sábado 30 de mayo de 2026

Paso a paso

Del empate con Ecuador al cabezazo de Camacho

Cuando Bolivia empató con Ecuador (4-4), en la fecha inaugural, todo el mundo pensaba que la Selección nacional iba a fracasar en el Sudamericano.
El cabezazo de Camachó que provocó la euforía del aficionado boliviano. Foto: Historia del Fútbol Boliviano
El cabezazo de Camachó que provocó la euforía del aficionado boliviano. Foto: Historia del Fútbol Boliviano
viernes 29 de marzo de 2024

Sports 360 / La Paz

Bolivia entera estaba pendiente de lo que iba a pasar con nuestro Seleccionado. El 10 de marzo Bolivia inicia su objetivo con un duro revés al igualar 4-4- con el seleccionado ecuatoriano en el estadio Hernando Siles.

La verde comenzó ganando con goles de Renán López y Fortunato Castillo, pero Ecuador empató por intermedio de Raffo  y Raymondi. El desconcierto llegó al equipo nacional ya que en el segundo tiempo Raymondy Bolaños  pusieron el 4-2 en contra.

Apareció la figura de Wilfredo Camacho que empujó al equipo a remontar el marcador con un gol suyo y otro de Máximo Alcocer para el empate final. “La afición estaba caliente, nos despidieron con piedras a la salida del estadio, pero el resultado nos sacudió para lo que venía después”, recuerda Camacho.

Raffo de Ecuador le anota un gol a Bolivia en el partido inaugural. Foto: Historia del Fútbol Boliviano

El repunte

Una semana después Bolivia enfrentó a Colombia en el estadio Félix Capriles de Cochabamba. Ese fue el primer partido que ganó la selección por dos goles a uno con goles de Máximo Alcócer. El gol colombiano fue anotado por Botero. Experimentando una leve mejoría en su producción. Las disputas regionales ya se comenzaban a escuchar en aquella época cuando los dirigentes del fútbol cochabambino citaban que la Selección jugaba mejor en el valle que en la sede de gobierno y que todos los partidos debían haberse programado en esa ciudad.

El retorno a La Paz

El equipo de Alvim retornó a La Paz para disputar el jueves 21 el encuentro frente a Perú. Con goles de Wilfredo Camacho, Máximo Alcócer y Ausberto García, Bolivia superó al conjunto “incaico” por 3-2. Los descuentos peruanos fueron convertidos por Gallardo y León. El equipo comenzaba a ilusionar y a la conclusión del juego Camacho y sus compañeros levantaron dos copas que fueron donadas para ese compromiso.

Con los paraguayos

El domingo 24 el rival fue Paraguay, conjunto que había ganado sus tres partidos previos frente a Ecuador, Brasil y Colombia. El resultado final fue favorable para los locales al superar a los guaraníes por 2-0 con tantos de Fortunato Castillo y Ausberto García, en el estadio Félix Capriles

El cabezazo de Camacho en un partido de infarto

Debido a la gran campaña de Paraguay, Bolivia estaba obligada a superar a su par de Argentina para llegar al último partido con posibilidades de ganar el título.

Hasta ese momento, los albirojos habían disputado cinco encuentros de los cuales ganaron cuatro, haciendo un total de ocho puntos, uno más que Bolivia. Si el equipo nacional perdía le dejaba el camino abierto a Paraguay para que obtenga el título frente a la Argentina en su último partido

La gente durmió en las afueras del estadio miraflorino para presenciar el choque entre bolivianos y argentinos, el recordado  28 de marzo, cuando se disputó un partido no apto para cardíacos.

En el partido Castillo abrió el marcador para Bolivia, Rodríguez empata y la verde se pone en ventaja nuevamente con tanto de Blacut; pero a diez minutos del final empata otra vez Rodríguez.

El penal de Ramírez

En el minuto 43 el juez peruano Yamasaki cobra penal para Bolivia ante los reclamos airados de los argentinos. Max Ramírez remata el disparo al centro y el golero  Andrada la  toca providencialmente con los botines y manda al corner. Mientras los argentinos se congratulaban entre ellos y en especial a su arquero, Camacho se da cuenta de la desconcentración y apura a Castillo para el lanzamiento del tiro de esquina, se eleva y con un soberbio cabezazo pone el 3-2 definitivo ante la euforia de la tribuna. Fue el gol que inició el camino al campeonato.

“Nunca hay que dar por perdido nada, los argentinos estaban felices festejando que el Chino Ramírez había fallado el penal, pero creo que Fortunato (Castillo) fue inteligente para servir el tiro de esquina y luego conecté el cabezazo con alma, vida y corazón”, rememoró Camacho.