domingo 19 de abril de 2026

Priman reclamos económicos

Bolivia cierra una semana en la que afrontó conflictos nacionales y regionales de 6 sectores

Desde la Fundación UNIR señalan que los bloqueos de caminos promovidos por la facción del “evista” del MAS entran en la categoría de pugnas “ideológico, políticas y económicas”.
Bloqueadores del MAS tienen aislada a Cochabamba e impiden el paso de alimentos y combustible. Foto; APG
Bloqueadores del MAS tienen aislada a Cochabamba e impiden el paso de alimentos y combustible. Foto; APG
viernes 25 de octubre de 2024

Bolivia cierra esta semana en medio de la preocupación que ha generado el alza de precios y la escasez de productos de la canasta familiar y de combustible, debido a los conflictos nacionales y regionales, protagonizados por seis sectores. El principal es el bloqueo de caminos promovido por los militantes del MAS, de la facción que respalda al dirigente cocalero, Evo Morales.

“El conflicto del MAS, afín a Evo Morales, se puede categorizar en dos áreas. Primero en el ideológico - político, porque claramente tiene ese matiz, y por otro lado, al visibilizar el discurso de los sectores movilizados, están motivados por una necesidad económica, porque, según su versión, están vinculados al incremento de los precios de la canasta familiar, la falta de divisas”, explicó a Visión 360, Gualberto Pacheco, investigador de la Fundación UNIR, entidad que trabaja en los ámbitos de investigación, análisis y transformación constructiva de conflictos.

De acuerdo a un monitoreo de este medio, los conflictos, con marchas, bloqueo de calles en las ciudades, en las carreteras y el cierre de negocios, fueron protagonizados por seis sectores: médicos, choferes, indígenas, carniceros, panificadores y los militantes del MAS “evista”, contra el gobierno de Luis Arce, que es del mismo partido.

Lee también: Bloqueo “evista” cumple 12 días y el Gobierno activa puente aéreo para abastecer con carne de pollo a La Paz

En el caso de la movilización “evistas” contra el Gobierno, el bloqueo de caminos cumple este viernes 12 días y ha generado millonarias pérdidas económicas en varios sectores. El mismo se inició pocos días después de que se conociera que el presidente del MAS estaba procesado por un caso de estupro y trata y tráfico de personas, cometido en 2015, mientras él era mandatario, y la víctima tenía 15 años, resultado de esa relación, presuntamente, Morales y la víctima tuvieron un hijo.

Si bien en sus discursos, los masistas aseguran que se trata de una reivindicación social por los precios de los alimentos y la escasez de dólares y combustibles, legisladores como el senador Leonardo Loza (MAS), admitieron que las protestas también son para que se cierren los procesos judiciales contra Morales.

En ese contexto, la violencia en los bloqueos e intentos de despejar las vías por parte de la Policía o grupos de civiles, ya ha dejado heridos y el Gobierno habla de dos fallecidos. Asimismo, entre los “evistas” se han identificado tres casos de gente armada reforzando esas movilizaciones.

Lee también: Un hombre armado refuerza bloqueo “evista” en Pirque - Parotani y la tensión escala

De acuerdo a la explicación de Pacheco, no se debe minimizar la importancia de los otros conflictos y menos menospreciar la importancia de las demandas de sus protagonistas, pero los mismos representan un nivel menor de complejidad, debido a que tienen demandas que datan de un tiempo atrás, e incluso algunos ya han tenido avances para su solución.

Uno de los conflictos es protagonizado por el sector de los médicos, que esta semana se movilizó a nivel nacional y regional, en La Paz y Oruro. Uno de los motivos de la manifestación, a nivel departamental, es el despido de personal médico por reajustes.

Otros dos sectores que se movilizaron con motivos económicos, además que anunciaron asumir el incremento de precios de sus servicios y productos, es el de los choferes y panaderos. En el caso del transporte pesado, estos suspendieron un paro nacional, para no ser vinculados con los “evistas”, pero en La Paz, los conductores paralizaron la ciudad por varias horas, el miércoles.

Los choferes, que incurrieron en actos violentos contra peatones y otros conductores, incluso con denuncias en su contra de robo de autopartes, dijeron que su bloqueo tenía el fin de exigir al Gobierno una solución a la falta de combustible.

Un día antes, otro sector que protestó con el cierre de sus negocios fue el de los carniceros, que exigen el control del Gobierno, para impedir el incremento de precios de la carne de pollo y res.

Por último, todas estas protestas, por ser masivas y más violentas en el eje central, le restaron relevancia a la marcha indígena que, durante 10 días, recorrió 160 kilómetros, en el departamento de Santa Cruz, en demanda de la expulsión de asentamientos ilegales y medidas para frenar los desmontes y los incendios forestales.

“En el caso de la marcha indígena, también lo podemos categorizar en dos campos, es un conflicto ambiental, demanda la preservación de territorios, que implica la conservación del ecosistema y por otro lado, también tiene relación con la identidad de ese grupo, porque demanda la defensa de su territorio y sus formas de vida”, concluyó Pacheco.