Medidas
Gobierno toma el control de la cadena logística de hidrocarburos; busca mejorar el control y asegurar el abastecimiento
Después de la intervención de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), este jueves se hizo lo mismo con la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), con el objetivo de terminar de tomar el control de la cadena logística completa, neutralizar los problemas y frenar los hechos de corrupción para resolver la provisión de gasolina y diésel.
Los ministros de Hidrocarburos, Marcelo Blanco, y de Desarrollo Productivo, Óscar Mario Justiniano, junto al viceministro de Transparencia, Yamil García, intervinieron la mañana de este jueves las oficinas centrales de la ANH en la ciudad de La Paz, en cumplimiento del Decreto 5699, que dispone esta medida de control y fiscalización.
Con esta acción se completó el control de la cadena logística de importación, almacenaje, distribución y comercialización —a cargo de YPFB y la ANH—, donde se detectaron irregularidades y hechos de corrupción que inciden directamente en la escasez de combustible debido al desvío hacia el contrabando, lo que genera millonarios daños económicos.
“Se está tomando esta medida extraordinaria de intervención de la ANH, como indiqué ayer, porque las medidas adoptadas hasta el momento no solucionaron el problema. Nosotros tenemos como objetivo principal que el abastecimiento a la población se dé, y se tiene que dar”, explicó el ministro Blanco en una conferencia de prensa.
De acuerdo con sus responsabilidades, YPFB se encarga de la importación, almacenamiento y despacho de carburantes a los surtidores, mientras que la ANH toma la posta desde el momento en que la cisterna sale de la planta de hidrocarburos con destino al surtidor hasta su comercialización final a la población. En esta cadena operan, según el Gobierno, estructuras de corrupción.
La intervención del ente regulador implicará, según Blanco, un cambio inmediato al hacerla más operativa; es decir, que su personal controle en las calles el destino final de la gasolina y el diésel, además de su reemplazo por otra entidad y la contratación de nuevo personal con apoyo de la cooperación internacional.
Entre las irregularidades detectadas de inicio está haberse “roto” la información de despachos con YPFB, lo que —según Justiniano— abría la puerta a la corrupción y al desvío de los carburantes al no saber cuánto se despachaba y cuánto llegaba a los surtidores. Asimismo, se descubrió el carguío de combustible a cisternas con una capacidad inferior a los despachos registrados.
También se alista la creación de una instancia que la reemplazará, con personal meritocrático. “Todos deben entrar por la meritocracia; tiene que desaparecer toda esa gente que lo único que ha hecho es trabajar durante 20 años de la manera que viene trabajando, llena de trancas, llena de burocracia”, afirmó Blanco.
La intervención de la ANH, al igual que la de YPFB, es por 180 días. El objetivo final es sacar a la estatal petrolera del negocio de la importación y la comercialización para dejar esa actividad en manos del sector privado en su integridad, tal como muestran experiencias iniciales en Santa Cruz, donde los privados importan y venden a precio internacional de mercado.
El Gobierno del presidente Rodrigo Paz no ha logrado resolver hasta el momento la escasez de diésel, principalmente, pese a haber subido a Bs 18 el litro de este carburante para los grandes consumidores en un intento por mitigar el contrabando. Es habitual ver kilométricas filas de camiones en los surtidores a la espera de abastecerse de combustible.
Justiniano aseguró que el retorno de la subvención es el origen de los actuales problemas y puso como ejemplo lo ocurrido en enero, cuando, al retirarse la subvención, la demanda bajó en un 40%.