Medioambiente
Pueblos originarios de la Amazonia de Pando desalojan 96 balsas dedicadas a la explotación aurífera del río Madre de Dios
Como lo habían anunciado, representantes del Territorio Indígena Multiétnico II (TIM II) en Pando procedieron este lunes a inspeccionar y desalojaron 96 balsas dedicadas a la explotación aurífera en solo una hora de recorrido en el río Madre de Dios.
Las autoridades, acompañadas por los dirigentes de la Central Indígena de los Pueblos Originarios de la Amazonia de Pando (CIPOAP) y la Central Indígena de la Región Amazónica de Bolivia (CIRABO), desde las primeras horas de este lunes recorrieron parte del río Madre de Dios, informó SENA Noticias.
El pasado 26 de septiembre, los cinco pueblos originarios de la Amazonia de Pando decidieron asumir acciones para defender su territorio de los cooperativistas auríferos que operan en las riberas del río Madre de Dios. Con ese objetivo, anunciaron que conformarán comités de defensa y desalojarán a los mineros que contaminan las aguas con mercurio el próximo 30 de septiembre.
“No nos queda otra que defender nuestro territorio nomás (…), algo que quiero decir: hacemos responsable al Estado en este desalojo que vamos a hacer, se va a tomar comités de defensa dentro de cada comunidad, que esté o no esté en las riberas del Madre de Dios”, advirtió Javier Fernández, presidente de la CIPOAP.
Sostuvo que los habitantes se reunirán previamente el 29 para organizarse y en los comités de defensa, para posteriormente inspeccionar la zona y desalojar a los mineros que extraen el oro del río.
“Miraremos primero, inspeccionaremos. Si han salido voluntariamente, pues vamos a agradecerles también y vamos a quedarnos en paz. Pero estamos conformando los comités de defensa para el 29 y, vuelvo a recalcar, cualquier cosa que pase —ojalá que no pase nada— hacemos responsable al Estado”, sostuvo en la oportunidad.
La CIPOAP es la organización encargada de representar política, orgánica y jurídicamente a las cinco naciones indígenas del departamento de Pando: los Tacana, Ese Ejja, Cavineño, Machineri y Yaminahua.
La organización se reunió con carácter de emergencia el 11 y 12 de septiembre y determinó dar plazo hasta el 30 de septiembre a empresas mineras legales o ilegales y balsas mineras para retirar maquinaria, herramientas y equipos de las orillas del río Madre de Dios y del territorio indígena, informó SPC Canal 15.
Además, jóvenes indígenas de las naciones Tacana, Kabineña y Yaminawa acordaron conformar comités de defensa comunal para fortalecer la participación de la juventud en la protección de sus territorios y respaldar las determinaciones adoptadas por la CIPOAP frente a la contaminación provocada por la actividad minera y el uso de mercurio en las fuentes hídricas, según una nota de prensa del Centro de Investigación y Promoción del Campesinado (CIPCA).
Entre las determinaciones adoptadas se encuentra la exigencia del desalojo definitivo de las empresas mineras ilegales que operan en territorio indígena, estableciendo como plazo el 30 de septiembre de 2026.
La posición asumida por la juventud indígena se produjo a partir de un análisis de la situación social, política y económica que atraviesa el país y de sus efectos en las comunidades indígenas de la Amazonía.
Durante el encuentro, las delegaciones señalaron que la expansión de actividades extractivas, junto con las dificultades de acceso a la tierra, la limitada generación de oportunidades laborales y el incremento del costo de vida, está profundizando las condiciones de vulnerabilidad que afectan particularmente a las nuevas generaciones.
Identificaron la migración hacia los centros urbanos como una de las principales consecuencias de esta situación. En estos espacios, muchos deben enfrentar condiciones de desempleo, informalidad y precarización laboral. Asimismo, se alertó sobre casos de deserción escolar y universitaria de estudiantes indígenas que se ven obligados a abandonar sus procesos educativos para incorporarse a actividades económicas informales, muchas veces en condiciones de vulnerabilidad.
La determinación de conformar comités de defensa comunal constituye, de esta manera, un nuevo paso en el proceso de participación juvenil indígena en Pando, vinculando el fortalecimiento organizativo y la formación de nuevos liderazgos con la defensa de los territorios, las fuentes de agua y los derechos colectivos de los pueblos indígenas.