jueves 5 de marzo de 2026

El mayor importador

Aún no se controla la venta de mercurio en Bolivia, y sale de contrabando hacia Perú y Brasil

Una investigación de la revista InSight Crime y del Instituto Igarapé da cuenta de que, principalmente por la presencia y aumento de las actividades mineras, persiste el uso desmedido del mercurio, un contaminante que afecta a personas y al medio ambiente.
La minería en pequeña escala es parte del problema de contaminación por mercurio en las riberas de la Amazonía. Foto MMAyA
La minería en pequeña escala es parte del problema de contaminación por mercurio en las riberas de la Amazonía. Foto MMAyA

“El mercurio, utilizado por los mineros para extraer oro del suelo y los sedimentos, se introduce a diario de contrabando en botellas a través de las fronteras de Bolivia con Perú y Brasil, llegando a numerosos puntos de minería ilegal a través de la cuenca amazónica”, señala el informe* publicado el 2 de marzo por la revista InSight Crime y del Instituto Igarapé.

Este vertido incontrolado de los residuos de mercurio, después de haber sido usado, procedente principalmente de la minería a pequeña escala en toda la Amazonía, contamina el aire, los ríos y el pescado que comen muchas comunidades locales, lo que causa una lenta contaminación y daños en su salud.

Según la investigación, el mercurio se envasa en pequeñas botellas blancas, estampadas con un torero y etiquetadas como “El Español”. Un kilogramo cuesta unos 260 dólares, y un gramo algo menos de un dólar. El metal líquido no es difícil de encontrar, ya que es distribuido por vendedores de oro en la calle de Tarapacá, en el centro de La Paz.

Al adherirse al Convenio de Minamata, muchos países amazónicos han intentado frenar el uso del metal venenoso en la minería a pequeña escala.  Bolivia se encuentra entre los más de 100 países que firmaron y ratificaron el convenio en 2016. Sin embargo, al mismo tiempo, su incapacidad para restringir las importaciones de mercurio ha convertido al país en un centro de importación de mercurio para apoyar su floreciente producción de oro y la de Brasil y Perú.

Actualmente, Bolivia es el mayor importador de mercurio del mundo. Desde 2015, ocupa el primer o segundo lugar del mundo en importación de este producto químico tóxico, solo por detrás de India, en ocasiones.  De 2016 a 2021, las importaciones del país superaron las 1.100 toneladas, en contraste con las aproximadamente 100 toneladas de Brasil durante ese período. Mientras tanto, entre 2013 y 2019, Perú logró una notable reducción del 95% en sus importaciones formales de mercurio. 

Infografía: Diego Gonzáles

Pocas restricciones

Se debe recordar que en junio de 2023 el Gobierno lanzó el Decreto Supremo 4959 para implementar algunos de los controles recomendados por el Convenio de Minamata, como la autorización previa del Ministerio de Medio Ambiente y Agua para importar y exportar mercurio y la creación del Registro Único de Mercurio (RUME), para importadores, exportadores y comerciantes de mercurio en Bolivia. 

Sin embargo, el estudio critica que aún no se ataca los flujos ilimitados dentro del territorio nacional, ni se establecen límites o prohibiciones para las importaciones destinadas a la minería, como se hizo en países amazónicos como Colombia, Perú y Brasil.

“La medida no tiene como objetivo reducir el mercurio para la minería de oro. Ni siquiera busca disminuir las importaciones de mercurio”, dijo Campanini. “No plantea nada sobre topes, metas, cuotas de importación de mercurio”. 

El informe señala que es difícil determinar la cantidad de mercurio importado que utilizan los mineros del oro de Bolivia. Los mineros intentan recuperar el mercurio usado de los sedimentos para reducir sus costos. Pero también gastan mucho más mercurio del necesario para separar el oro, ya que no emplean las mejores prácticas para evitar fugas. 

Las investigaciones de Zaconeta descubrieron que por cada tonelada de oro extraído se utilizan al menos tres toneladas de mercurio.

Un informe conjunto respaldado por el gobierno de Bolivia y la Iniciativa Better Gold de Suiza estimó que 141 toneladas de mercurio se utilizaron en la producción local de oro en 2019.  Eso representó alrededor del 73% de unas 193 toneladas de mercurio importadas ese año.  Los investigadores reconocieron que, no obstante, las disparidades indican que algo anda mal.

“Considerando esta cantidad, Bolivia debería tener más oro”, dijo Zaconeta.

Al menos el 27% de las importaciones de mercurio de Bolivia se desvían a la minería ilegal. 

Contrabando en la cuenca amazónica

El documento también destaca que la minería ilegal prolifera en los rincones más recónditos de la región amazónica de Brasil, Perú y Bolivia, y parece que a los mineros nunca les falta el metal tóxico. La razón: el rápido contrabando de mercurio.

No faltan puertas y sectores fronterizos descuidados como Desaguadero o Guayaramerín, donde prolifera el “tráfico hormiga”, que reduce el riesgo de pérdidas masivas y se pueden comprar y transportar pequeñas botellas con el producto.

“Las fronteras de Bolivia están muy dispersas, así que es cuestión de llegar a un punto fronterizo y hacer el intercambio de mercurio por el pago”, dijo Zaconeta.

La cadena de suministro de mercurio en Bolivia comienza con los importadores mayoristas registrados en la capital, La Paz, y en la vecina El Alto. 

Entre 2014 y 2018, 37 empresas importaron oficialmente mercurio al país.  Desde 2018, las autoridades aduaneras bolivianas han restringido la información sobre los importadores de mercurio. El transporte a las zonas mineras o fronterizas, donde se encuentran la mayoría de los minoristas, se realiza por tierra, a menudo utilizando empresas de transporte, flotas de carga y vehículos privados.

Denuncia

Marcos Orellana, relator especial de la ONU sobre tóxicos y derechos humanos, presentó una denuncia contra Bolivia por no adherirse al Convenio de Minamata. También ha advertido en repetidas ocasiones que la importación y el uso indiscriminado de mercurio en la minería es peligroso no solo para Bolivia, sino para toda la región. 

Cuando los mineros utilizan mercurio para separar el oro de los sedimentos, el mercurio sobrante llega a los ríos y se filtra en el suelo del bosque. Los árboles también absorben vapor de mercurio cuando se quema la amalgama resultante para dejar el oro.

El mercurio es una neurotoxina peligrosa para el ser humano. Puede perjudicar el desarrollo de los niños y el sistema nervioso central. La exposición prolongada al mercurio en adultos puede causar daños en el cerebro, el corazón, los riñones, los pulmones y el sistema inmunitario, según la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (Environmental Protection Agency – EPA).

También se recuerda que, diversos estudios científicos han revelado que los pueblos indígenas de la Amazonía que viven cerca de explotaciones mineras han estado expuestos a elevadas concentraciones de mercurio. Según un informe de Orellena de la ONU, de septiembre de 2021, se detectaron niveles alarmantes de mercurio en mujeres indígenas Ese Ejja que vivían a orillas del río Beni.  En las muestras de cabello de las mujeres analizadas —todas ellas con edades comprendidas entre los 14 y los 44 años— se detectaron niveles de mercurio de entre 4,75 y 7,58 partes por millón (ppm).  El umbral considerado seguro por la Organización Mundial de la Salud es de 1,6 ppm.

El mercurio está envenenando los ríos de Bolivia. Según el informe de Orellena, los elevados niveles de mercurio observados en las mujeres embarazadas de Ese Ejja se debieron a que comieron pescado contaminado.  

Infografía: revista InSight Crime y del Instituto Igarapé.

 

*Este artículo forma parte de una investigación conjunta de InSight Crime y el Instituto Igarapé sobre minería ilegal, tráfico de fauna silvestre, madera y drogas en la Amazonia boliviana.

Temas de esta nota