domingo 5 de abril de 2026

Investigación parlamentaria

En 17 años Bolivia suscribió 9 adendas al contrato de venta de gas con Argentina

Los volúmenes comprometidos en el contrato estipulaban, para 2007, un envió de 7,7 millones de metros cúbicos al día, a 2009 se incrementó a 16, y de 2010 a 2026 debía llegar a 27,7; pero no se pudieron cumplir las entregas.
Bolivia finalizó su contrato de venta de gas a la Argentina por adelantado. Foto. ABI
Bolivia finalizó su contrato de venta de gas a la Argentina por adelantado. Foto. ABI
viernes 27 de septiembre de 2024

En 17 años, Bolivia suscribió 9 adendas al contrato de venta de gas a la Argentina, debido a que no se pudieron honrar los envíos comprometidos por la caída de la producción. De un volumen máximo de 17 millones de metros cúbicos día (MMmcd) que se exportó en 2017, los envíos cayeron a 5, hasta septiembre, según una investigación del diputado José Luis Porcel de Comunidad Ciudadana (CC).

El portal argentino Río Negro informó que, medio mes antes de la fecha ya pactada para el corte anticipado del contrato de importación de gas natural desde Bolivia, los despachos desde Bolivia cesaron, marcando así el fin de las importaciones tras 19 años. La clave detrás de este corte es la inminente reversión del Gasoducto Norte prevista para mediados del mes que viene, aunque, mientras tanto, desde Enarsa se importa gas desde Chile.

Porcel sostuvo que el contrato inicial entre Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) y Energías Argentinas S. A. (Enarsa) para la compra - venta de gas natural fracasó rotundamente al incumplir con los volúmenes de gas acordados, dejando en evidencia las serias deficiencias en la planificación de producción y exportaciones de gas natural por parte del gobierno boliviano.

Infografía: Diego Gonzáles

La investigación del legislador da cuenta que, durante el 2006, la economía y la política energética de Bolivia experimentaban un cambio de magnitud, pues en mayo de 2006 el presidente Evo Morales nacionalizó la industria de los hidrocarburos, lo que implicaba el control total de los recursos existentes. Tras esta medida y con el objetivo de mejorar los ingresos del país, el gobierno boliviano decide renegociar contratos con empresas extrajeras.

Uno de ellos fue el contrato de compra-venta de gas natural entre YPFB y Enarsa, firmado en octubre del 2006, donde se estableció la venta de 7,7 MMmcd de gas natural, a un precio de 5 dólares por millón de BTU (unidad térmica), durante la gestión 2007, manteniendo los volúmenes de anteriores contratos, pero que se incrementarían de manera paulatina hasta llegar a los 27,7 MMmcd de gas, tras la construcción del Gasoducto del Noreste Argentino GNEA, cuya responsabilidad de su construcción recaía en el gobierno argentino.

Los volúmenes comprometidos en el contrato estipulaban para el año 2007 un envió de 7,7 MMmcd, a 2009 un incremento de hasta 16 y de 2010 a 2026 de un total de 27,7 MMmcd.

Las 9 adendas al contrato de compra-venta de gas con Argentina

Lo cierto es que en 2007 se despacharon solo 4,62 MMmcd en promedio, en 2008 apenas 2,52, en 2009 otros 4,66, en 2011 se subió a 7,46; en 2012, a 12,50; en 2013, a 14,97 y se alcanzó un pico de 17,74 en 2017 (ver cuadro). Pero en 2023 los despachos bajaron a 8,65 MMmcd y hasta septiembre de este año, a 5, según las estimaciones realizadas por Porcel.

Las cifras expresadas en la investigación del legislador muestran que nunca se pudo cumplir con los volúmenes acordados en el contrato con Argentina y, es más, se tuvieron que negociar adendas donde se modificaron los términos.

Los ingresos de exportación que en 2014 alcanzaron un valor de 2.231 millones de dólares, en 2016 bajaron a 746 millones de dólares, se recuperaron a 1.266 millones de dólares en 2019 y hasta 1.330 millones de dólares, en 2022. Sin embargo, en 2023 cayeron a 686 millones de dólares y, hasta septiembre de 2024, a 430 millones de dólares (cifra estimada por Porcel).

Las 9 adendas al contrato de compra-venta de gas con Argentina

Primera adenda

Se suscribió el 26 de marzo de 2020 donde se modifican los volúmenes de venta de gas de 7,7 a 16,6 MMmcd con un precio de 5 dólares por millón de BTU.

Segunda adenda

Se firmó el 18 de julio de 2014 donde se modifican las sub cláusulas relativas a los componentes del precio del gas y se acuerda un volumen de 16,6 MMmcd y un precio de 10,1 a 10,2 dólares por millón de BTU.

Tercera adenda

Se firmó el 25 de enero de 2015 y modifica los volúmenes de gas a ser suministrados de 14,5 a 17,6 MMmcd con un precio de 7,5 dólares por millón de BTU

Cuarta Adenda

Se suscribió el 14 de febrero de 2019 e incorpora al contrato un régimen temporal de entregas y recepción de gas natural y reemplaza de la denominación de Enarsa por IEASA. Los nuevos volúmenes acordados son de 11 a 18 MMmcd.

Quinta adenda

Se suscribió el 31 de diciembre de 2020 y estipula el envió de solo 11 a 14 MMmcd con un precio de 4,5 dólares por millón de BTU.

Sexta adenda

Se suscribió el 28 de abril de 2022 y considera una cláusula de confidencialidad en ambas partes. Se establece un volumen de 7,5 a 14 MMmcd con un precio de 14 dólares por millón de BTU.

Séptima adenda

Se firmó el 30 de diciembre de 2022 y establece un nuevo volumen de 4 a 7 MMmcd y en los meses de julio y agosto el compromiso de inyectar un máximo de 8 MMmcd. El precio fijado fue de 9 dólares por millón de BTU.

Octava adenda

Se suscribió el 1 de septiembre de 2023. Se cancela en su totalidad el pago de la deuda de Enarsa al mes de junio de 2023. Ase acuerda un volumen de 4 a 7 MMmcd con un precio de 7,57 dólares a 11 dólares por millón de BTU.

Novena adenda

Se suscribió el 16 de junio de 2024 y entre lo más importante establece la finalización del contrato en septiembre de 2024. Estipula un volumen de solo 4 MMmcd y un precio de 7,57 dólares por millón de BTU.

Análisis 

Para el diputado Porcel, la firma de nueve adendas en un periodo de 17 años refleja una evidente inestabilidad contractual, la cual tiene repercusiones importantes para Bolivia.

“Desde mi función como fiscalizador, considero que esta renegociación constante no sólo compromete la soberanía energética del país, sino que también erosiona nuestra capacidad de negociación en el ámbito internacional. Bolivia, en lugar de dictar los términos, parece estar cediendo ante las demandas de sus socios comerciales, principalmente debido a la reducción sostenida en la capacidad de producción de gas”, precisó.

Esto en un contexto durante los últimos años, donde “irresponsablemente” no se realizaron estudios en exploración y explotación, serios y transparentes, y que tiene al país postrado en una crisis económica provocada por un modelo económico sustentado básicamente en las exportaciones de gas.

“Desde la primera adenda se evidencian ajustes recurrentes en volúmenes y precios, lo cual es un indicativo de la vulnerabilidad en la que Bolivia se encuentra. La declinación de los megacampos ha forzado a aceptar condiciones desfavorables, comprometiendo nuestra capacidad para negociar términos más ventajosos”, advirtió Porcel.

Prueba de esta afirmación, dijo, es el adelanto de la conclusión de contrato con Argentina este 30 de septiembre del 2024, en vez de culminar el 2026. Se suscribió el 16 de junio de 2024 y entre lo más importante establece la finalización del contrato en septiembre de 2024. Estipula un volumen de solo 4 MMmcd y un precio de 7,57 dólares por millón de BTU.

“Este escenario plantea una preocupación sobre la gestión energética del país, que parece estar más enfocada en ajustes a corto plazo que en soluciones estructurales a largo plazo, para garantizar la producción y exportación.