lunes 6 de abril de 2026

El Presidente “rockstar”

Milei: seis meses de shock, show y polémicas

El mandatario libertario aplica duras políticas económicas en busca de un equilibrio fiscal, lo que ha afectado a millones de personas. En dos años más, promete que las cosas serán distintas; la gente aún confía en su gestión.
El presidente argentino, Javier Milei. Foto: EFE
El presidente argentino, Javier Milei. Foto: EFE

“Los argentinos, de manera contundente, han expresado una voluntad de cambio que ya no tiene retorno. Decidimos como pueblo abrazar las ideas de la libertad”, dice parte de un video que publicó la oficina del Presidente de Argentina en una producción titulada Seis meses de gobierno, presidente Javier Milei.

El pasado 10 de junio, el mandatario argentino cumplió sus primeros meses en el poder, una gestión que ha estado marcada por un superávit fiscal trimestral registrado por primera vez en 15 años, el cierre de muchos ministerios, entre ellos el de la Mujer, un aumento en las reservas internacionales y una reducción de la brecha cambiaria, pero también de mucha polémica.

El mandatario que ganó las elecciones en diciembre de 2023 con un 56% de los votos, devaluó la moneda, frenó las obras públicas, redujo a la mitad los ministerios y secretarías, recortó subsidios y gastos en publicidad institucional, y eliminó las transferencias discrecionales a las provincias.

Esta semana, el Senado argentino dio luz verde a la “Ley Bases y Puntos de Partida para la Libertad de los Argentinos”, pieza clave del paquete de sus reformas, así como de un paquete fiscal, luego de obtener la aprobación de la Cámara de Diputados el pasado 29 de abril.

Además, Milei diseñó un plan económico de emergencia, el “mega-DNU”, que busca desregular distintas actividades económicas, con una reforma de normas laborales, un terreno allanado para la privatización de empresas públicas, la liberación de precios y eliminación de controles a distintos sectores.

Acorde con su personalidad, esta fase inicial de su mandato no estuvo exenta de polémicas: el “león libertario” tuvo muchos impasses con mandatarios de la región; llamó “asesino”  a Gustavo Petro, el mandatario colombiano, de quien dijo “es uno de los peores presidentes de Latinoamérica”; al presidente de México, Manuel López Obrador, le dijo “ignorante”; y en su última visita a España llamó “corrupta” a la esposa del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, situación que derivó en una crisis diplomática tras la decisión de este último de retirar a su embajadora en Buenos Aires.

La mayoría de sus viajes no tuvieron el carácter oficial de una vista de Estado, excepto cuando asistió recientemente a la investidura del segundo mandato del presidente salvadoreño, Nayib Bukele.

Pero logró lo que muy pocos mandatarios han podido hacer. En una gira por Estados Unidos, se reunió con los máximos ejecutivos de Meta (Facebook, Instagram y WhatsApp), Google, Apple y OpenAI, en busca de consolidar alianzas que permitan a Argentina acceder a nuevas inversiones y nuevos mercados, y posicionar a su país como un nuevo “polo de innovación tecnológica”.

 Incluso se tomó selfis con cada uno de ellos. En abril también se reunió con el magnate sudafricano Elon Musk, en una de las fábricas de la automotriz Tesla, y con Donald Trump,  expresidente de Estados Unidos, sobre el que no esconde su simpatía.

En su primer viaje aterrizó en Suiza, donde participó en la última edición del Foro de Davos, en el que lanzó: “Occidente está en peligro, porque aquellos que supuestamente deben defender sus valores se encuentran cooptados por una visión del mundo que inexorablemente conduce al socialismo y, en consecuencia, a la pobreza”.

Y en Roma, se reunió con otra figura destacada de la ultraderecha global, la presidenta del Consejo de Ministros de Italia, Giorgia Meloni, su gran aliada en Europa.

Volviendo a la política interior, el líder de Libertad Avanza afirma en su video que “se estabilizó el mercado de cambios; el Banco Central aumentó reservas en $us 29.300 millones, se achicó la brecha cambiaria de 150 a 15%, se bajó la tasa de interés de 111% a 40% y se eliminó la bomba hiperinflacionaria de las Leliqs, se eliminó la emisión monetaria para financiar el Tesoro, se cerraron los fondos fiduciarios, cajas negras millonarias que usaba la política”.

En línea con su idea de achicar el Estado, su gobierno destaca que “se está auditando todo el sector público nacional, se cerró el Inadi (Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo), se cerró Télam (la agencia de noticias estatal) y se eliminó empleo militante”. Además, resalta que “se eliminó el lenguaje inclusivo”.

El Gobierno -cuya fuerza política, Libertad Avanza, solo cuenta con siete senadores y carece de gobernadores- negocia hasta último momento con los senadores para aprobar el proyecto con el que Milei busca sentar las bases para reestructurar el Estado, atraer inversiones y elevar los ingresos fiscales. Pero el Presidente se niega a realizar acuerdos con otras fuerzas, a las  que denomina la vieja “casta política”.

Algunas cifras del “león libertario”

  • INFLACIÓN. Según datos del Instituto de Estadísticas y Censos, la inflación bajó del 25,5% en diciembre de 2023, al 8,8% en abril de este año. 
  • FMI.  Milei inició las gestiones ante el Fondo Monetario Internacional para encarrilar un acuerdo que estaba prácticamente caído y con metas de déficit y acumulación de reservas, lejos de ser cumplidas durante los últimos meses del gobierno anterior.
  • DÓLAR. El primer paquete económico de su administración devaluó la moneda. El tipo de cambio se fijó en 800 pesos, un salto de casi 120% en comparación con los 366 con el que se despidió el gobierno de Alberto Fernández.
  • DÉFICIT. El gobierno de Milei consiguió, a fuerza de un duro ajuste, un amplio superávit primario de 4.100 millones de pesos argentinos.