Dinero
La moneda de Bs 3 era parte de una campaña de RRSS; analistas señalan que la ASFI, Defensa al Consumidor y BCB deben pronunciarse
La aparición de una moneda de Bs 3 en las redes sociales causó una reacción en la población luego de que varias personas la mostraran en sus cuentas personales. Incluso, el Banco Central de Bolivia (BCB) se pronunció y dijo que no había tal denominación. Sin embargo, el miércoles se reveló que era parte de una campaña de marketing digital. Analistas económicos consideran que la Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI), la cartera de Defensa al Consumidor y el BCB deberían evaluar si hubo infracciones y, de corresponder, asumir acciones ante el alcance de la campaña.
El martes, a través de un video publicado en la cuenta del verificador de noticias Joaquín Martela, se conoció que la circulación de la moneda de Bs 3 era una campaña para promocionar un programa. En dicho video aparecen los creadores de contenido Sarah Sanabria, junto a Martela y otro creador de contenido.
“Incluso el BCB tenía algo que decir y tenía razón”, dice uno de los tiktokers. Mientras que Martela añade que “la moneda nunca fue el misterio, el misterio era los 3Bs. Una moneda, nosotros y ustedes que hicieron el resto”.
“No era una moneda, era una señal. Y la señal nos llevó hasta ellos, Sarah Joaquín y Gustavo. 3Bs, el nuevo matutino de Beta”, se lee en la descripción del video. Dicho programa se estrenará el 12 de octubre, de 09:00 a 11:00.
El economista y secretario de Economía de la Gobernación de Tarija, Fernando Romero, indicó a Visión 360 que la utilización de dicha moneda puede ser “llamativa como estrategia de marketing”, pero que “jurídicamente no es prudente utilizar una pieza que imite dinero oficial y, menos aún, entregarla o hacerla circular como si tuviera valor monetario”.
“El BCB advirtió expresamente que la fabricación, puesta en circulación o uso de monedas no emitidas por la institución puede constituir delito. Desde el punto de vista económico, aunque unas pocas piezas no generarían por sí mismas inflación ni alterarían la oferta monetaria, sí pueden producir confusión en los medios de pago, pérdida de confianza, problemas para comercios y entidades financieras y costos de verificación; además, normalizar la circulación de ‘monedas’ no oficiales debilita la seguridad del sistema monetario”, indicó el economista.
Añadió que debería ser el BCB el que emita un pronunciamiento respecto al tema y tome decisiones.
“Ahora bien, el propósito publicitario no elimina automáticamente la responsabilidad: jurídicamente importan la conducta concreta, el conocimiento de que no era moneda legal, la forma en que fue distribuida y si existió intención de hacerla pasar como dinero. Por ello, no afirmaría que existe delito solo por aparecer públicamente con una moneda de Bs 3”, dijo.
Por su lado, el economista Gonzalo Vidaurre señaló que deben ser la ASFI y el Viceministerio de Defensa al Consumidor –que pasó a formar parte del Ministerio de Producción Sostenible, Medio Ambiente y Agua– las entidades que deben pronunciarse.
“Quien tiene que realmente pronunciarse sobre este tema, además del BCB, es la ASFI, que es la encargada de defender a los consumidores financieros que somos todos nosotros, y ver si habrá una sanción para el uso de esa supuesta moneda. Luego está el Viceministerio de Defensa del Consumidor, que podría hacer una sanción administrativa, o una sanción correctiva a esta campaña digital”, indicó.
La aparición de la moneda de Bs 3 se volvió viral en las redes sociales y, ante la duda de si era verídica su circulación, el BCB emitió un comunicado aclarando que esa denominación no forma parte de las monedas de curso legal en el país.
“El BCB informa a la población que no ha emitido ninguna moneda con valor de Bs 3. El BCB recuerda que la fabricación, puesta en circulación o uso de monedas no emitidas por esta institución puede constituir un delito conforme al Código Penal y quienes incurran en estas conductas podrían enfrentar procesos penales”, dice el comunicado.