domingo 5 de abril de 2026

Trajín

The Strongest se la pasa en el último tiempo entre su Complejo, aeropuertos, aviones y estadios

Desde el 5 de abril, 13 días, ha jugado cinco partidos y ha realizado varios viajes al interior y también al exterior
Jugadores del Tigre abordan una aeronave en uno de los tantos viajes que les tocó realizar. Foto: archivo digital
Jugadores del Tigre abordan una aeronave en uno de los tantos viajes que les tocó realizar. Foto: archivo digital

Sports 360 / La Paz

Entre su Complejo de Achumani, aeropuertos, aviones, buses y estadios han transcurrido las últimas dos semanas para el plantel de The Strongest, que nuevamente hace maletas porque este viernes viajará a Cochabamba, donde el sábado jugará la semifinal de ida del Apertura, mientras que para el final de la tarde del lunes está programado el vuelo chárter hasta Concepción, Chile, donde se presentará el miércoles 24 para jugar su partido de la tercera fecha del Grupo C de Copa Libertadores.

El directorio todavía no ha terminado de definir la logística para esos dos viajes.

Existe la posibilidad de que después del partido con Universitario de Vinto el grupo permanezca en el valle hasta el lunes y después continúe el viaje al vecino país, para el cotejo con Huachipato por Copa.

El plan B contempla retornar a La Paz después del partido de semifinal ante la “U”, entrenar domingo y lunes en su predio y por la tarde volver a Cochabamba desde donde partirá el vuelo rentado.

Una vez en Concepción, la delegación deberá hacer un corto viaje en bus hasta Talcahuano, donde Huachipato tiene su sede.

El grupo ha sentido el desgaste de la seguidilla de partidos y también de los viajes, un aspecto que había advertido hace un tiempo el entrenador Pablo Lavallén, motivo por el que en sus últimos compromisos ha rotado jugadores y en ninguno ha repetido equipo.

Jugadores y cuerpo técnico del Tigre en uno de los entrenamientos que cumplieron en Buenos Aires. Foto: club The Strongest

 

Hace casi dos semanas

El ajetreo atigrado empezó el viernes 5 de abril con el partido frente a San Antonio Bulo Bulo, correspondiente a la octava fecha de fase de grupos del Apertura.

Desde entonces, han transcurrido 13 días, el equipo ha jugado cinco encuentros, cuatro por el torneo local y uno por Libertadores, y ha realizado varios viajes a ciudades del interior y también a Argentina.

Después de enfrentar al equipo del Trópico de Cochabamba, el Tigre jugó con Estudiantes de La Plata (martes 9), con Real Santa Cruz (jueves 11), GV San José en Oruro (domingo 14) y con GV San José en La Paz (miércoles 17).

El sábado 6, un día después del partido con San Antonio, la delegación viajó a Santa Cruz y casi de inmediato se desplazó a Buenos Aires. De la capital argentina le tocó trasladarse (ida y vuelta) hasta La Plata.

El miércoles 10 retornó al país directo a Santa Cruz para rivalizar con Real. El viernes 12 se produjo la vuelta a sede de gobierno y al día siguiente nuevamente tuvo que viajar a Oruro para el primer cotejo de cuartos de final.

Lavallén, a principio de mes, anticipó que con el calendario que se le venía a su equipo, “seguramente vamos a tener poco tiempo para entrenar, se va a hablar mucho, se va a ver muchos videos, se va a hacer pequeños movimientos en campo, pero vamos a estar enfocados más en lo que tiene que ver con la recuperación del plantel y no tanto el entrenamiento”.

El Tigre le ganó el miércoles a GV y en este jueves cumplió una labor regenerativa. Antes de viajar el viernes a Cochabamba, está previsto un corto repaso a conceptos tácticos y a armar el equipo.