Exministro

López dice que se acercó al personal de confianza de Saucedo para pedir justicia y que le respondieron: “la cosa es poniendo”

“Yo toque las puertas del doctor Saucedo, simplemente quería una auditoría jurídica y que vea por qué habíamos presentado un amparo constitucional en Santa Cruz y no lo aceptó; el juez que lo rechazó es el que hoy día no tiene visa”, afirmó el exministro de Defensa.

El exministro de Defensa Fernando López (en la gestión presidencial transitoria de Jeanine Áñez) relató que, en su afán de buscar justicia por el caso de la compra de gases lacrimógenos, en 2019, consiguió llegar a un "primer anillo" de confianza del presidente del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), Romer Saucedo, donde le pidieron pagar para lograr justicia.

Precisó que eran dos personas, con las que pudo hablar en tres oportunidades a través de WhatsApp, la primera para decir que quería justicia, la segunda para explicar el caso de los gases y la tercera para ver cómo se iba a resolver este caso. Recordó que esperaba que le pidan documentos o el número de su abogado, pero la respuesta fue que “La cosa es poniendo”, es decir pagando.

Dijo que enonces esperó que le digan cuánto pedía Saucedo, pero la llamada se cortó y nunca más le llamaron y él tampoco lo hizo.

El caso se remonta a la gestión 2019, cuando salió a la luz la compra de gases lacrimógenos con sobreprecio, por el que fue procesado el exministro de Gobierno Arturo Murillo, por el delito de negociaciones incompatibles y fue sentenciado a ocho años de cárcel; mientras que López fue sentenciado en rebeldía a ocho años de cárcel, por el delito de contratos lesivos al Estado.

“Yo toqué las puertas del doctor Saucedo, simplemente quería una auditoría jurídica y que vea por qué habíamos presentado un amparo constitucional en Santa Cruz y no lo aceptó y; el juez que lo rechazó es el que hoy día no tiene visa”, reveló en declaraciones a la red Erbol. "Ese recurso se fue al Tribunal Constitucional Plurinacional y nos dijeron que estaban viendo casos de 2023", sostuvo.

Ante esa situación, dijo que armó una estrategia comunicacional para dar a conocer al país y defenderse en libertad como corresponde, porque aseguró que no tiene nada que ocultar, y dijo que quiere demostrar su inocencia , pero no se lo permiten.

López recordó que emitió una carta que fue difundida a través de varios medios de comunicación, que estaba dirigida a Saucedo y al presidente del Estado, Rodrigo Paz, el pasado 7 de septiembre, que no tuvo una respuesta.

“En ese interín llego a dar con un amigo del doctor Saucedo donde contando corta la historia, no voy a dar nombres ni nada, se podía arreglar con un monto de dinero, tampoco me dieron el monto de dinero, estaría mintiendo, pero sí puedo corroborar que hay una estructura del señor Saucedo, están metidas muchas personas”, insistió.

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Dijo que nunca más insistió y advirtió que “no voy a dar ni un solo peso a la justicia boliviana, ni uno y, no solo porque no tengo condiciones, así las tuviera, porque yo soy inocente de cabo a rabo, pero no me dejan demostrarlo”.

Afirmó además que no insistió porque sabía que era estrellarse no sólo con Saucedo, sino con otros con poder absoluto en el Poder Judicial, como "su yunta", el exfiscal generalñ Roger Mariaca, ahora recluido en el penal de Cantumarca.

El exministro aseguró las únicas personas que pueden poner un alto a estas acciones son las “víctimas de la injusticia” que se tiene en Bolivia, porque desde su perspectiva no hay una institución que esté dispuesta a realizar una limpieza en las instituciones que administran justicia.

Lo que se ve con Mariaca y con este “inútil”, dijo en alusión a Saucedo, "es simplemente la punta de iceberg del desastre que es nuestra justicia desde hace muchísimos años y eso no se va a resolver de un momento para otro, no se va a resolver por narcomariaca, como este huido como estos otros nueve", dijo en referencia a los fiscales departamentales.

López recordó que cuando se investigaba el caso de la compra de gases, dos de sus excolaboradores, Raúl López Gonzales y Pedro Rea, se fueron a presentar a La Paz de forma voluntaria con todos los documentos y pruebas para decir cómo se había hecho la licitación, demostrando que no hubo sobreprecio, pero sin embargo fueron a parar a la cárcel casi tres años. "Porque había una consigna política y el fiscal y el juez que les recibió, les pidieron mayor información que entregaron, y a los 15 minutos fueron remitidos a la cárcel", aseveró.

“En Bolivia el que denuncia va a la cárcel, el que delinque sale el que delinque tiene prisión domiciliaria; el que roba maletas o trae maletas con oro feliz, tiene prisión domiciliaria y el que tiene audios corroborados está feliz”, agregó.

 

 

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