lunes 6 de abril de 2026

Eurocopa

A Bélgica no le queda otra que ganar a Rumania si quiere mantener sus chances

Perdió en el debut y tiene una oportunidad para redimirse de las críticas. Al frente estará un rival que goleó sin contemplaciones a Ucrania en la primera jornada.
Kevin De Bruyne, una de las estrellas de Bélgica. Foto UEFA Euro.
Kevin De Bruyne, una de las estrellas de Bélgica. Foto UEFA Euro.

Leipzig / EFE

Derrotada por Eslovaquia en su estreno (0-1), Bélgica intentará enderezar el rumbo y callar a sus críticos con una victoria sobre Rumanía, que vive eufórica después de su gran puesta en escena ante Ucrania (3-0) y a la que ya comparan con la Generación Dorada que lideró Gheorghe Hagi en los años 90.

Colonia será el escenario de un duelo con sensaciones antagónicas y de extremos. Por un lado, reina el pesimismo en Bélgica, mientras que por el otro hay un exceso de optimismo en Rumanía. Pero son los jugadores del combinado dirigido por Domenico Tedesco quienes tienen mucha más presión.

Sin esa ansiedad por ganar algo, Bélgica, fuera de la lista de favoritos en las apuestas, esperaba completar una buena Eurocopa lejos de los focos y con la tranquilidad que permite no tener altas expectativas. Sin embargo, en su primer intento desaprovechó esa condición de posible favorito oculto y falló con una derrota inesperada frente a Eslovaquia. Y, de nuevo, los focos apuntan al equipo de Tedesco.

Y es que, la realidad es que el técnico italiano tampoco ha podido afrontar el torneo sin los sobresaltos necesarios para que su concentración sea un remanso de paz. Antes de que el balón echara a rodar, la ausencia de Thibaut Courtois marcó el paso en la actualidad de Bélgica. Y, después de la caída ante Eslovaquia, es Romelu Lukaku y su falta de acierto quien acapara críticas entre los jugadores de Tedesco, que no dudará en volver a poner en el once al jugador del Roma cedido por el Inter.

Enfrente estará Rumanía, la selección de Edward Iordanescu, que después de silenciar al aspirante a equipo revelación (Ucrania) con una goleada contundente necesita un empate para casi asegurarse su presencia en los octavos de final. Sería un hito para una selección que con anterioridad sólo había ganado un partido en la Eurocopa, 24 años antes y a Inglaterra (2-3).

Sin embargo, en Rumanía no quieren que la equiparen con auténticos ídolos de su país. Tienen los pies en la tierra y jugadores como Andrei Burca se han apresurado a cortar de raíz esas ilusiones.

Por eso, afrontará el choque ante Bélgica con humildad y conscientes de que se enfrentan a una selección de mucha mayor entidad. Sus jugadores no quieren que las expectativas sobre sus posibilidades sean excesivas y, como frente a Ucrania, jugarán con el máximo respeto por un rival en estado de alarma por una situación que podría ser crítica si no gana el partido.

Iordanescu, a diferencia de Bélgica, sí tiene a todos sus hombres disponibles. No tiene ni lesionados ni sancionados.

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