España
José Mourinho, entrenador del Real Madrid, asegura que “Vinícius sufre bullying”
Madrid / EFE
Vinícius Junior volvió a ser protagonista sobre un terreno de juego, no por marcar ni asistir. En el minuto tres del partido contra el Espanyol que se jugó el sábado, ya se vio envuelto en la polémica. Recibió una patada en la espalda cuando estaba en el suelo, por parte de Álex Calatrava, y este no vio tarjeta. Empezaron las protestas, desconexiones y una reflexión del técnico Jose Mourinho en sala de prensa: “Vinícius sufre bullying”.
Mourinho, antes de que se lo recordasen, fue quien recordó lo que dijo el 17 de febrero cuando, siendo entrenador del Benfica, defendió a su jugador, el argentino Gianluca Prestianni, acusado por Vinícius de supuestos insultos racistas.
Prestianni se tapó la boca con la camiseta, por lo que no hay evidencias de dichos insultos. Vinícius defendió que le llamó “mono” hasta en cinco ocasiones, y Prestianni su inocencia. Un episodio que acabó con Mourinho haciendo una defensa a ultranza de su futbolista y criticando la celebración previa del gol de ‘Vini’ ante la afición lisboeta.
“Pasa en tantos estadios... Le he dicho a Vinícius ¿Por qué celebras así? ¿Por qué no celebras como lo hacían Di Stéfano o Pelé? Pasa siempre lo mismo. Es lo único que no entiendo. Ha marcado un gol de otro planeta en un gran partido y tendría que irse a los hombros de sus compañeros y no meterse con 60.000 personas en este estadio. Es la única cosa que digo", aseguró en la rueda de prensa posterior.
Palabras olvidadas entre "Mou" y "Vini" ahora que están en el mismo barco. Como dijo Mourinho tras el partido en el RCDE Stadium: “Vinícius ahora es mío”.
Lo hizo tras asegurar que sabía que se iban a recordar sus palabras tras el Benfica-Real Madrid y dejar una reflexión que va más allá del fútbol.
“Vinicius no es un santo, pero lo que le hacen es demasiado. Estamos en una era social de antibullying. Con Vinícius, estamos todavía en un bullying (acoso) por parte de los equipos rivales y de las aficiones”, aseguró el técnico portugués.
Mourinho, en su primera rueda de prensa postpartido de su segunda etapa al frente del Real Madrid, profirió una defensa a ultranza de su futbolista, denunciando también una táctica premeditada para dar patadas a Vinícius.
“Le doy yo, ahora le das tú. Si yo tengo amarilla, le das tú. Sale uno con amarilla, entra uno sin amarilla, y le da. Es una frustración para él", declaró.
Palabras que se apoyan en un dato: Vinícius fue el jugador que más faltas recibió en el partido —ocho—, muy por delante de los siguientes en esta lista: Arda Güler, Kylian Mbappé y Javier Hernández, con dos.
La primera falta sobre Vinícius llegó en el minuto tres. Entrada por detrás de Calatrava sobre el brasileño, en la que este cae al suelo y, aún sobre el césped, el defensa del Espanyol le golpea con la pierna en la espalda. Sin gran intensidad y tras la que Cala pide perdón a Vinícius, pero esta acción, que se saldó sin tarjeta amarilla, fue el germen de lo que ocurrió después.
“He intentado jugar el balón y, cuando me he dado cuenta de que el balón no estaba, he intentado frenar. El árbitro y desde el VAR lo habrán interpretado así; si no, me habrían sacado tarjeta. Pero ha sido un lance del juego sin ningún tipo de intención de hacer daño”, explicó Cala de dicha acción tras el partido.
Sus duelos no quedaron ahí y en un rifirrafe ambos vieron la amarilla en el minuto 32 en momentos en los que Vinícius volvió a estar pendiente de la grada más que del verde, mientras parte de la afición le coreó un cántico repetido en las últimas temporadas: “Balón de Playa”, en referencia al Balón de Oro que no ganó en 2024 tras quedar segundo detrás de Rodrigo Hernández.
Un ‘Vini’ que estuvo lejos de su mejor versión en ataque en su primer partido oficial tras su renovación con el Real Madrid hasta 2032. Una negociación que se fue trabando mes a mes cuando hace año y medio parecía encarrilada y que acabó cerrándose para confirmar al brasileño como figura clave del presente y futuro del Real Madrid, como lo fue en el pasado, y ahora con un rol aún más importante.
Tras la salida de Dani Carvajal al finalizar la pasada temporada, "Vini" ascendió a segundo capitán del Real Madrid, una posición de responsabilidad dentro del vestuario que asume mientras persigue ese “gran control emocional” que le pide un Mourinho que, como acostumbra con los suyos, le defenderá a capa y espada.