domingo 5 de abril de 2026

El Francotirador

El peor enemigo del bolivarista es el propio bolivarista

He sido testigo de las gestiones que realizaron los exjugadores de 2004 para intentar reunirse este año y recordar junto con su hinchada las dos décadas de aquella gran final, pero la respuesta que recibieron es que “tal vez sean incluidos en el programa del centenario”.
martes 17 de diciembre de 2024

Desde hace 16 años, cuando Baisa asumió el control de la administración de Bolívar, entre las primeras decisiones que se tomaron, entre otras, estuvo desconocer el gran logro que consiguió la Academia al llegar a la final de la Copa Sudamericana de 2004. Hasta hoy es el partido más importante de esa institución que esta próxima a cumplir 100 años.

Lo inexplicable es que aquel logro, que es reconocido por la propia Conmebol, cuando cada año recuerda la lista de los finalistas de cada edición, en nuestro medio parece ser “una piedra en el zapato” o una “sombra” que el directorio de Marcelo Claure no ha podido superar en todo este tiempo.

Lo raro es que al tratar de desconocer o darle la mínima importancia a esa gran campaña, lo único que hacen es ir en contra de esa entidad, no en contra de la dirigencia que presidió Mauro Cuéllar Caballero (+) con un grupo de directivos que en comparación a los actuales, no percibían, por ejemplo, un sueldo para trabajar en favor de su “querido Bolívar”.

En los últimos tiempos y cuando se cumplieron 10 y 15 años de aquella conquista de los celestes, he tenido la oportunidad de conversar con varios actores del equipo, exdirigentes y otras personas que estuvieron cerca de aquel logro y mantener vivo aquel recuerdo   como el juego histórico de los celestes que no ha podido ser superado en 20 años.

 Todos los consultados coinciden en mencionar que se quiere “minimizar” lo que se consiguió en 2004 “con mucho esfuerzo y con un presupuesto menor al que se maneja actualmente”.

He sido testigo de las gestiones que realizaron los exjugadores de 2004 para intentar reunirse este año y recordar junto con su hinchada las dos décadas de aquella gran final, pero la respuesta que recibieron es que “tal vez sean incluidos en el programa del centenario”.

El sábado, un día antes del último clásico, Horacio Chiorazzo salió a reclamar por el olvido de la actual dirigencia por no tomarlos en cuenta en los actos que se tuvo en el Siles. Solo ante ese reclamo se los incluyó en una pequeña parte del programa, cuando hasta se  los podía presentar de forma estratégica en el Superclásico.

Chiorazzo decía en sus redes que “de aquel Bolívar solo se acuerda la hinchada”. Una gran verdad, como lo es aquella frase que dice que “el peor enemigo del bolivarista es el propio bolivarista”.