Chile
Cultura sin fronteras, pero con Origen, nace el periódico de la comunidad boliviana en Antofagasta
La comunidad boliviana en Antofagasta, Chile, cuenta desde este 23 de octubre con un periódico mensual: Cultura sin fronteras, pero con Origen. La publicación nace con el propósito de informar y reflejar las actividades culturales, sociales, artísticas y de actualidad que desarrollan los residentes bolivianos en esa ciudad del norte chileno.
“Para nosotros es un orgullo poder presentar esta propuesta informativa y comunicacional, que refleja muchas de las actividades que desarrollamos como comunidad boliviana. Queremos aportar a la unidad de nuestros connacionales mediante un trabajo profesional y dedicado”, afirmó Shirley Paredes, directora general del periódico.
La publicación estará disponible en formato digital a través de las cuentas del medio en Facebook, TikTok e Instagram. Además, tendrá un tiraje mensual de 100 ejemplares impresos.
El periódico surgió a partir de un emprendimiento cultural que ya tenía presencia en las redes sociales. Sobre esa base, sus impulsores organizaron una propuesta editorial centrada en las actividades desarrolladas durante cada mes, con énfasis en cuatro áreas: cultura, danza y folclore; coyuntura; historia, y marca nacional o branding.
“Tenemos muchas actividades de nuestro folclore y es este ámbito al que le damos mucho realce para reflejar y preservar el patrimonio nacional. Lo que buscamos es que se respete el origen de nuestra identidad cultural, sin tergiversaciones”, explicó Paredes.
La propuesta también pretende abrir espacios para la ciudadanía, profundizar en la investigación histórica sobre Antofagasta y dar visibilidad a los emprendimientos de los bolivianos que residen en esa ciudad chilena.
“Tenemos muchas hermanas y hermanos que son propietarios de negocios o tienen un emprendimiento en marcha. Es a ellos a quienes queremos darles espacio para que puedan tener un impulso de desarrollo”, señaló la directora.
Para el equipo del medio, el lanzamiento representa un hito para la comunidad boliviana en Antofagasta, especialmente por su apuesta por una publicación impresa en un contexto en el que, según sus impulsores, no existe un antecedente inmediato de un periódico de estas características dirigido a los residentes bolivianos.
La iniciativa también remite a la historia del periodismo en Antofagasta, donde circularon publicaciones durante el siglo XIX, cuando ese territorio formaba parte de Bolivia. Entre ellas destacan El Caracolino y El Litoral, dos periódicos que reflejaron las tensiones y los debates de la sociedad de aquella época.
El Caracolino y El Litoral: los antecedentes del periodismo en Antofagasta
El Caracolino fue fundado por Cornelio Escipión Vernaza, un ecuatoriano que llegó a la costa antofagastina en 1872 con una imprenta. Estuvo a cargo de la publicación hasta 1875; su última edición registrada data del 29 de agosto de ese año.
En el libro Memorias históricas de Antofagasta, del historiador Isaac Arce Ramírez, se documenta que el periódico tenía tres ediciones por semana. Desde el 27 de agosto de 1875, sus nuevos responsables fueron los bolivianos Máximo Fernández y Medardo Goitia.
En octubre de ese mismo año comenzó a circular El Litoral, cuya imprenta estaba ubicada en una vivienda de la esquina de las calles Sucre y Condell. Su propietario era Manuel Othon Jofré, abogado de la Compañía de Salitres y Ferrocarril de Antofagasta.
Ambas publicaciones protagonizaron polémicas y cruces de versos relacionados con las diferencias entre grupos sociales de la época, en particular entre residentes bolivianos procedentes del altiplano y habitantes originarios del litoral.
“Entre los residentes bolivianos del altiplano y los oriundos de este litoral existía animadversión que, por ambas partes, no podían disimular. Sería, tal vez, esta circunstancia u otra que nosotros ignoramos, la que dio origen a una acalorada polémica por la prensa entre los propietarios de El Caracolino y de El Litoral”, recoge Arce Ramírez en su obra.
Uno de los versos reproducidos por el historiador refleja el tono de aquellas disputas. En él, el propietario de El Litoral se refería a su adversario con estas palabras: “¿Quién es aquel impostor con cara de burro manso? —Calla… es cierto escritor que usa la pluma de ganso”.
Pese a esas controversias, el desarrollo de la prensa estuvo vinculado con la transformación de la ciudad. “Desde la ocupación chilena el periodismo local ha progresado inmensamente. Bien es verdad que esto ha estado en relación con el gran desarrollo cultural, comercial y social que ha tenido Antofagasta”, señala el libro Memorias históricas de Antofagasta.
Algunas ediciones históricas de estos periódicos se conservan en Sucre. En Mejillones, en tanto, un repositorio resguarda un ejemplar de 1877 dedicado a esa localidad y a su vida cotidiana. El documento da cuenta de que la publicación contaba con periodistas corresponsales en esa comuna, que entonces formaba parte del litoral boliviano.