Conflicto
Nuevos ataques israelíes en el Líbano dejan 11 muertos y cientos de desplazados, según ONU
EFE / El Cairo
Cientos de familias han huido este sábado del sur del Líbano hacia al norte después de que Israel reanudará la intensidad de sus ataques contra el país mediterráneo, en unas acciones que han provocado al menos once muertos y 19 heridos, de las más mortíferas desde finales de junio, informó la ONU.
"Tras los ataques aéreos en el sur del Líbano, cientos de familias empaquetaron sus pertenencias y se dirigieron al norte en busca de seguridad. Muchas ya habían experimentado el desplazamiento anteriormente", dijo el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) para el Líbano en un escueto mensaje en su cuenta oficial de X.
"Hoy, la incertidumbre las obliga una vez más a abandonar sus hogares. La protección y la asistencia humanitaria siguen siendo fundamentales", señaló la agencia de la ONU como balance preliminar de las personas que han huido por los ataques de hoy.
De acuerdo con el Ministerio de Salud libanés, al menos once personas han muerto, entre ellas mujeres y niños, y 19 han resultado heridas en los ataques israelíes en la población de Ansar y Deir Zahrani, en el sur del Líbano.
El presidente libanés, Joseph Aoun, condenó en un comunicado los ataques y "las reiteradas violaciones del acuerdo marco, la labor del grupo de coordinación militar y el derecho internacional humanitario que protege a los civiles, que provocaron el martirio de una familia entera", en alusión a la acción en Ansar.
Consideró la acción israelí como "un claro mensaje al proceso de negociación y a los esfuerzos estadounidenses por implementar dicho acuerdo", en referencia a la ronda de conversaciones directas que Israel y el Líbano llevan a cabo, con mediación de Washington.
A finales del pasado junio, Israel y el Líbano firmaron un acuerdo marco, mediado por Estados Unidos, en el que cesaban las hostilidades mientras negociaban una paz duradera en el país árabe.
Entre los puntos acordados, se estipula la retirada gradual de Israel de varias áreas del sur del Líbano que las tropas israelíes han ocupado en el marco de su invasión, a las que el texto rubricado se refiere como "zonas piloto".
Pese a ese pacto y aunque la violencia se ha reducido significativamente, Israel ha continuado con sus ataques contra el sur del país árabe.