sábado 2 de mayo de 2026

Tráfico de drogas

De Arce Gómez a Dávila: los casos más sonados de bolivianos involucrados en narcotráfico

Cuatro fueron autoridades policiales, uno fue exmilitar y otro fue un “capo” de la droga en los años 80. Al menos tres fueron extraditados a Estados Unidos.
Arriba, Luis Arce Gómez; Jorge Roca Suárez "Techo e' Paja" y René Sanabria. Abajo, Óscar Nina, Omar Rojas y Maximiliano Dávila. Foto: Montaje
Arriba, Luis Arce Gómez; Jorge Roca Suárez "Techo e' Paja" y René Sanabria. Abajo, Óscar Nina, Omar Rojas y Maximiliano Dávila. Foto: Montaje

La madrugada de este jueves, Maximiliano Dávila, exjefe de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (FELCN), fue extraditado a Estados Unidos. Con este antecedente, sigue los pasos de al menos seis bolivianos, entre exautoridades policiales, gubernamentales y narcotraficantes, que han tenido que rendir cuentas por delitos relacionados con el tráfico de sustancias controladas.

Algunos fueron extraditados a EEUU y otros cumplieron condenas en Bolivia. Sin embargo, varios de ellos fueron autoridades policiales vinculadas al narcotráfico, uno fue exmilitar y otro, un "capo" de la droga en los años 80.

Luis Arce Gómez (1989)

Bolivia cuenta con una lista de personajes involucrados en el tráfico de sustancias controladas. Un ejemplo es el extinto exministro del Interior, Luis Arce Gómez, quien estuvo vinculado al narcotráfico durante el gobierno de facto de Luis García Meza.

Fue apodado el 'Ministro de la cocaína' debido a sus estrechos vínculos con el narcotráfico. Bajo su mando, Bolivia se convirtió en un importante centro de producción y tránsito de cocaína, colaborando con los cárteles colombianos y protegiendo operaciones de tráfico desde el aparato estatal, según reportes de medios de comunicación.

Fue extraditado a los EE.UU. en 1989, donde estuvo preso durante varios años, condenado por narcotráfico. El 9 de julio de 2009, fue expulsado de ese país y regresó a Bolivia. Al llegar, Arce Gómez fue recluido en el penal de máxima seguridad de Chonchocoro, donde cumplió el resto de su condena hasta su muerte.

El exministro del Interior perdió la vida el 30 de marzo de 2020 a la edad de 82 años. 

Era conocido por la frase con la que advertía, al inicio del gobierno de facto de García Meza, que todo aquel que contraviera las disposiciones del gobierno debía andar "con su testamento bajo el brazo". "Vamos a ser taxativos… no va a haber perdón", sentenció.

“Techo e’ Paja” (1990 Y 2020)

Jorge Roca Suárez, mejor conocido como “Techo e’ Paja”, fue un reconocido narcotraficante boliviano, sobrino del también famoso Roberto Suárez Gómez, apodado el “Rey de la Cocaína”.

Apodado de esa manera por su pelo cobrizo, las autoridades colombianas y bolivianas lo vincularon a una organización que planeaba enviar grandes cantidades de droga a los EE. UU. Además, fue señalado como un "socio estratégico" de Pablo Escobar, uno de los narcotraficantes más notorios de la historia.

"Techo 'e Paja" surgió como una figura clave en el narcotráfico en Bolivia durante los años 80. Manejaba una extensa red de tráfico de drogas, que abastecía principalmente a los cárteles colombianos, como el famoso Cártel de Medellín liderado por Pablo Escobar, según notas periodísticas. 

Fue arrestado en 1990 y condenado en Estados Unidos por tráfico de drogas, cumpliendo más de 20 años de prisión. En 2018 regresó a Bolivia, donde enfrentó procesos legales adicionales.

Después,  en 2021, "Techo ‘e Paja” fue detenido en Lima (Perú), como parte de un operativo de la DEA que también devino en el proceso de extradición de Dávila. El año pasado fue extraditado a Estados Unidos.

René Sanabria (2011)

Fue un exgeneral de la Policía Boliviana y jefe de la fuerza antidroga. En 2011, fue arrestado en Panamá, luego de una operación de la DEA, acusado de organizar un envío de cocaína de Bolivia a EEUU.

El envío de 144 kilos de droga había sido introducido en Miami en noviembre de 2010.

Fue sentenciado en Estados Unidos a 14 años de prisión. Este escándalo no solo dañó la imagen de la lucha antidrogas en Bolivia, sino que también socavó la confianza en las figuras de alto rango dentro de las fuerzas de seguridad.

Óscar Nina (2015)

Fue un exgeneral de la Policía Boliviana que ocupó el cargo de comandante general entre 2010 y 2011. Su figura pasó de ser una autoridad en la lucha contra el narcotráfico a convertirse en un símbolo de la corrupción dentro de las instituciones de seguridad bolivianas.

En 2015, Nina fue arrestado junto a varios miembros de su familia bajo cargos de enriquecimiento ilícito y vínculos con el narcotráfico. Las investigaciones revelaron que durante su gestión acumuló una fortuna sospechosa que no podía justificar, incluyendo bienes inmuebles y sumas importantes de dinero en efectivo. Además, fue acusado por facilitar el tráfico de drogas, aprovechando su posición para proteger a organizaciones criminales.

El caso de Óscar Nina es crucial, ya que su ascenso ocurrió en un periodo en que Bolivia intentaba mostrar firmeza contra el narcotráfico. Sin embargo, su caída expuso la corrupción profunda en las instituciones encargadas de luchar contra este flagelo. Su historia resalta las contradicciones dentro del sistema y cómo la corrupción puede infiltrarse incluso en las estructuras encargadas de la seguridad nacional.

Omar Rojas Echeverría (2021)

Fue un exmayor de la Policía Boliviana vinculado al tráfico de sustancias controladas a nivel internacional. Su caso ganó notoriedad durante los últimos años, debido a las acusaciones de liderar una red transnacional dedicada al tráfico de drogas desde Bolivia a otros países de Sudamérica, como Chile y Colombia, y hasta llegar a México y Estados Unidos.

Fue detenido en Colombia en 2021, tras una operación internacional que reveló su implicancia en el envío de grandes cargamentos de cocaína. Según investigaciones, aprovechaba la experiencia y contactos que tenía dentro de las fuerzas de seguridad para facilitar las operaciones de transporte y encubrimiento.

Además, se lo señaló como parte de un entramado que incluía a exfuncionarios y policías (entre ellos el propio Dávila).