sábado 30 de mayo de 2026

1963

Cinco anécdotas inolvidables del torneo que ganó Bolivia

Wilfredo Camacho y Max Ramírez celebraban en un local antes de la final, el periodista Cucho Vargas (+) amenazó con denunciarlos
El penal que falló Ramírez y que a la vez hizo meter la pata a una agencia de noticias. Foto: Historia del Fútbol Boliviano
El penal que falló Ramírez y que a la vez hizo meter la pata a una agencia de noticias. Foto: Historia del Fútbol Boliviano
viernes 29 de marzo de 2024

Sports 360 / La Paz

 

Una  serie de historias y anécdotas hubo durante el campeonato que organizó Bolivia hace 61 años. A continuación algunas de ellas que llamaron la atención .

La experiencia de Ugarte

“¿Aguantará Ugarte?”, les consultó el DT Danilo Alvim a los jugadores de la selección sobre la posibilidad de convocar al “Maestro” debido a que la producción preparatoria del equipo no satisfacía y el DT soportaba el descontento de varios sectores de la población. Ugarte fue integrado y fue uno de los más destacados del torneo y elegido por varias firmas comerciales para ser quien reciba algunos premios adicionales, entre ellos una motocicleta.

“Un infierno”

El ex jugador Roberto Cainzo recordaba  que luego del empate frente a Ecuador, 4-4, la noche en la concentración del Colegio Militar fue “un infierno”. Nadie cenó, llegaron las recriminaciones por el empate y tras ellas, la reflexió, luego empezamos a ganar”.

Desnudo

El capitán de la “verde”, Wilfredo Camacho, tuvo que comprarse zapatos de fútbol la última semana del Sudamericano ya que en esos tiempos no existía el auspicio de las empresas de ropa deportiva para los seleccionados. A Camacho se le consultó si guardaba la camiseta cinco que lució en la final y el ex jugador de Municipal contó que “no pude conservar la camiseta porque salí desnudo de la cancha”.

A la cabeza de Mario Cucho Vargas, los periodistas del programa "La Verdad desde La Cancha". Foto: Colección Julio Mamani

 

La equivocación de AFP

El gol que convirtió Camacho a la Argentina causó una gran confusión en las agencias internacionales que cubrían el certamen. Tan velozmente ocurrieron las incidencias que Víctor Salmón, corresponsal de la Agence France Presse, envió al exterior su despacho como si el gol de Bolivia hubiera sido producto del penal.

Cuando el juez Yamasaki marcó la falta, Salmón corrió a su teletipo, se puso de espaldas al escenario y para enviar su flash noticioso sólo se iba a guiar por la exclamación de gozo o frustración de la multitud. Los gritos de euforia fueron por el gol de Camacho y no del penal de Ramírez.

Los compadres

Los dos caudillos de la selección: Wilfredo Camacho y Max Ramírez compartían muchas cosas dentro y fuera de la cancha. “Cucho” Vargas relató que “el día en que se ganó a la Argentina era un jueves y en la noche el país entero estaba celebrando. Se suponía que los jugadores tenían que estar concentrados porque venía el partido final contra Brasil. Nosotros no teníamos por qué  concentrar y estábamos en un local público donde se bailaba, un local con poca luz. Grande fue mi sorpresa cuando veo de pronto a Camacho y Ramírez. Me incorporé de la mesa donde estaba, me aproximé a ellos y les di cinco minutos para que abandonen el local  y se dirijan a la concentración si no querían que los denunciara y así lo hicieron “.