Regreso
Reaparece el exministro Fernando López, hace pública una carta y pide garantías para regresar a Bolivia
Tras seis años, el exministro de Defensa de la gestión de Jeanine Añez, Fernando López, reapareció a través de una carta en la que pide garantías para poder regresar al país y defenderse en libertad y ante jueces independientes. La carta fue enviada al presidente Rodrigo Paz y al presidente del Tribunal Supremo de Justicia, Romer Saucedo.
“Muchos bolivianos pudieron volver porque la Constitución y la ley así lo permitieron. Pido ese mismo derecho para mí y para todos quienes hemos sido perseguidos por razones políticas: el derecho a regresar, a defendernos en libertad, ante jueces independientes y mediante procesos transparentes con pleno respeto al debido proceso”, se lee en la carta de López.
Añadió, en su misiva, que no pide privilegios ni impunidad, sino defenderse en libertad, y aseguró que pretende la búsqueda de justicia. “Desde el refugio, con la dignidad intacta y con el amor por Bolivia más firme que nunca. Solicito que mi caso sea revisado conforme a la Constitución y las leyes, sin tratos diferenciados. Lo único que pido es no ser privado de libertad como condena anticipada”, se lee en parte de la carta.
López abandonó Bolivia después de la llegada de Luis Arce a la Presidencia, en noviembre de 2020. Según el relato que dio a Asuntos Centrales, López primero estuvo en Brasil, posteriormente se trasladó a Paraguay y finalmente se estableció en Argentina, donde actualmente reside.
En abril de este año, López dio señales de un posible retorno a territorio nacional. En sus redes sociales publicó: “¡Hola, qué tal, Bolivia! ¡Nos preparamos para volver!”. Sin embargo, su regreso no se concretó hasta la fecha.
Los casos
López está vinculado a investigaciones relacionadas con su participación en el gobierno de Añez y con los hechos ocurridos durante la crisis política y social de 2019. En 2022, la Fiscalía lo imputó formalmente por la presunta comisión del delito de terrorismo. El Ministerio Público sostiene que López habría actuado como nexo entre Luis Fernando Camacho, otros actores civiles y miembros de las Fuerzas Armadas durante la crisis política de 2019.
Además de esa pesquisa, López estaba siendo investigado por la compra de gases lacrimógenos y otros agentes químicos para las fuerzas de seguridad, una operación que la Fiscalía consideró irregular y con presunto sobreprecio. El 5 de noviembre de 2020 se emitió una orden de aprehensión en su contra.
Ese mismo día, cuando se emitió la orden de aprehensión, López salió del país junto con el exministro Arturo Murillo. Según un reporte de diciembre de 2022, Marcelo Juan Heredia Cuba, entonces comandante general de la Fuerza Aérea Boliviana, fue uno de los militares que autorizó el vuelo del avión FAB-046 del 5 de noviembre de 2020, el mismo que fue aprovechado por los exministros López y Murillo para salir del país.
“En mi contra se abrieron causas que carecieron de sustento jurídico y estuvieron marcados por la persecución y la venganza política. En el caso de la compra de gases, por ejemplo, mi actuación se limitó al cumplimiento de los Decretos Supremos 4116, de 12 de diciembre de 2019, y 4168, de 20 de febrero de 2020. Jamás permitieron que me defienda un abogado de mi confianza. Quienes realmente incurrieron en conductas dolosas cumplen hoy sus condenas. En mi caso, se demostró con pruebas y fundamentos legales que no cometí delito alguno”, se lee en su misiva.
López sostuvo que, durante los seis años que estuvo fuera de Bolivia, no pudo estar cuando falleció su madre ni en el casamiento de su hijo y que ahora tampoco puede estar con su padre, quien enfrenta “graves problemas de salud” luego de sufrir infartos y un derrame cerebral.
“Se utilizó a la justicia como arma. Mi persecución no buscó justicia, buscó amedrentarme y convertirme en un ejemplo. El masismo quiso un trofeo. Decidí no concedérselo”, señala su carta.