Oriente
En Santa Cruz proponen cuatro ejes para dar el “gran salto” en el aniversario de su gesta libertaria
En el 216 aniversario de la gesta libertaria de Santa Cruz, la presidenta de la Asamblea Legislativa Departamental (ALD) de Santa Cruz, María René Álvarez, planteó recuperar el rumbo autonómico de la región cruceña. Para ello, planteó cuatro ejes en los que el departamento debería concentrarse para reencaminarse hacia la autonomía: destrabar la autonomía, garantizar la energía, impulsar las alianzas público-privadas y avanzar en la planificación territorial.
“Nos hemos sacado las poleras políticas porque Santa Cruz está primero (…). En este 216 aniversario de gesta libertaria, es momento para dar el gran salto histórico de la cruceñidad. Para avanzar a este objetivo, planteo cuatro ejes de acción que deben ser debatidos. Primero, destrabar la autonomía; segundo, garantizar la energía para la ciudadanía emprendedora; tercero, impulsar la alianzas público-privadas para poner en marcha las iniciativas; y cuarto, la planificación territorial, para saber adónde queremos avanzar”, señaló Álvarez en su alocución durante la sesión de honor.
En torno al primer eje, Álvarez señaló que “destrabar la autonomía” significa que se debe trabajar en limpiar “todos los obstáculos de carácter normativo, que han frenado las autonomías departamentales, de tal forma que podamos transitar con un Gobierno unitario centralizado hacia uno autonómico y definitivamente descentralizado y con proyección federal”.
Al hacer esto, según la presidenta de la ALD cruceña, se logrará que las responsabilidades entre el nivel central y las “autonomías departamentales” se asignen “de forma nítida y transparente en el marco del proyecto de una nueva relación con el Estado, surgido desde el cabildo cruceño el 13 de noviembre del año 2022”.
La autoridad departamental sostuvo que identificó cerca de 14 leyes y seis decretos que deben ser modificados o reemplazados para poder establecer las competencias exclusivas que fueron tomadas “y arrebatadas” por el modelo centralista.
“No podemos limitarnos a administrar las competencias que el centralismo nos ha dejado ejercer. Debemos utilizar nuestra potestad legislativa para hacer efectivas las competencias reconocidas al gobierno autónomo departamental y cuando corresponda promover los conflictos competenciales necesarios para defenderla frente a normas nacionales que las restrinjan o vicien de contenido. Ese es el papel que le corresponde a este Parlamento Cruceño, la construcción de la nueva relación con el Estado”, señaló Álvarez.
El segundo eje, el de garantizar la energía para la población, significa, en palabras de la asambleísta, adelantarse para controlar la eventual crisis energética que puede afectar al país. Por ello, planteó que se trabajará en una ley para evitar llegar a ese momento.
“Garantizar la energía significa anticiparse a la amenaza de una crisis energética sin precedentes que puede llegar a Bolivia y afectar la producción agropecuaria, industrial, el comercio, la logística, la vida de los hogares, la creación de empleo y el desempeño normal de toda actividad productiva. Es importante que todos entendamos que la seguridad energética conlleva reglas claras, institucionalidad, información, inversión y soluciones energéticas diversificadas para sostener la producción y competitividad del departamento. Estamos trabajando con el equipo consultivo para consolidar esta ley departamental”, indicó Álvarez.
En cuanto al tercer eje, el de impulsar alianzas público-privadas, la presidenta de la ALD de Santa Cruz señaló que significa que se debe buscar unidad en cuanto a capacidades y responsabilidades entre los intereses del departamento y los inversionistas privados, y que la meta común debe ser “el crecimiento departamental” de la región.
“Impulsar las alianzas público-privadas significa unir capacidades y responsabilidades del ámbito público con los intereses legítimos del capital privado con una meta común de crecimiento departamental. El desafío es diseñar y poner en marcha agendas comunes entre inversionistas, privados, como el gobierno departamental y los gobiernos municipales, las universidades, con el propósito de identificar iniciativas para incrementar la productividad, competitividad de los sectores productivos, potenciar las exportaciones, crear un sistema de infraestructura y logística para movilizar la producción, incluidos los sistemas energéticos, modernizar tecnológicamente los servicios de salud, de educación y fomentar la investigación”, sostuvo.
El cuarto eje, de planificación territorial, propuesto por Álvarez, significa tener un horizonte que se nutra del pasado y que mire hacia el futuro, además de usar todo el potencial que tiene el departamento.
“Significa tener un conocimiento profundo del desempeño regional a través de la historia, pues eso nos permitirá aprender y planificar de los errores del pasado, y al mismo tiempo podemos identificar las fortalezas, oportunidades, debilidades y amenazas de la región. La planificación territorial es esencial para saber qué tenemos y cómo podemos utilizar todo nuestro potencial para crecer de manera sostenible, expandiendo y multiplicando los espacios de oportunidad para una población que en poco menos de una década significará cerca del 45% de la población nacional. La seguridad de la propiedad y la defensa de nuestro territorio siempre será un eje transversal para el diseño y la planificación de cualquier política autónoma departamental”, indicó Álvarez.