Situación
Bolivia destaca la relación con Chile, pero ve "muy temprano" hablar de restablecer relaciones diplomáticas plenas
Si bien las relaciones con Chile tomaron un impulso importante bajo la lógica del pragmatismo y con la visita a Bolivia del presidente José Antonio Kast, hablar del restablecimiento de embajadores "es muy temprano", aunque se trata de una "aspiración" compartida que debe "trabajarse con paso firme", afirmó el ministro de la Presidencia, Fernando Aramayo.
"Ambos gobiernos han mostrado una voluntad expresa en materializar acuerdos en beneficio de ambos países, que vaya generando una suerte de pedagogía política y social en cada uno de los Estados para poder ir sembrando este camino; pero es un aspecto que va a tomar tiempo, es un proceso natural", explicó sobre la posibilidad de restablecer plenamente las relaciones diplomáticas.
Bolivia y Chile mantienen relaciones únicamente a nivel consular desde 1962, con la excepción de un breve periodo entre 1975 y 1978. Bolivia rompió los lazos diplomáticos con Chile debido a la controversia por el desvío de las aguas del río Lauca. Sin embargo, los gobiernos de Hugo Banzer y Augusto Pinochet restablecieron temporalmente las relaciones tras el denominado "Abrazo de Charaña".
El vínculo volvió a fracturarse en 1978 debido a la falta de solución de la demanda marítima boliviana. Desde entonces, ambos países mantienen relaciones a nivel consular. El distanciamiento bilateral se profundizó durante las controversias por la demanda marítima y el estatus de las aguas del Silala ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ), con sede en La Haya.
La administración del presidente Rodrigo Paz dio un nuevo giro al relacionamiento bilateral bajo el enfoque pragmático de la política exterior. En ese contexto, Kast llegó a Bolivia con una agenda amplia que aborda diversos temas de interés común.
"Todavía es muy temprano (hablar de relaciones a nivel de embajadores); es un camino que hay que trabajar con paso firme naturalmente, hay una agenda que se está materializando", explicó Aramayo en una entrevista con la red Unitel. En la misma entrevista, aseguró que la causa marítima sigue siendo parte de la política exterior boliviana.
"Hemos estado transitando siempre en esta perspectiva y lo que hay que generar son condiciones para poder trabajar en esta materia; naturalmente se va a conversar sobre este tema en los espacios que corresponda. Es un tema que atañe a la agenda estratégica sustantiva del país, pero en esta ocasión la prioridad es trabajar la situación económica y los temas de seguridad", explicó.