Estados Unidos
De Van Gogh a Cézanne: el Museo de Brooklyn expone la colección de Henry Pearlman
EFE / Nueva York
Cézanne, Modigliani y Van Gogh protagonizan la nueva exposición del Museo de Brooklyn, en Nueva York, con más de 50 cuadros donados por la colección del empresario neoyorquino Henry Pearlman.
Su nieto, Daniel Edelman, presidente de la Fundación Henry y Rose Pearlman, explica a EFE que se regalarán todas las obras en posesión de la familia a tres instituciones: el Museo de Brooklyn, el Museo de Arte Moderno de Nueva York (MoMA) y el Museo de Arte del condado de Los Ángeles (Lacma).
"Esto garantizará que las piezas sigan siendo de acceso público en el futuro. Los tres museos son muy diferentes, por lo que esta es una oportunidad para que las obras se puedan ver en contextos distintos y sigan estando al alcance del público", indica.
Gran parte de las obras se expondrán en el Museo de Brooklyn desde el próximo 2 de octubre hasta el 18 de abril de 2027, y después se repartirán entre las colecciones permanentes de los tres museos.
Las joyas de la colección
El pintor Paul Cézanne era una de las debilidades de Henry Pearlman, y por ello 32 de las obras donadas son del francés: "Probablemente, Cézanne es el corazón de la colección", subraya Edelman.
Una de estas piezas es 'Mont Sainte-Victoire', parte de una serie de cuadros en los que Cézanne retrató de manera abstracta la cima de esta montaña, que se eleva sobre la ciudad francesa Aix-en-Provence. En vida, Pearlman describía esta obra como "una de las más importantes, si no la más importante, de mi colección".
Otra de las joyas de la muestra es un Van Gogh del que el magnate se sentía "especialmente orgulloso", pues, tras estar desaparecido durante décadas, un marchante se puso en contacto con él y se lo ofreció, consciente de que una de sus pasiones era el arte postimpresionista.
Se trata de 'Tarascon Stagecoach', de 1888, y en él Van Gogh pinta dos carruajes de colores verdosos aparcados sobre la pared amarilla de una casa. El artista describió este cuadro en una carta a su hermano Theo: "Los dos carruajes, muy coloridos, verdes, rojos, con ruedas amarillas, negras, azules y naranjas".
De Modigliani a Soutine, pasando por Degas
Pearlman se educó en el arte gracias a un grupo de artistas judíos que emigraron a París aproximadamente al mismo tiempo: Chaim Soutine, Amedeo Modigliani y Jacques Lipchitz.
"Su primera vez viendo un Soutine fue muy emotiva para él. Después de eso, empezó a ir a bibliotecas y museos para aprender de este pintor, y así conoció a los demás", explica Edelman.
De Soutine destaca 'The Steeple of Saint Pierre at Céret', un cuadro de vibrantes colores en el que el artista, nacido en la actual Bielorrusia y que emigró a París escapando de la violencia antisemita, representa el campanario de una iglesia de esta ciudad francesa.
El espectador logra distinguir en este cuadro el campanario, encuadrado entre dos árboles, e intuye el característico arte figurativo que Soutine "llevó hasta el límite de la abstracción", explica el museo en la descripción de la pieza.
Amedeo Modigliani era otro de los favoritos de Pearlman, y si bien este pintor no obtuvo gran popularidad en vida, el neoyorquino supo apreciar su arte y adquirió algunas de sus obras clave, como un retrato del poeta francés Jean Cocteau.
Precisamente Cocteau renegó de este cuadro, por el que solo pagó cinco francos, y decidió no quedárselo. Años más tarde, cuando Pearlman le enseñó una fotografía del lienzo colgado sobre la pared de su habitación, el poeta afirmó que no se imaginaba que su retrato fuese a exponerse "entre un Van Gogh y un Cézanne".
La familia también ha donado a los museos obras de Edgar Degas, algunas de ellas pertenecientes a su reconocida serie en la que retrató a mujeres bañándose, así como de Paul Gauguin, del que destaca 'Te Fare Amu', un cuadro alargado de una mujer desnuda, o de Camille Pissarro, con uno de sus primeros bodegones.