2026-07-15

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Los emprendedores paceños apuestan a la gastronomía, turismo, servicios y comercio

Representantes de la industria, del rubro gastronómico y del sector gremial, además de expertos en turismo y análisis económico, conversaron con Visión 360 sobre los nichos a los que apuestan los paceños.

La gastronomía, el turismo, los servicios y el comercio son las áreas por las que más apuestan los emprendedores de La Paz. Estos sectores, según expertos en la materia, son los que más inciden en la dinamización de la economía local y generan oportunidades de empleo.

Representantes de la industria, del rubro gastronómico y del sector gremial, además de especialistas en turismo y análisis económico, conversaron con Visión 360 sobre el tema y contribuyeron a comprender los principales ámbitos en los que los paceños emprenden para generar ingresos.

“En la ciudad, en el municipio, emprenden más en los servicios. Servicios orientados a lo gastronómico, servicios de hotelería, servicios en trámites y al comercio como tal. Emprenden para brindar esa clase de servicios”, sostuvo el presidente de la Cámara Departamental de Industrias de La Paz (Candipaz), Eduardo Iriarte.

En tanto, el economista Gonzalo Vidaurre señaló que “aquellos que quieren emprender lo hacen en actividades relacionadas con los servicios, principalmente en lo gastronómico, y no hablamos de los restaurantes, sino del conjunto de servicios vinculados con la venta de alimentos”.

Una mujer que vende pan en el centro de la urbe paceña. Foto: Visión 360

Ambos entrevistados señalaron que el tipo de emprendimientos también responde a la geografía accidentada de la urbe y al reducido espacio disponible, factores que dificultan la instalación de nuevas industrias.

“La Paz no es una ciudad que esté orientada a la industria, como podría ser El Alto. Es una ciudad donde ya no hay mucho campo para desarrollar industria, es una ciudad altamente poblada, tiene una densidad poblacional alta y poco espacio geográfico para tener inversiones altas como para desarrollar una industria potente y grande”, expresó Iriarte.

Gastronomía, punta de lanza

Respecto al sector gastronómico, según el boletín Eco La Paz 2025, del Ministerio de Economía, el consumo facturado en restaurantes del departamento de La Paz mostró un crecimiento sostenido entre 2020 y 2024. Los ingresos pasaron de 717 millones de bolivianos, reportados en 2020, a 1.468 millones de bolivianos en 2024.

En la urbe existen diferentes emprendimientos gastronómicos, algunos de los cuales cuentan con reconocimientos internacionales. Uno de ellos es el restaurante Arami, liderado por la chef Marsia Taha Mohamed y la sommelier Andrea Moscoso, reconocido por Latin America’s 50 Best Restaurants como el mejor establecimiento gastronómico de Bolivia este año.

Otro negocio que logró reconocimiento es la pizzería Imilla Alzada, que se ubicó en el puesto 16 del ranking 50 Top Pizza Latin America. En tanto, la cafetería Typica se consolidó entre las 100 mejores del mundo, según el ranking The World’s Best Coffee Shops 2025-2026, al ocupar el puesto 33 a nivel global.

Según el presidente de la Cámara Gastronómica de La Paz, Ernesto Olivares, el emprendimiento gastronómico constituye “la salida laboral de primera instancia”, no solo por los grandes restaurantes, sino porque su incidencia se mantiene tanto en épocas de bonanza como en momentos complejos, como la pandemia y la crisis de 2019. La gente —sostuvo— encuentra en este sector una alternativa para generar ingresos.

“Es un negocio en el que es fácil de entrar, pero es muy complicado mantenerse, porque se necesita trabajar como una empresa, y no todo el mundo tiene conocimiento de trabajo en empresa. Además, varias personas incursionan en esto, no con grandes puestos, sino con pequeños. Durante la pandemia, mucha gente se dedicaba a vender empanadas desde su casa, ofrecían jugos, otros productos hechos en casa para comer”, señaló Olivares.

Precisó que en la urbe paceña existen aproximadamente 6.000 emprendimientos gastronómicos, “de los cuales un 17% son realmente formales; el resto son informales, de los cuales no se tiene información”.

“Estamos hablando de que el sector mueve aproximadamente un 7% de la economía paceña, que no es solamente la venta de restaurantes, sino también la generación del vínculo entre el agro y la ciudad y de aquellos pequeños negocios de venta de comidas”, afirmó.

El turismo y las divisas

Según Iriarte, otro de los rubros por los que apuestan los emprendedores paceños es el de los servicios turísticos, estrechamente vinculado con la hotelería, la gastronomía y los atractivos que ofrece el municipio, “porque todos vienen a ser complementarios entre sí”. Remarcó que este sector necesita una modernización de la normativa.

De acuerdo con el documento Demanda Turística en el Municipio de La Paz 2023, el turismo contribuyó al Valor Bruto de Producción (VBP) con 3.935 millones de bolivianos en 2022, equivalente al 7% del total del VBP del municipio paceño.

“Este sector no solo impulsa el crecimiento económico y fortalece el tejido productivo local, sino que también es fundamental para atraer divisas mediante la llegada de turistas nacionales y extranjeros, lo que ayuda a estabilizar y fortalecer la economía del municipio”, señala el documento.

Para Iriarte, este rubro fue uno de los más golpeados durante los 53 días de bloqueo, una medida que alteró las cadenas de suministro, elevó los costos logísticos y de transporte, redujo la capacidad operativa de las empresas y comprometió el cumplimiento de contratos tanto en el mercado interno como en el externo.

Pese a ello —indicó—, la industria honró sus compromisos, aunque advirtió que la sostenibilidad de ese esfuerzo depende de la implementación de reformas orientadas a restablecer la estabilidad macroeconómica.

Entre las medidas planteadas mencionó la modernización de la legislación sobre inversiones, hidrocarburos, minería, agroindustria y turismo, además de una actualización de la normativa laboral y tributaria acorde con los desafíos actuales de la economía.

El operador turístico Agustín Echalar sostuvo que el turismo y la gastronomía son actividades complementarias.

Un puesto de venta de de distintos artículos, en la calle Comercio de La Paz. Visión 360

“Debemos comprender dos cosas. La primera, el sector turístico también es gastronomía y ésta, a su vez, complementa al sector turístico, porque cuando una persona va a hacer turismo, no solo va por ver cosas bonitas en algún lugar, sino también va por la comida que se da. Por eso, lo gastronómico es complementario al turismo”, indicó.

Echalar añadió que muchos emprendedores instalan cafeterías y restaurantes en los sectores con mayor afluencia turística, especialmente en el casco viejo y alrededor de edificaciones patrimoniales.

“Si la Alcaldía recuperara el Casco Viejo, la parte de donde está la Iglesia de San Francisco, edificaciones antiguas, muchas personas comenzarán a abrir cafeterías, restaurantes y otros lugares donde las personas podrán hacer turismo, contratar guías y, con todo ello, poder ir a descansar a servicios hoteleros o a algún alojamiento de buena calidad por la parte de la San Francisco”, manifestó.

Servicios y el poder político

Vidaurre señaló que, además de la gastronomía y el turismo, los paceños emprenden en actividades de servicios vinculadas a la administración pública, debido a que la sede del poder político del Estado se encuentra en La Paz.

“Estos servicios de la administración pública están directamente vinculados con el funcionamiento del Gobierno y de las entidades, digamos, dependientes del Gobierno central”, manifestó el economista.

Añadió que también existen servicios asociados al funcionamiento de empresas privadas e instituciones.

“Hay empresas que no tienen sus edificaciones en La Paz, pero sus atenciones están en la urbe. Por ejemplo, los bancos están dispersos en todo el país, pero muchos de ellos tienen sus centrales en la urbe y para hacer los papeles que te pide una entidad bancaria, recurres a estratos que están en la ciudad, como abogados que te legalizan algunos documentos o fotocopias que uno no puede conocer, pero otros ya lo tienen memorizado”, manifestó.

Iriarte coincidió con ese análisis y afirmó que, al ser La Paz la sede del poder político, también se constituye en un centro administrativo donde numerosos ciudadanos encuentran oportunidades para ofrecer servicios relacionados con la gestión pública.

“Por ejemplo Soboce, esta empresa tiene plantas en Tarija, en Warnes, entre otros lugares, pero su sede administrativa está en la ciudad de La Paz, porque ellos saben que necesitan tener contacto con los distintos poderes del Estado y para hacer trámites administrativos, pues la gente comienza a emprender en esos aspectos”, dijo el presidente de Candipaz.

El comercio

Otra de las actividades a las que recurren los emprendedores paceños es el comercio. Según Vidaurre, se trata de una cuarta alternativa recurrente de generación de ingresos.

“Un cuarto emprendimiento que está, digamos, aunque no es relacionado con la actividad productiva, es el emprendimiento en el comercio, porque muchas personas se dedican al comercio; es un esquema no formal de la economía”, manifestó el economista.

Los distintos servicios en los que emprende en La Paz. Foto: Visión 360

Explicó que esta actividad comprende principalmente la compra y venta de alimentos, ropa y verduras, entre otros productos, como una forma de subsistencia y generación de ingresos.

Para la secretaria ejecutiva de la Confederación de Gremiales de Bolivia, Mercedes Quisbert, el comercio es una actividad “netamente informal”, a la que muchas personas recurren porque no logran acceder a un empleo en una empresa privada o en el sector público.

“Nosotros nos dedicamos al comercio porque en nuestro país no hay fuentes de trabajo. Entonces nos dedicamos. Comenzamos un capital pequeño, puede ser de 300 bolivianos, 500 bolivianos. Y así uno va creciendo y al final ya empieza a vender productos que son importados. En nuestro mercado tenemos hasta profesionales, porque no hay trabajo porque no tienen aval político”, afirmó.

Señaló que antes de la crisis de 2019 y de la pandemia de 2020 el sector gremial solo aceptaba afiliados, pero que esa situación cambió y actualmente incorporan a todas “las personas que quieran dedicarse al comercio de verduras, de muebles, de productos de aseo, de línea blanca”.

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