lunes 23 de febrero de 2026

La Tribuna

Equipos coperos por naturaleza

Bolívar comenzó bien la Copa, con solvencia, sobre todo en ataque; sin embargo, en la Libertadores, nunca es suficiente. The Strongest, por su parte, ha planificado adecuadamente su participación, debiendo tener cuidado en el aspecto físico que es algo fundamental en partidos exigentes,

La Copa Libertadores es siempre exigente y todo un desafío para los equipos bolivianos, que no están al nivel organizativo/económico, de otros clubes que participan con mayores posibilidades de avanzar de fases y alcanzar el éxito.

Bolívar participa en su trigésima octava Copa Libertadores; The Strongest compite en su trigésima, la decimotercera de modo consecutivo.

Bolívar comenzó bien la Copa, con solvencia, sobre todo en ataque; sin embargo, en la Libertadores, nunca es suficiente. Para muestra un botón: en 2023, a Independiente Medellín, sumando 10 puntos en su grupo B, no le alcanzó. Por ello, el haber logrado valiosos puntos en Chile lo obliga a sumar en los dos partidos que le quedan de local ante Flamengo y Palestino.

Deberá dejar de lado, totalmente, su dolorosa eliminación del torneo Apertura y que no sea traumática para abocarse, con máxima concentración, al desafío de poder clasificarse a la siguiente fase y repetir o superar su desempeño de la pasada Libertadores.

Lo inmediato será ganar a un siempre candidato al título (la IA señaló que será el campeón en esta versión), como es Flamengo y así tratar de curar sus heridas y seguir en carrera hacia la clasificación en esta fase.

The Strongest, por su parte, también con la obligación de ganar de local, planificando adecuadamente su participación, debiendo tener cuidado en el aspecto físico que es algo fundamental en partidos exigentes, considerando, además, no sólo la Libertadores, sino también su objetivo de lograr el título del torneo Apertura.

La victoria de Huachipato sobre Gremio obliga al Tigre a ir a buscar a Chile algún punto como ya lo hizo Estudiantes y, sobre todo, ganar de local a este cuadro y al equipo argentino.

La misión parece más compleja, por la calidad y objetivos de sus rivales, aunque ya ante Estudiantes el tigre demostró su valentía jugando de visitante y debería ratificarla en sus dos partidos en esa condición.

Todo un desafío para los equipos nacionales en esta Copa Libertadores y, más allá de las distancias económicas, como quedó dicho en el primer párrafo, en cancha son once contra once (sino, pregúntenle al sorprendente San Antonio de Bulo Bulo).

Todo dependerá de Bolívar y The Strongest. Y, a modo de aliento/estímulo habrá que alentarlos/respaldarlos para que logren su objetivo/anhelo de avanzar en la Copa

Libertadores, con el grito que sale desde la tribuna: ¡Sí, se puede!