domingo 5 de abril de 2026

Juegos de París: cien días para retrotraerse cien años

París 2024 será la tercera aventura olímpica de la capital francesa, presume de que dejará en la ciudad un gran legado, superior al que quedó de sus antecesoras.
La imagen de la piscina olímpica Georges Vallerey de París, Francia, donde se disputaron competiciones durante los Juegos Olímpicos de París 1924. Foto: EFE
La imagen de la piscina olímpica Georges Vallerey de París, Francia, donde se disputaron competiciones durante los Juegos Olímpicos de París 1924. Foto: EFE
miércoles 17 de abril de 2024

EFE / París

"Los Juegos son una vez cada siglo", ironiza el presidente francés, Emmanuel Macron, para mostrar a sus todavía poco entusiastas compatriotas que están ante la oportunidad única de vivir en su ciudad un evento planetario.

En esta jornada llega a la simbólica marca de los cien días para el inicio de la competición, y los organizadores aseguran que el proyecto avanza según el plan previsto, las infraestructuras están a punto y la venta de entradas va viento en popa.

Solo la seguridad genera alguna inquietud, pero los organizadores y el Gobierno se muestran confiados y sostienen que se están tomando todas las precauciones.

París 2024, que será la tercera aventura olímpica de la capital francesa, presume de que dejará en la ciudad un gran legado, superior al que quedó de sus antecesoras.

De los Juegos de 1900, los segundos de la Olimpiada moderna, no queda ningún vestigio, porque aquella iniciativa liderada por el barón Pierre de Coubertin quedó sumergida dentro de la Exposición Universal que ese mismo año se celebró en París.

Pero 24 años más tarde la ciudad repitió, esta vez con más protagonismo, y un siglo más tarde, quedan en pie algunas muestras de esa herencia.

El principal de ellos es el estadio de Colombes, que fue el centro neurálgico de aquellos Juegos y que en 2024 albergará las pruebas de hockey, ya rebautizado como Yves du Manoir.

Velódromo Jacques Anquetil de París, Francia, donde se disputaron competiciones durante los Juegos Olímpicos de París 1924. Foto: EFE

 

Levantado en 1883 como un hipódromo, fue transformado en 1907 y desde 1920 fue la sede de un equipo de rugby, antes de transformarse en estadio olímpico en 1924, con sus flamantes 45.000 plazas, 20.000 de ellas sentadas, una moderna iluminación eléctrica, grandes vestuarios con agua caliente e incluso una sala de prensa.

Durante años, fue el más impresionante estadio del país, sede de las selecciones de fútbol y rugby, hasta que el Parque de los Príncipes y, posteriormente, el Estadio de Francia, le fueron robando protagonismo.

Junto a él, los organizadores tuvieron la genial idea de levantar una ciudad para los atletas, que se convirtió en la primera villa olímpica de la historia, construida en madera y de la que no queda rastro.

Si el estadio olímpico estaba fuera de la ciudad, el centro acuático encontró emplazamiento intramuros. En el distrito 20, al este de la ciudad, se levantó la primera piscina de 50 metros con calles separadas, Tourelles, con capacidad para 1.500 espectadores.