Robo
Altos precios del estaño y la pureza del mineral, que puede recogerse con la mano en Posokoni, alientan al juqueo, según geólogo
Las altas cotizaciones del estaño en el mercado internacional, que fluctúan hoy entre los $us 24 dólares la libra fina, la calidad del mineral que se puede recoger con la mano y la alta pureza del mismo fueron identificadas como las razones por las que el juqueo creció en el principal yacimiento, el cerro Posokoni, que pertenece a la Empresa Minera Huanuni, por el geólogo orureño Carlos Sandy.
Para el experto en el área minera, Oruro y Bolivia tienen la suerte de tener ese yacimiento en Huanuni, al que calificó como “yacimiento noble”, debido a que se viene explotando durante varios años y donde se continuará extrayendo ese mineral.
“Es noble porque sus vetas, sus cuerpos minerales, no en todo, pero sí en partes importantes, tiene el mineral que es la casiterita, que es el dióxido de estaño, ya prácticamente para recoger con la mano”, manifestó.
Además, tiene una ley altísima; en otras palabras, una concentración de 40 y 50% de estaño, es decir, que no necesita ningún tratamiento. Esa es la característica de Huanuni frente a otros yacimientos del metal, manifestó.
Como segundo factor, mencionó las altas cotizaciones en el mercado internacional, en relación con lo que sucedía en los años 2001 y 2002, cuando se cotizaba en $us 1,5 la libra fina. En la actualidad está en $us 24 y el kilo en $us 50, en comparación con el litio, que se cotiza en la mitad, dijo a CEACOM.
“El estaño está clasificado dentro de los minerales no ferrosos, pero yo lo calificaría como mineral semiprecioso por las bondades que tiene para su utilización”, afirmó. Sandy explicó que el mineral es utilizado en la fabricación de las latas de conserva; se usa para ponerle una película a la lata de alimentos y dura mucho tiempo.
Es un conservante de alimentos genial, por ello, cuando hay conflictos bélicos, los alimentos se les lleva a los soldados en conservas; por ello, el mineral subió su cotización porque la demanda es enorme, dijo.
Pero, además, tiene otra bondad: que en poca cantidad pesa fuerte, tiene mucho peso; en el socavón se encuentra una "zona rica" y, si se alza un manojito y se lo pone al bolsillo, es una libra; al otro bolsillo, otra libra; ya se tiene $us 50 y, por eso, es apetecido por los jucus, precisó.
Como ejemplo, sostuvo que, si sacan cinco kilos, 10 kilos en una mochila, sobre todo personas jóvenes que son las que se dedican al robo de mineral, ellos van por lugares muy desconocidos, muy peligrosos, suben a pie y se arriesgan, pero sacan una buena cantidad de estaño de alta pureza.
“Teniendo un yacimiento de estas características, donde es apetecible para cualquiera llevarse un manojito, no cuidan Huanuni, no encercan, han militarizado, pero no es suficiente”, dijo.
Recordó el enfrentamiento entre trabajadores de la empresa con cooperativistas que trabajaban en las zonas que ya habían sido explotadas en 2006, pero que crecieron de tal forma que llegaron a ser miles, donde hubo varios muertos y heridos, en el primer año del Gobierno del expresidente Evo Morales.
Esta situación fue superada con la incorporación de 4.000 cooperativistas a la mina, que tenía 800 trabajadores y creció hasta 5.000.
Sandy sostuvo que lo que está ocurriendo en el presente es que, si bien ya no hay cooperativas mineras, hay jucus cuya cantidad va creciendo, así como el robo del mineral.
Sobre el destino del estaño, manifestó que uno de los beneficiados es el mercado negro de las comercializadoras, porque es ahí donde entregan el mineral de alta ley, debido a que los jucus, que son jóvenes, "saben dónde ir, cómo ir, de qué parte sacar y dónde están las partes ricas".
No descartó la posibilidad de que en las labores normales que se realizan en la empresa haya contacto entre los trabajadores y estos grupos delictivos, porque es toda una red y cada día va creciendo cada vez más, mientras el Estado no hace nada.
“Para identificar los lugares alguien les orienta y ¿quiénes pueden orientar? Son los que conocen y ¿Quiénes son los que conocen? Los que están ahí, además están en combinación, entonces es un negocio genial”, afirmó.
Si bien hay policías y han militarizado la zona, no hay resultados favorables, porque el robo de minerales continúa, dijo.
Como sugerencia, Sandy recordó que cuando operaba la empresa Inti Raymi, donde se explotaba oro, se colocó un enmallado para dar seguridad; mientras que a Huanuni entran por las labores antiguas que se ubican en la parte superior del cerro Posokoni, pero conocen los caminos, llegan a los lugares donde tienen que llegar para sacar el mineral.
“Es muy posible que haya un mercado negro de las comercializadoras, porque finalmente las comercializadoras que les compran en el mercado negro, finalmente venden a (la Empresa Metalúrgica) Vinto. Además, también algo de estaño se saca hacia Perú, porque tiene fundiciones de estaño, pero sale como contrabando, como otros minerales”.
Dijo que antes había el Banco Minero y se estudiaba el mineral con microscopio para ver de dónde provenía, pero ahora ya no se realiza ese trabajo y Vinto tampoco lo realiza y recibe mineral de contrabando; es una cadena en la que todo se descuida.
Sandy consideró que una forma en la que se podría controlar esta actividad delictiva es a partir de realizar tareas de prospección y exploración de nuevos proyectos para crear fuentes de trabajo, lo que hasta ahora no se lo hace.