sábado 4 de abril de 2026

Entrevista

“Didinho”, el recordman que más jugó en el fútbol boliviano

El actual jugador de Aurora inició su carrera en La Paz FC. Tardó 18 años para llegar a ser quien más encuentros tiene en la División Profesional.
Didí Torrico celebra la llegada del año 2024 en la ciudad de Cochabamba. Foto: DT
Didí Torrico celebra la llegada del año 2024 en la ciudad de Cochabamba. Foto: DT

El 8 de agosto de 2024 será un día inolvidable para Didí Torrico, quien llegó a 660 partidos en la División Profesional del fútbol boliviano, en el partido que Aurora ganó a Blooming por 1-0.

En esa jornada, el cochabambino superó los 659 encuentros que también tenía el camireño Luis Aníbal Torrico.

En el clásico frente a Wilstermann disputó su encuentro 661 y esta noche contra Royal Pari espera comenzar a sacar una mayor diferencia, más si se toma en cuenta que Torrico por el momento se encuentra jugando en Real Potosí, que tomará parte de la Copa Simón Bolívar.

Didí, ¿qué significa ser el hombre récord del fútbol boliviano?

Realmente para uno es muy satisfactorio saber que tantos años de fútbol se reflejan con estas estadísticas, siendo el jugador con más partidos en el fútbol boliviano y para uno es un privilegio, porque son  muchos años de constancia, ya que comencé muy jovencito,  a los 17 años. Llegar a estas cifras a uno le alienta a seguir trabajando

Cuéntenos cómo fueron sus inicios.

La verdad que inicié en la escuela Enrique Happ, cuando era muy chiquito, a los ocho años. Estuve hasta los 15, posterior a eso paso a jugar directamente en la asociación junto a mi hermano Marcelo Torrico por un par de años...

¿Su inicio fue en Iberoamericana?

En algunas estadísticas aparece como inicio Iberoamericana; me ofrecieron comprarme el pase para que luego pase a Bolívar, no se pudo dar por  temas de que el profesor también dejó el club y se dio mi inicio el 2006 en La Paz FC, y ahí inicié mi carrera profesional a los 17 años, estuve entre 2006 y 2008 en ese club.

¿Cuándo fue el primer partido como profesional?

Fue en 2006 ante Universitario de Sucre, un día que nunca lo voy a olvidar (19 de febrero).

¿Con qué entrenadores trabajó en ese club?

Inicialmente estuvo el profesor Windsor del Llano, después Fernando Salinas y luego  Sergio Apaza, con el cual tuve mi mejor época en 2007 que perdimos la final frente a Real Potosí. Realmente unos años espectaculares. En La Paz FC también tuve la  posibilidad de jugar la Copa Libertadores frente a Atlas de México.

¿Qué le queda de Sergio Apaza como entrenador?

 Él llega con el mensaje, termina convenciendo desde ese punto y te hace ver que esto del fútbol es trabajo, es consecuencia, y fruto del esfuerzo y de la dedicación. Recepcioné muy bien sus recomendaciones.

¿Cómo siguió tu carrera?

Fui a Wilstermann el 2009 porque no se dio una transferencia que se estaba por dar a Polonia. Recuerdo que yo viajé a Perú en el cual estaba tramitando la visa y no pudieron hacer el depósito al club; entonces volví y me quedé en Wilster donde tuve un excelente año y me llamaron a la Selección mayor. Al año siguiente pasé a Bolívar a jugar Copa Libertadores; lastimosamente no pudimos ser campeones, fuimos subcampeones, y posterior a eso me fui a Nacional. También estuve por Blooming, Guabirá, Sport Boys, Royal Pari y Palmaflor.

¿El paso por San José fue otro punto alto en su carrera?

Sí, realmente a la gente de Oruro agradezco mucho porque uno estuvo a un gran nivel  por el compromiso, por la dedicación, por el cariño de la gente, porque realmente en Oruro a uno le hacen sentir como en casa. A  muchos no les gustará, pero personalmente a mi familia nos encanta mucho Oruro, su Carnaval, su gente que hace que el jugador se sienta muy identificado con este club y realmente le dimos momentos gratos.

¿Le apena ver a San José casi desaparecido?

Es una pena que a uno le llega, porque tengo un gran cariño por esa institución. Tengo fe que con la ayuda y colaboración de todos los hinchas se puede levantar.

¿Qué significa dejar atrás a grandes jugadores como Carlos Borja, Vladimir Soria o un Daniel Vaca?

Un orgullo, cuando estaba en el partido número 600 me pasaron las estadísticas y yo pensaba que sería un privilegio el poder pasar a estas estrellas del fútbol; por ejemplo, los Borja, los Soria en Bolívar tuvieron muchos partidos seguidos y haberlos superado me emociona y me enorgullece a la vez. Llegar a este sitial es un privilegio porque realmente muestra la dedicación, el trabajo y el ser consecuente para llegar a esas cifras. Durante todos estos años muy pocas veces fui suplente, así que llegar a este récord es un motivo más para seguir esforzándome al máximo.

¿Ha tenido muy pocas lesiones en su carrera?

 Sí, muy pocas lesiones, tuve por ahí un esguince de segundo grado en Nacional Potosí, que me impidió terminar mi contrato. Fueron dos o tres meses, pero posterior a eso tuve siempre, gracias a Dios, la oportunidad de no lesionarme, y el estar siempre con la disposición del técnico y, como dije, siempre aportando.

Didí, son 660 partidos que ha disputado en la División Profesional. Si le pido tres partidos inolvidables, ¿cuáles serían?

Me acuerdo el 2008 con La Paz FC frente a San José, en Oruro, donde definíamos la clasificación a la Sudamericana; en ese juego metí un golazo porque enganché al central en un contraataque, salió el arquero y se la piqué para el 2-0. La gente se enojó y se entró por las mallas, terminó siendo un partido muy emocionante. Con Wilstermann definimos la permanencia; fue otro juego decisivo, ya que no pudimos convertir de penal ante San José y en la parte final salvamos con un 1-0.

Cuando llegué al Santo los encuentros fueron emocionantes con goles, dedicando a la gente y que me marcarán toda la vida.

Nos puede contar por qué el padre les puso a usted y a su hermano los nombres de famosos futbolistas brasileños, Didí y Jairzinho.

El que nos puso esos nombres es mi papá: José Benito Torrico Terrazas, al cual agradecemos mucho porque los nombres ya nos condicionaron a ser futboleros como él. Mi padre nos inculcó desde pequeños a practicar este deporte y nos encanta hacerlo. Obviamente los nombres tanto de mi hermano mayor Jair como de mí, Didí,  fueron precisamente de esos jugadores importantes de la selección de Brasil.

Si le pido nombres de amigos que le ha dejado el fútbol en todo este tiempo, ¿a quienes mencionaría?

Hay muchos amigos que estuvieron en las buenas y en las malas, pero por ahí lanzar nombres sería algo injusto, pero sí puedo mencionar a mi hermano Jair, porque con él pasamos muchos momentos difíciles, de mucha alegría y nos conectamos mucho.

Tiene actualmente 36 años, ¿se ha puesto a pensar para cuánto tiempo más hay cuerda en el fútbol?

Y por ahí, exagerando, sería unos dos años más, porque sabemos que esto tiene un final. Obviamente si se tuviera esa posibilidad de estar ese par de años más, lo haría con toda la dedicación que siempre lo hice, con toda la responsabilidad; pero inicialmente pienso en el presente y en Aurora  estoy disfrutando al máximo; espero poder seguir alargando esto del récord.  Cuando uno sienta que ya  todo está hecho, voy a dar un paso al costado.

 

Didí celebra su gol frente a la Albiceleste en la Eliminatoria 2010. Foto:DT

 

La tarde inolvidable de la goleada al combinado de Argentina

El 6-1 de Bolivia a la Argentina, en la Eliminatoria de 2010, es una jornada que quedará para el recuerdo de todos los bolivianos, en especial para el cochabambino Didí Torrico.
Si le menciono el 1 de abril del 2009, ¿qué se le viene a la mente?
El 6-1 a la Argentina, uno de los días inolvidables de mi carrera. Ahí uno entendió por qué la Selección es tan importante para un jugador, por qué la Verde es algo único. Esa goleada fue histórica, fue frente a semejantes estrellas y el jugador se tiene que dar cuenta de eso, de que tenemos ese privilegio de hacer que un país con problemas tenga una alegría.
Jugó nada menos y nada más que con Martins y Botero.
Estar al lado de Botero y Martins fue un privilegio, ya que son dos goleadores históricos. Jugar al lado de ellos hace que tengas ese orgullo de pertenencia a una selección, de saber que has estado con semejantes jugadores.
¿En qué se destacaban ambos?
 Lo veía a Botero  haciendo esas diagonales y marcando de a dos y tres goles por partido en las eliminatorias. Lastimosamente a mi parecer lo dejó muy tempranamente el fútbol porque se molestó con ciertas cosas,  podía dar más a la Selección. Martins, con tanta  jerarquía, aguantaba, la buscaba, exigía centros, realmente fue un goleador único.
Gracias por la nota, Didí
A ustedes, por acordarse del récord, aunque tengo uno más: en Copa Libertadores  soy también el único con seis actuaciones en  diferentes equipos como Bolívar, Wilstermann, San José, Royal Pari  y Aurora.