Cargo
Paolo Maldini afronta la misión de reconstruir el fútbol italiano
Roma / EFE
Paolo Maldini, leyenda del fútbol y uno de los mejores defensas de la historia, asume ahora un reto mayor como nuevo director técnico de la Federación Italiana (FIGC), el de devolver a la selección a la cima después de unos años complicados, sin Mundial por tercera vez consecutiva y con un 'calcio' en crisis.
El nuevo presidente de la FIGC, Giovanni Malagò, encomendó a Maldini, mito del Milan, el reto de una reconstrucción tan necesaria como compleja, que, tras un periodo de reflexión y semanas de especulaciones en torno a la propuesta, terminó aceptando.
A su lado como asesor estará Leonardo, también exjugador, campeón del Mundial con Brasil y ex director deportivo del París Saint-Germain.
Y el objetivo es claro, tal y como reflejaron las palabras de Malagò al anunciar el nombramiento: "Hay un compromiso de cuatro años que debe llevarnos de aquí a 2030 al próximo Mundial, pasando por la Eurocopa".
Maldini, de 58 años, desarrollará un papel de coordinación del área técnica y asumirá además la presidencia del Club Italia, organismo que reúne y coordina la actividad de todas las selecciones nacionales, incluidas las juveniles.
Su llegada a los despachos
'Paolino', 'Cuore di drago', 'L'eterno capitano'. Son numerosos los sobrenombres con los que se conoce a una de las figuras más queridas del fútbol italiano, especialmente en el Milan, donde jugó 25 temporadas y donde dejó una huella imborrable; la entidad 'rossonera' retiró su dorsal, el número 3, en su honor.
Nueve años después de retirarse del Milan como jugador, en 2018, tras rechazar ofertas de otros clubes, decidió volver al fútbol desde los despachos. Lo hizo, como no podía ser de otra forma, en el club de su vida: "Mi historia me obliga a estar aquí", declaró entonces.
Como director técnico de la entidad milanesa, Maldini contribuyó a la conquista del 'Scudetto' logrado en 2022, once años después de ganar el anterior. Entre sus logros, destacó la contratación de jugadores claves para el equipo, entre otros, Théo Hernández, Rafael Leao, Pierre Kalulu...
El exfutbolista, cuyo padre e hijo, también fueron futbolistas de élite, han construido una auténtica leyenda en torno a esta estirpe familiar, permaneció en el cargo hasta 2023, desempeñando una labor destacada. En 2022, de hecho, fue reconocido en los Premios Globe Soccer como mejor director deportivo del año.
Una esperanza para la "Azzurra"
Tres años después de alejarse de los despachos, su nombre volvió a ocupar titulares y se convirtió en el epicentro del debate sobre quién podía liderar la reconstrucción de una selección sumida en una profunda crisis, fuera del Mundial, con una afición resignada y con el 'calcio' de capa caída.
La tetracampeona mundial aún no ha encontrado la fórmula para recomponerse de los golpes sufridos en los últimos años. El triunfo en la Eurocopa de 2021 supuso un breve oasis, pero toda una generación de jóvenes italianos ha crecido sin haber visto a la 'Azzurra' disputar un solo partido en un Mundial.
No será una tarea sencilla la que tiene por delante Maldini. Son muchas las aristas que atraviesan los distintos estamentos de la FIGC, con múltiples influencias y problemas estructurales que se presentarán como obstáculos en el camino.
Su llegada supone el primer paso hacia una reconstrucción más que necesaria. El nombramiento es toda una declaración de intenciones, y ahora queda por conocer quién será el elegido para ocupar el banquillo de la 'Nazionale'.
Lo cierto es que la noticia ha despertado ilusión en el país transalpino. Los aficionados, que ansían un cambio profundo, ven en Maldini a un aliado, una persona que ya como jugador demostró una enorme lealtad y que ahora puede contribuir a que la selección vuelva a situarse en lo más alto.
El exfutbolista vistió la camiseta 'azzurra' en 126 ocasiones, fue subcampeón del Mundial de 1994 en Estados Unidos y de la Eurocopa de 2000 en Bélgica y Países Bajos, y tercero en la Eurocopa de 1988 en Alemania.