domingo 5 de abril de 2026

La Paz

El descanso ya no es eterno en el Cementerio General para el ciudadano común

Los nichos, sarcófagos o urnas cinerarias ya no se entregan a perpetuidad en el camposanto; ahora son “en cesión de derecho de uso” por 30 años.
Las instalaciones del Cementerio General de la ciudad de La Paz. Foto: Juan Quisbert
Las instalaciones del Cementerio General de la ciudad de La Paz. Foto: Juan Quisbert
domingo 18 de agosto de 2024

“Aquí el descanso ya no es eterno”, comenta Ana María, mientras busca ofertas para conseguir un nicho perpetuo para preservar los restos de su papá. Tenía previsto adquirir un sarcófago en el Cementerio General de La Paz, como lo hizo antes su mamá para su abuelita, pero se enteró que esa modalidad ya no está vigente y solo puede acceder a un espacio por un plazo de 30 años.

Antes, las familias podían adquirir nichos o sarcófagos a perpetuidad. “Se podía comprar un espacio para siempre, para que nadie pueda mover a nuestros seres queridos”, recuerda Ana María.

Para muchos de los visitantes y las señoras que cuidan los pabellones del camposanto paceño, los cambios llegaron desde el año pasado. Algunas consideran que se trata de una factura pendiente que dejó la pandemia del covid, es decir la falta de espacios. Otras creen que se debe al incremento de nichos abandonados.

En 2023, la Alcaldía de La Paz informó que desde agosto de ese año la entrega a la población de nichos, sarcófagos o urnas cinerarias para los restos de sus seres queridos en el Cementerio General es “en cesión de derecho de uso” por 30 años.

“Desde la Constitución Política del Estado de 2019, ya no se pueden enajenar los bienes del Estado”, dice la directora de la Entidad Descentralizada Municipal de Cementerios de La Paz, Erika Patricia Endara, al explicar  por qué ya no se dan nichos o sarcófagos a perpetuidad. 
“Desde que estamos con la gestión del alcalde (Iván Arias) estamos dando cumplimiento a la Constitución de no enajenar lo que es de todos”, asegura a Visión 360.

Explica que sí hay la modalidad de perpetuidad, pero para “notables”. “Personas que se han destacado en su ámbito profesional, artistas y  defensores de la patria, entre otros”, dice. Para acceder a este beneficio, se debe cumplir un protocolo.

“Tengo miedo que saquen a mi papá”, asegura doña Isabel, en referencia a que su difunto ya cumplió, primero, los cinco años en cuerpo mayor y ahora ya pasó el tiempo de tres años para cuerpo menor.  

Su principal opción -cuenta- era adquirir un nicho perpetuo en el Cementerio General de La Paz, pero ahora está evaluando otras opciones.

“30 años es el plazo máximo, ya no existe perpetuidad”, explica un encargado de las ventanillas de la oficina central del camposanto paceño. Desde muy temprano, decenas de personas llegan al lugar para consultar sobre los requisitos, los precios y las opciones para guardar los cuerpos de sus seres amados en un espacio “eterno”.

Uno de los pabellones del Cementerio General del La Paz. Foto: Juan Quisbert

 

Para nichos, la cesión de derecho de uso por 30 años tiene un costo de 15.598 bolivianos  (primera y quinta filas), 19.054 bolivianos  (segunda y  tercera) y 17.326 bolivianos (cuarta), de acuerdo con una cotización que se hizo la última semana del pasado mes de junio.

En el caso de sarcófagos, espacios destinados para cuerpos menores, el costo es de 6.932 bolivianos (primera y quinta filas), 7.297 bolivianos (segunda, tercera  y cuarta filas) y  6.568 bolivianos (sexta y séptima).

Las urnas cinerarias -destinadas a contener cenizas- tienen un costo de 1.241 (primera, sexta, séptima y octava) y 1.377 bolivianos (segunda, tercera, cuarta y quinta).

Para acceder a esta modalidad, los requisitos son: la cédula de identidad y el pago del espacio requerido. Este monto   no incluye el costo del traslado a sarcófago o nicho.

“Somos cuatro nietos, decidimos dar cuota y comprar un nicho perpetuo para mi abuelito.  Vine a averiguar y me explicaron que solo es por 30 años, ya no dan perpetuo”, explica Juan José, quien aprovecha su visita al camposanto para cotizar la nueva morada de su ser querido.

En la puerta 4, por donde se ingresa al área administrativa del Cementerio General de La Paz, más de cinco personas ofrecen nichos y sarcófagos “a perpetuidad”, pero en otros camposantos en la zona Sur y en la ciudad de El Alto. Los precios oscilan entre 600 y 750 dólares, incluso muestran fotografías de los espacios.

“La entrega es inmediata. Es para siempre, ya es de su propiedad”, ofrece una mujer que sujeta entre sus manos volantes y un catálogo. Se acerca a las personas que salen de Administración. Sabe que una de ellas  representa un potencial cliente. 

Las cifras
¿Cuál es la demanda actual en el Cementerio General de La Paz? En la actualidad, en promedio, recibe 12 fallecidos por día. “En 31 días, al mes,  tenemos  372 fallecidos. Si hablamos por los 12 meses, tenemos una cantidad de 4.464”, informa Endara.

“Es un aproximado. No hay una escala. Generalmente tenemos entre 12 y 15 entierros por día”, explica y asegura que esta cifra se mantiene desde la pandemia del coronavirus, en el año 2020.  
Además de guardar historia y ostentar declaratorias de Patrimonio por su arquitectura, este camposanto es el preferido de los ciudadanos que viven en La Paz, El Alto y municipios aledaños.

“Prefieren enterrar a sus fallecidos  (en el Cementerio General) que llevarlos a sus comunidades  o  a otros camposantos. Es una preferencia que tiene la gente por este sitio, no solamente por los servicios que presta, sino también por el costo económico y accesible”, asegura la administradora.

Desde muy temprano, decenas de personas llegan al camposanto,  muchas esperan un entierro y otras ingresan para visitar a sus seres queridos.

Entre los pabellones, entre hileras de ventanas, muchos nichos lucen flores frescas, pero también otros están en completo abandono. “Se olvidan, no vienen. Pasan los cincos años y los sacan”, dice una mujer que  presta escaleras.

Recuerda que  alguna vez vio la desesperación de familiares que llegaron y ya no encontraron el nicho y los restos de su ser querido. Con esta escena también coinciden las narraciones de algunos funcionarios y obreros del camposanto.

Para evitar este problema y alertar sobre el vencimiento del plazo, desde el mes de junio,  la administración del cementerio  publica las notificaciones para encontrar a los familiares. En caso de no hallar respuesta,  el destino es la fosa común.

Al cumplir los plazos, casi al filo, muchas personas llegan al Cementerio General y se enteran que ahora se puede acceder a un nicho o sarcófago a 30 años. “No sé qué pasará conmigo en ese tiempo, pero me consuela saber que intenté darle unos años más de descanso a mi papá”, explica Ana María y asegura: “Nada es eterno”.

El camposanto paceño, un patrimonio por su arquitectura

En 2018, mediante una ley municipal, el Cementerio General fue declarado Patrimonio Histórico, Arquitectónico al Conjunto Urbano de La Paz.

En 2001, a través de las Ordenanzas 109/2001 y 105/2001, se declaró Patrimonio Tangible del Municipio de La Paz a los mausoleos, sarcófagos y esculturas notables del Cementerio General.

Según la normativa, con esta declaratoria “se busca preservar las construcciones, cuarteles, mausoleos, áreas verdes, estatuas, lápidas, rejas, ornamentos, entre otros que tengan valor histórico como expresión de culto, no solo a los difuntos, sino a sus obras cuando construyeron una ciudad y contribuyeron al desarrollo nacional”.

Esta normativa identificó  159 mausoleos, sarcófagos y esculturas notables.

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