Minería ilegal
La AJAM identifica cinco operaciones ilegales de explotación minera en cuatro departamentos del país en solo tres días
Entre el 13 y el 15 de julio del presente año, la Autoridad Jurisdiccional Administrativa Minera (AJAM) logró identificar cinco actividades de minería ilegal en los departamentos de La Paz, Potosí, Chuquisaca y Tarija, donde halló indicios de operaciones a gran escala, maquinaria y campamentos mineros.
En las áreas mineras se encontraron retroexcavadoras, tractores, volquetas, cisternas, compresoras y equipos de extracción, piscinas de sedimentación, motobombas para el bombeo de agua, labores de lavado manual de mineral, vehículos, campamentos instalados y más de 100 personas que trabajaban en la explotación.
Como en otras oportunidades, el personal que participó en los operativos sufrió amenazas por parte de las personas que se encontraban en las zonas mineras, donde realizaban la explotación de manera ilegal. Asimismo, en algunas de las incursiones realizadas no contaba con resguardo policial, lo que puso en riesgo la seguridad del personal técnico desplazado a esas áreas mineras.
La Ley 535 de Minería y Metalurgia define como ilegal toda actividad minera que opere sin autorización ni derecho otorgado por el Estado. Extraer minerales sin este permiso es considerado un delito. Además, la ley prohíbe realizar actividades mineras en áreas protegidas y establece sanciones drásticas para proteger los recursos naturales.
El pasado 15 de julio, durante un operativo realizado en la comunidad de Mayaya, municipio de Teoponte, provincia Larecaja del departamento de La Paz, una comisión técnica desplazada al lugar evidenció indicios de actividades extractivas desarrolladas al margen de la normativa vigente en el área minera denominada Venceremos, además de hechos que motivaron el anuncio de acciones legales por parte de la institución.
Con el fin de mantener en reserva la inspección y garantizar el desarrollo del operativo, el personal técnico utilizó un vehículo de transporte público. Sin embargo, una vez concluida la intervención, el conductor habría recibido amenazas contra su integridad física y su vehículo, sostiene.
La comisión desplazada a ese lugar denunció que, durante la inspección, se identificó a una persona conocida como "Chembo", quien ocupa un alto cargo dentro de la comunidad de Mayaya y que habría manifestado contar con supuestos vínculos o acuerdos con altas autoridades y entidades públicas para respaldar las actividades desarrolladas en el sector.
Las autoridades de la AJAM expresaron su preocupación y responsabilizaron a las autoridades de la comunidad de Mayaya, así como a las personas y miembros de cooperativas que presuntamente desarrollan actividades mineras ilegales en el sector, por cualquier hecho que pudiera poner en riesgo la integridad física del transportista o del personal que participó en la inspección, informa una nota de prensa.
El segundo operativo fue realizado en el departamento de Potosí, donde se logró detectar la explotación ilegal de oro que movilizaba a cerca de 100 personas, según el informe de la Dirección Regional Tupiza-Tarija de esa institución, en el área minera Florida, en el municipio de Tupiza, a raíz de una denuncia anónima que alertó sobre actividades mineras ilegales.
Durante la inspección, se constató la operación de retroexcavadoras, tractores, volquetas, cisternas, compresoras y equipos de extracción, además de cerca de 20 piscinas de sedimentación, motobombas para el bombeo de agua, labores de lavado manual de mineral, un campamento completamente habilitado y una importante cantidad de vehículos y trabajadores distribuidos en el área.
La comisión desarrolló la verificación en un escenario de alta tensión y sin resguardo policial. La presencia masiva de personas y las amenazas registradas en el lugar incrementaron el riesgo para el personal desplazado, que continuó con la inspección para documentar objetivamente las actividades detectadas.
La AJAM estableció que las labores se desarrollaban dentro de un área que cuenta únicamente con una Licencia de Prospección y Exploración, autorización que no habilita la explotación de recursos minerales. Pese a ello, la operación funcionaba con infraestructura, maquinaria y personal en plena actividad, configurando una explotación ilegal de oro.
Ese mismo día, una comisión encontró una planta de beneficio de mineral completamente instalada, con pozas de procesamiento, sistema hidráulico, tanques de almacenamiento de agua, campamentos y maquinaria pesada, en el área minera revertida Guadalupe, ubicada en el municipio de Villazón, en ese mismo departamento.
La intervención fue ejecutada por personal técnico y legal de la Dirección Regional Tupiza-Tarija, junto con autoridades ambientales de la Gobernación de Potosí y de la Secretaría Departamental de Madre Tierra. La comisión encontró una infraestructura lista para operar. Las acciones se desarrollaron tras denuncias públicas de comunarios que alertaban sobre actividades mineras irregulares en el sector.
Durante la inspección, el acceso al área estaba restringido por una tranca metálica y la comisión recibió amenazas verbales mientras realizaba el registro fotográfico. Aunque no se encontró personal trabajando, la infraestructura permanecía completamente instalada y una maquinaria pesada fue hallada fuera del frente de labor, oculta entre la vegetación, lo que hace presumir que las actividades fueron suspendidas poco antes del operativo.
La AJAM informó que el área Guadalupe se encuentra revertida al dominio del Estado, por lo que ninguna persona cuenta con autorización para explotar o beneficiar minerales en ese lugar. Asimismo, advirtió que este tipo de operaciones ilegales pone en riesgo el patrimonio minero del Estado y puede generar impactos ambientales por el procesamiento de mineral sin licencia.
En el departamento de Tarija también se detectó la explotación ilegal de sal rosada durante un operativo realizado en el municipio de Entre Ríos. La intervención permitió establecer que las actividades extractivas se desarrollaban sin autorización en un área minera revertida, donde además se verificó el uso de maquinaria pesada y de personal dedicado a la extracción del recurso mineral.
Durante la inspección, efectuada junto con autoridades ambientales de la Gobernación de Tarija, la comisión verificó maquinaria pesada, volquetas, un frente de explotación a cielo abierto, alrededor de 15 personas realizando labores de extracción e instalaciones que evidencian una actividad organizada con fines de comercialización.
La AJAM estableció que parte de las labores se desarrolla en terrenos que carecen de cualquier título minero y que el área minera Martin Olguita se encuentra revertida, por lo que no existe autorización para realizar actividades de explotación. Además de la extracción ilegal del recurso mineral, la inspección identificó afectaciones al entorno natural debido a la remoción del talud del cerro, situación que incrementa el riesgo de erosión, desprendimientos y alteración del paisaje.
Durante la verificación, la comisión técnica y legal de la AJAM enfrentó un ambiente hostil debido a las amenazas verbales proferidas por las personas que se encontraban realizando las actividades extractivas.
Mientras que, en el departamento de Chuquisaca, un operativo realizado el 14 de este mes logró encontrar retroexcavadoras, motobombas, un campamento instalado y alrededor de 40 personas realizando labores de extracción aurífera. A través de su Dirección Regional Tupiza-Tarija, la AJAM evidenció actividades de minería ilegal en el área minera Corazón Valiente, ubicada entre los departamentos de Tarija y Chuquisaca.
La intervención fue realizada tras denuncias públicas sobre presuntas actividades irregulares en la zona y contó con la participación de personal técnico y legal de la AJAM, autoridades ambientales de la Gobernación de Tarija y representantes del Gobierno Autónomo Municipal de El Puente, quienes verificaron en el lugar el desarrollo de labores de explotación aurífera en el cauce y las márgenes de un río.
Durante la inspección se constató el uso de maquinaria pesada, motobombas para la extracción de agua y material, labores de lavado y concentración de mineral, además de la instalación de un campamento con combustible, equipos y vehículos particulares. Asimismo, el personal de la AJAM fue objeto de amenazas verbales mientras cumplía sus funciones de fiscalización.
La verificación técnica estableció que parte de las actividades se desarrollaba en sectores que no cuentan con derechos mineros. Además, se evidenció que el área minera Corazón Valiente se encuentra en trámite de una Licencia de Prospección y Exploración, procedimiento que no autoriza la explotación de recursos minerales, por lo que las actividades observadas no se encuentran amparadas por dicha autorización.