martes 16 de julio de 2024

Eurocopa 2024

El 'Ejército del Tartán' ante la pasividad alemana: No Scotland, no party!

Los escoceses 'inundaron' Múnich para el partido inaugural con los germanos, cuyos aficionados está más tranquilos en la previa al inicio del torneo
Seguidores escoceses en Múnich recorren la ciudad a la espera del partido inaugural. Foto: EFE.
Seguidores escoceses en Múnich recorren la ciudad a la espera del partido inaugural. Foto: EFE.

Múnich / EFE

Ante la aparente pasividad de la afición alemana, necesitada de resultados para conectarse a su Eurocopa e incluso confundida por la diversidad de su selección, son los hinchas escoceses quienes se han puesto manos a la obra para colorear Múnich, la ciudad que acoge el partido inaugural y que ha sido invadida por el ‘Ejército del tartán”.

Así es como se conoce a los aficionados de Escocia. El nombre hace referencia a las faldas con estampado de tartán que lucen casi todos sus seguidores y que desde hace dos jornadas han ido poblando casi todas las calles, plazas y cervecerías de la ciudad bávara. Son los claros animadores de una ciudad aparentemente dormida que seguramente despierte cuando eche a rodar el balón en el Allianz Arena y que a horas del comienzo de la Eurocopa ha sido completamente eclipsada por los escoceses.

Han llegado a miles. Muchos seguramente no podrán entrar en el estadio del Bayern Múnich para ver el partido. Pero se divierten por la ciudad. Beben cerveza, mucha, y por ahora se divierten pacíficamente e irradiando simpatía. No Scotland, no party! (sin Escocia, no hay fiesta) es su grito de guerra viral y las terrazas de Marienplatz son su centro de operaciones.

Los miembros de su selección, en boca de su entrenador, Steve Clark, y de su capitán, Andy Robertson, felicitaron a su hinchada en la víspera del partido. Están orgullosos del apoyo que brinda una afición que se pasea por Múnich al sonido de las gaitas y de las fogosas gargantas escocesas que animan un inicio descafeinado para los alemanes.

"Nos dan un gran impulso, van a estar con nosotros cada minuto en cada partido y eso es realmente importante para el equipo. Estoy seguro de que esta noche en Múnich habrá algunos que no veremos. Esperemos que disfruten y se comporten", comentó.

Más tranquilos

Por contra, en Alemania, reina otro ambiente. Algo enrarecido. Tal vez, sus aficionados, al no tener que desplazarse en masa a otro país, velan armas desde la tranquilidad de sus casas y hoteles. Pero la realidad es que tanto los miembros del cuerpo técnico, con Julian Nagelsmann a la cabeza, y sus jugadores, con Ilkay Gündogan como portavoz, han tenido que lanzar mensajes a sus aficionados para que se activen a partir de este viernes.

"Tenemos que llevar todo al campo y creer en nosotros mismos. Es agradable cuando todo el mundo en el estadio nos empuja. Espero que todos juntos disfrutemos de un gran torneo mañana y en todas las semanas. Quiero que estemos unidos como país y mañana todos tenemos que hacer mucho ruido. Tenemos que aprovechar que somos los anfitriones”, dijo Naggelsmann en la víspera.

Una parte de ese discurso que apela a la "unión como país", tiene mucho significado. Primero, Gündogan, capitán del equipo con ascendencia otomana (sus padres nacieron en Turquía), ha sido criticado por esa cuestión. Sustituyó a Manuel Neuer en el cargo mientras estaba lesionado de gravedad y se quedó con la capitanía tras el regreso del portero germano. Eso, no ha gustado a un sector de la sociedad alemana, que prefiere a un capitán "más alemán" para su selección.

"Me siento aún más orgulloso de llevar a Alemania al campo como el primer capitán con antecedentes migratorios en un torneo importante. Puedo liderar un equipo que es especial porque está formado por tantas culturas y países diferentes. Estos son exactamente los factores que nos harán fuertes como selección alemana en 2024: la diversidad y la influencia de diferentes culturas. Lo que pudimos aprender y sentir en el pasado es que el fútbol tiene el poder de unir a la gente. Vivimos en tiempos en los que cada vez se construyen más frentes. La gente ya no se escucha. Hay una división en nuestra sociedad", escribió.

Y esa es la realidad entre las aficiones de los dos equipos que van a dar el pistoletazo de salida a la Eurocopa. Unos se divierten y hacen ruido y los otros están desaparecidos. El diario local Süddeutsche Zeitung, de los más importantes de baviera, refleja ese desanimo con un titular que resume a la perfección la apatía que parecen vivir los hinchas alemanes en Múnich: "No Scotland, no party".