Gas
Bolivia pasó de soñar en convertirse en el corazón energético de la región a enfrentar una “realidad” de reservas “muy preocupante”
Hubo un tiempo en el que Bolivia soñaba con convertirse en el corazón energético de la región. Sin embargo, las recientes declaraciones del presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Sebastián Daroca, muestran un panorama distinto. El ejecutivo de la estatal petrolera anunció la presentación de una nueva certificación de reservas que —sostuvo— mostrará una realidad “muy preocupante”.
En 2015, concretamente el 22 de julio, el entonces ministro de Hidrocarburos, Luis Alberto Sánchez, expresó el objetivo de que Bolivia se convirtiera en el “corazón energético de Sudamérica”. Lo planteó en el marco del V Congreso Internacional de Petróleo y Gas, organizado por YPFB.
No obstante, de acuerdo con los analistas energéticos Fernando Rodríguez y José Padilla, los gobiernos del Movimiento Al Socialismo (MAS) creían que las reservas gasíferas “eran eternas” y, al pensar de esa manera, nunca invirtieron en nuevas exploraciones. Sostienen que medidas como la nacionalización y la “expulsión” de profesionales del sector contribuyeron a la situación que ahora atraviesa el país.
“Lo que hay que ver es el contexto general, y obviamente los anteriores gobiernos han emborrachado a la población con la idea de que este recurso natural no renovable no se iba a acabar nunca, y pues, han simplemente ordeñado la vaca hasta que la han exprimido y ahora no tenemos y no tienen los del Gobierno que producir”, indicó Rodríguez en contacto con Visión 360.
El experto sostuvo que Bolivia fue un importante proveedor de gas para Argentina y Brasil, cuando esos países requerían el energético para generar electricidad debido a la disminución del agua disponible para sus centrales hidroeléctricas. Sin embargo, subrayó que el país nunca llegó a ser el centro energético de Sudamérica, porque otras naciones registraban niveles de producción significativamente superiores.
“Brasil produce alrededor de 3.600.000 a 3.800.000 barriles por día, tiene una capacidad entre 800 y 1.000.000 de barriles de exportación por día. Argentina produce cerca de 800.000 barriles ahora con la inclusión de Vaca Muerta, y puede exportar unos 100.000 barriles de petróleo, aunque gas puede exportar más en periodos. Venezuela que produce casi 1.000.000 de barriles, luego viene Colombia, Ecuador produce 450.000 barriles. Lo que Bolivia producía en gas, equivalente en poder calorífico comparado con petróleo, más o menos unos 200.000 barriles equivalentes de gas en poder energético comparado con el petróleo. Entonces, ahí están las dimensiones claras. Éramos un operador importante a los mercados más grandes de Sudamérica, como son Brasil y Argentina”, aseveró el analista.
Padilla sostuvo que el proceso de nacionalización, iniciado en mayo de 2006, terminó desincentivando la inversión privada y provocó, además, la salida de profesionales especializados del sector, a lo que se sumó la falta de estudios sísmicos para identificar nuevos yacimientos de hidrocarburos. Todos esos factores —dijo— llevaron a Bolivia a una situación límite respecto de sus reservas de gas.
“Un primer factor que se ha identificado es que la nacionalización que provocó un desincentivo a la inversión privada. El segundo elemento, se han sacado los mejores profesionales, se han ido al Perú y a la Argentina a trabajar en los recursos humanos. Y el otro elemento que hay, digamos, para que se venga esta crisis, ha sido el tema de la sísmica, que son los estudios que hacían los chinos que no han sido eficientes y por eso vemos el fracaso del mar de gas, y vemos el fracaso de varios pozos petroleros que ha hecho Yacimientos con inversiones que no han tenido el éxito necesario”, señaló.
Las afirmaciones de ambos analistas surgen después de que Daroca anunciara que en los próximos días se presentará una nueva certificación de las reservas de gas. No obstante, adelantó que el informe mostrará un escenario “muy preocupante” para el país.
“Tenemos una evaluación ya de la nueva certificación de reservas (…) donde podamos mostrar justamente la realidad en cuanto al nivel de reservas, que, prácticamente, es muy muy preocupante. Lo vamos a manifestar en los próximos días junto con el ministro de Hidrocarburos (Marcelo Blanco)”, indicó Daroca.
Rodríguez señaló que desde 2014 Bolivia ya no podía cumplir plenamente los volúmenes de gas comprometidos con Argentina y que, desde entonces, las reservas comenzaron a disminuir, mientras el Gobierno continuaba suscribiendo contratos de exportación.