha y ocupó las calles del país para celebrar a una selección que respondió a la promesa de competir hasta las últimas consecuencias. "Si teníamos que caer, lo íbamos a hacer de pie", resumió Guillermo Martínez, uno de los recursos ofensivos en la búsqueda del empate que no llegó.

La historia de México en la Copa Mundial está llena de episodios dolorosos, eliminaciones en penales, remontadas y golazos que cambiaron su destino. Esta edición sumó otra derrota. El equipo llegó al quinto partido, volvió a ganar un partido de eliminatoria después de 40 años, pero no pudo igualar su mejor actuación histórica, los cuartos de final alcanzados en 1970 y 1986.

Los hinchas aztecas alentaron con mucho fervor a sus jugadores. Foto: Selección de México.

 

Para Lira, sin embargo, el contexto sí importa y se niega al catastrofismo en torno a la derrota. El mediocampista aseguró que México llevó al límite a Inglaterra y que los jugadores ingleses reconocieron el esfuerzo del Tricolor al término del encuentro. "Esta vez fue diferente. Podría meter las manos al fuego y decir que hemos sido una de las tres selecciones mexicanas con mejor funcionamiento", afirmó.

La selección mexicana llegó a esta Copa Mundial bajo una nube de interrogantes. "Nadie creía en nosotros", resumió Guillermo Martínez. Se marcha con varias certezas. Raúl Rangel convirtió la portería en un punto de confianza desde que logró imponerse en la competencia con Luis Ángel Malagón. Julián Quiñones encontró en su potencia física y velocidad explosiva un recurso que pocos futbolistas mexicanos ofrecen, y lo tradujo en cuatro goles. Erik Lira dio equilibrio al mediocampo con recuperaciones y claridad en la salida. Obed Vargas y Gilberto Mora, por su parte, confirmaron que pueden sostener el nivel que exige una Copa Mundial y formar parte del siguiente ciclo.

Ante Ecuador, el Tricolor rompió una de las barreras más persistentes de su historia reciente, las que han determinado su recorrido competitivo y su vínculo con el fracaso. Cada una de las victorias marcó un punto de inflexión en la relación del equipo con la gente, que volvió a reconocerse en su equipo y que en un partido histórico no olvidó la camiseta verde en el armario. La noche del domingo, a diferencia de episodios anteriores, no los dejaron solos y reconocieron su esfuerzo.

Retomarán desde aquí sin Javier Aguirre, quien cerró su tercera etapa como director técnico del Tricolor con este torneo en el que se dijo más pleno y entregado a la experiencia: "Estos cinco partidos fueron inolvidables. Me despido de la selección, me voy con mucho orgullo”. Y dio paso al nuevo ciclo para el que está proyectado Rafael Márquez: "Lo tuve de jugador y ahora de compañero. Está más que capacitado. Es un chico valioso, gran entrenador, ya lo verán. Ojalá lo haga mejor".

Gil Mora lo dijo antes, como una idea que ahora mira directamente al futuro: “¿Y por qué no?”.

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