Turismo y cultura
Organizaciones de guías de turismo, cultura y folclore piden explicaciones al Gobierno por la eliminación del ministerio
Organizaciones que aglutinan a guías de turismo, cultura y folclore rechazaron este martes la eliminación del Ministerio de Turismo, pidieron explicaciones, denunciaron manoseo y solicitaron reconsiderar esa medida, que les afecta, genera incertidumbre e inseguridad sobre el futuro.
A través de pronunciamientos públicos y declaraciones, los representantes reaccionaron en contra de la decisión asumida por el Gobierno del presidente Rodrigo Paz de eliminar esa cartera y sustituirla por una Agencia Nacional de Turismo, Folclore y Gastronomía, que deja de lado planes y proyectos en los que ya se empezó a trabajar.
Los pronunciamientos cuestionan que la decisión haya sido tomada cuando el país salió de un largo conflicto social por los más de 50 días de bloqueo. También observan el futuro del Viceministerio de Culturas, sobre el cual no se dio información, y advirtieron sobre los riesgos alcanzados en la defensa, protección y promoción del patrimonio cultural.
La Presidencia Ejecutiva de la Federación Boliviana de Guías de Turismo (Feboguiat) emitió un pronunciamiento sobre esta decisión, poniendo en contexto el momento en el que fue asumida por el Gobierno y los más de 50 días de bloqueo de carreteras que afectaron las actividades de ese sector.
La Feboguiat recuerda que el país atravesó más de 50 días de conflicto, que dejaron pérdidas económicas, empleos afectados y una imagen país que costará reconstruir. “53 días sin certezas para miles de familias que viven del turismo, guías sin trabajo, emprendimientos al borde del cierre, comunidades que esperaban al viajero y hoy solo esperan respuestas”, sostiene el pronunciamiento.
En este contexto, refiere que el Gobierno confirmó la eliminación del Ministerio de Turismo dentro de una reducción general de su gabinete, anunciando que sus funciones pasarán, en parte, a otras carteras y, en parte, a una nueva Agencia Nacional de Turismo, Folclore y Gastronomía.
“Esta decisión tomada justo cuando el sector más necesita respaldo y no incertidumbre, se suma a la falta de carburantes en volúmenes adecuados, que hoy paraliza gran parte de nuestra operación. ¿Cómo no desconfiar, si mientras el sector agoniza se debilita justamente la instancia que debería protegerlo?”, manifiesta.
Advierte que hoy la incertidumbre se vive ahora en dos frentes. El trabajador del turismo, el guía, no sabe si mañana tendrá con quién dialogar, ante quién reclamar, ni qué política respaldará su fuente de empleo.
El empresario turístico que invirtió con esfuerzo y asumió riesgos creyendo en el país tampoco sabe hoy a quién presentar sus proyectos, ni si su inversión seguirá teniendo el respaldo institucional con el que contaba. Ambos, trabajador y empresario, quedan hoy sin la certeza de una institucionalidad clara que oriente el rumbo del sector, sostiene.
“El turismo boliviano no necesita copiar modelos ajenos ni experimentos institucionales pensados para otras realidades. Necesita ser reconocido, de una vez, como lo que realmente es: un eje estratégico de la economía nacional, con identidad propia y con la capacidad de generar desarrollo genuino cuando se le da el respaldo que merece”, asegura.
Ante la decisión gubernamental, la Feboguiat exige una explicación clara, pública y fundamentada sobre las razones técnicas, jurídicas, económicas, sociales, culturales e institucionales que sustentan la eliminación del Ministerio de Turismo.
Además, exige información precisa sobre la nueva Agencia Nacional de Turismo, su jerarquía, presupuesto, capacidad de decisión y de representación internacional, así como su articulación real con el sector público y privado, de modo que no quede como una instancia debilitada frente a la que existía.
También exige que quienes asuman la conducción de esta nueva instancia sean profesionales con trayectoria comprobada de campo y no perfiles formados únicamente en el análisis desde un escritorio que apenas conocen la patria.
Otro de los sectores afectados por la decisión del Gobierno es el cultural, cuyos representantes también se pronunciaron y emitieron un documento titulado: “La cultura no se borra. Sin cultura no hay país”.
“Los articulados culturales expresamos nuestro más enérgico repudio y profundo desconcierto por la absoluta omisión de las culturas. Este hecho agrava el permanente manoseo institucional al que al que ha sido sometido el sector cultural, históricamente relegado, subordinado y privado de la jerarquía, continuidad y presupuesto que merece”, expresa el documento.
Manifiesta que resulta inadmisible que se anuncie una nueva estructura estatal “sin explicar qué sucederá con el Viceministerio de Culturas, sus competencias, programas, recursos y responsabilidades sobre el patrimonio y los derechos culturales de la población”.
Aclara que el folclore es una experiencia esencial de la identidad nacional, pero no agota la inmensa dimensión de las culturas. “La cultura no es un adorno, un apéndice del turismo, ni una oficina prescindible, es patrimonio, memoria, creación, diversidad, pensamiento y futuro; es el espíritu y el corazón de un país y la fuerza que mantiene viva a su gente”, afirma.
También exigen una explicación pública inmediata y una institucionalidad cultural sólida, jerárquica, autónoma y con presupuesto suficiente. “Sin cultura no hay nación, y su desaparición de la estructura del Estado, no será aceptada en silencio”, advierte.
El documento está firmado por la Bienal Internacional de Arte, Festival Internacional de Teatro de La Paz, Red Bolivia LAB, Festival Internacional de Jazz “Festijazz”, Encuentro de Moda Diseñarte Bolivia, Bienal de Diseño y Cartel de Bolivia BiCeBé.
Por su parte, la Organización Boliviana de Defensa y Difusión del Folklore (OBDEFOLK) expresó su "profunda preocupación y sorpresa" por el cierre de la cartera de Estado y remarcó que convertirla en una agencia disminuye su jerarquía institucional y pone en riesgo los avances alcanzados en la protección, promoción y difusión del patrimonio cultural a nivel internacional, informó Urgente.bo.
La organización pidió al presidente reconsiderar la decisión y mantener el Viceministerio de Culturas y Folklore, argumentando que la identidad cultural constituye una inversión para las futuras generaciones y no un gasto.