Entrevista
Tras "un año de ajustes", Bolivia espera reactivar su economía en 2027 con apoyo del FMI
Diego Jaramillo
Santa Cruz/ Sputnik
Los primeros resultados del plan de reactivación económica impulsado por el presidente boliviano, Rodrigo Paz, se verán recién en 2027, después de un 2026 marcado por el ajuste y la estabilización con el respaldo de un crédito de 1.900 millones de dólares del FMI, afirmó en entrevista exclusiva con la Agencia Sputnik el ministro de Economía, Christian Andrés Morales.
"Este 2026 es un año de ajustes, es un año de reconstruir nuestra casa, de ordenarla. En ese sentido en el presupuesto proyectamos un decrecimiento de alrededor de 1 por ciento. Pero lo importante es más allá del 2026, es justamente la reactivación económica que nosotros proyectamos para el 2027 y hacia delante", explicó.
Según dijo Morales, el actual Gobierno recibió un país cuya economía solo se compara con la de una nación en tiempos de guerra y la meta es pasar al crecimiento en 2027.
Bolivia cerró el 2025 con una inflación superior al 20 por ciento y una contracción del producto interno bruto (PIB) del 1,6 por ciento por segundo año consecutivo, con escasez de divisas y desabastecimiento de carburantes.
Ante este panorama, el nuevo Gobierno, que asumió en noviembre de 2025, tomó medidas inmediatas, como garantizar el abastecimiento de carburantes, reducir parcialmente los subsidios al diésel y la gasolina, implementar un tipo de cambio flexible para el dólar, reducir el gasto corriente e incrementar los salarios un 20 por ciento.
"El plan de estabilización avanza por un buen camino. Se han tomado medidas casi desde el inicio. Establecimos el tema del tipo de cambio referencial, que ha dado mayor certidumbre a la población. Hemos recibido una economía con reservas internacionales líquidas de solamente 52 millones de dólares, que no alcanzaba para nada", puntualizó.
Bolivia también tuvo que afrontar en marzo el "peor mes de pago del servicio de la deuda pública" de su historia, con un desembolso de 500 millones de dólares.
Actualmente, el país cuenta con más de 1.100 millones de dólares en reservas líquidas para hacer frente a sus obligaciones internacionales.
Pese a todas las dificultades, el Gobierno se fijó metas macroeconómicas ambiciosas hasta diciembre como reducir el déficit fiscal a 9,13 por ciento, reducir la inflación a 14 por ciento y elevar las reservas internacionales hasta 5.940 millones de dólares.
"Los recursos que puedan ser canalizados en esta presente gestión son realmente importantes, son alrededor de más de 1.500 millones de dólares que podían llegar hasta diciembre. Entonces, en ese sentido de ordenar la casa el 2026, estos recursos te van a permitir generar esta sostenibilidad que queremos y para el 2027 ya tener los primeros resultados del crecimiento económico que deseamos", resaltó Morales.
Fondos internacionales
Los fondos del FMI (Fondo Monetario Internacional) serán destinados a fortalecer las reservas internacionales netas, la balanza de pagos de comercio exterior y también permitirán abrir nuevos canales de financiamiento con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), con el Banco Mundial (BM) y el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF), entre otros.
"Los 1.900 millones de dólares, aproximadamente, que tenemos con el FMI, lo que te permite es gatillar otro financiamiento paralelo con el BM, con el BID o la CAF u otros multilaterales, porque ven que una entidad tan importante y tan seria como el Fondo ha visto con buenos ojos el plan de gobierno que hemos elaborado y genera mayores perspectivas de financiamiento, (de) alrededor de más de 5.000 millones de dólares", puntualizó.
Para dar sustento legal y agilizar la reactivación, la Asamblea Legislativa Plurinacional (parlamento) también tendrá que aprobar reformas normativas en sectores estratégicos como hidrocarburos, energía, minería e inversiones.
"Presentamos la seguridad jurídica que requiere el país y nos permite avanzar hacia un nuevo esquema, mediante el cual tú le das la seguridad al inversionista privado, ya sea nacional o extranjero, que sus recursos van a ser respetados", argumentó.
El ajuste económico también contempla "salir del esquema de subsidio a los carburantes que ha sido totalmente regresivo". El costo del subsidio alcanza a 3.500 millones de dólares anuales, un monto insostenible para el Tesoro de la Nación, explicó el funcionario.
"El subsidio lo único que está generando es que desangremos las arcas del Estado y que no sea en favor de la población en su conjunto. Ver que podríamos ser mucho más eficientes con los gastos y trasladar los gastos de los subsidios a proyectos de inversión en el ámbito de salud, de educación o infraestructura", planteó.
Para dar tranquilidad a la población, Morales afirmó que el plan de ajuste contempla políticas sociales, como bonos para las familias más pobres, aunque todavía se trabaja en un registro para identificar a quienes realmente necesitan ayuda.
Finalmente, aclaró que el FMI no impuso condiciones a Bolivia para acceder al financiamiento y que el plan de Gobierno se está implementando con total soberanía.