domingo 5 de abril de 2026

Evaluación

Agricultores cierran uno de sus peores años por la caída del 50% en la cosecha de granos

La organización que aglutina a productores consideró también que es necesario que Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) asegure el abastecimiento de diésel para garantizar la cosecha de la campaña de verano 2024-2025.
Los representantes de Anapo en conferencia de prensa. Foto: Anapo
Los representantes de Anapo en conferencia de prensa. Foto: Anapo
martes 17 de diciembre de 2024

De acuerdo con el balance de los agricultores, este 2024 fue uno de sus peores años debido a que la cosecha de granos cayó en un 50% a raíz de la sequía, el aumento de los costos de producción, la inseguridad jurídica y la falta de diésel.

Según un boletín de la Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo), estos factores negativos configuraron un escenario lleno de adversidades para los productores, de manera que el área de siembra de las dos campañas se redujo a 2,3 millones de hectáreas. Es decir, hubo una disminución del 12% en la superficie utilizada en comparación con el año pasado, principalmente por las condiciones de sequía.

Las campañas de verano 2023-2024 e invierno 2024 fueron afectadas por la más grave sequía en 30 años.

Como resultado de esta baja en la producción, el movimiento económico generado, por ejemplo, por la cadena oleaginosa llegó a 1.200 millones de dólares, lo cual implica un bajón del 34% en comparación con las cifras de 2023.

Durante 2024, como resultado de las campañas agrícolas de verano e invierno, Santa Cruz marcó una producción de alimentos estratégicos de un total de 2,9 millones de toneladas de granos de soya, maíz, sorgo, girasol, trigo y chía. Esta cifra representa una caída del 50% con relación al 2023, cuando incluso se llegó a cifras récord de producción de alimentos estratégicos.

Si bien los resultados son poco alentadores, el sector reafirmó su compromiso con la seguridad y soberanía alimentaria del país. “A pesar de las cuantiosas pérdidas productivas y económicas en la producción de alimentos estratégicos, los agricultores hicimos y seguiremos haciendo todos los esfuerzos necesarios para garantizar el abastecimiento del mercado interno, porque de nuestros granos depende la provisión de insumos clave para las cadenas alimenticias avícola, porcina, lechera y ganadera”, aseveró Fernando Romero, presidente de Anapo.

Otros factores que incidieron en la baja producción, según el presidente de Anapo fueron la incertidumbre jurídica por el avasallamiento de tierras y en la comercialización de la producción ante la suspensión de las exportaciones de aceite.

La caída de la producción en cifras

Soya

En 2024, la producción total de soya alcanzó 2.026.412 toneladas, 37% menos respecto al 2023. La productividad promedio anual cayó a 1,30 toneladas métricas por hectárea (TM/ha); en 2023 se había llegado a 2,05 TM/ha.

Trigo

La producción de trigo también experimentó una drástica disminución, pues llegó a solo 37.959 toneladas, 72% menos que el invierno anterior. La sequía redujo la productividad promedio a 0,49 TM/ha, en contraste con 1,44 TM/ha del año pasado.

Girasol

Se produjo 102.526 toneladas de girasol, esto es 45% menos respecto al invierno anterior. La productividad bajó a 0,82 TM/ha, frente a las 1,15 TM/ha de 2023.

Maíz

La producción total de maíz alcanzó las 313.421 toneladas, un 43% menos en comparación con 2023. Su rendimiento promedio fue de 2,65 TM/ha, mientras que el invierno anterior se había alcanzado a 3,73 TM/ha.

Sorgo

La producción de sorgo llegó a 478.944 toneladas, que implica una caída del 72% en comparación con el año pasado. El rendimiento promedio descendió de 2,91 TM/ha de 2023 a 1,26 TM/ha este año.

Chía

La producción de chía alcanzó solo 1.082 toneladas, con una disminución del 82% respecto al invierno pasado. La productividad promedio cayó a 0,13 TM/ha, comparada con 0,44 TM/ha de 2023.

Exigencias

Anapo exigió al Gobierno la aplicación estricta de la ley para proteger la propiedad privada y la seguridad alimentaria del país, debido a que cerca de 70.000 hectáreas en el norte del departamento de Santa Cruz están en riesgo debido a tomas ilegales, lo que representa un impacto significativo en la producción agrícola de la región.

Además, en la provincia de Guarayos se reporta que al menos 20.000 hectáreas han sido avasalladas en predios específicos, y se calcula que existen más casos no denunciados por temor a represalias.

Este sector demandó la colaboración entre el Ejecutivo, productores y sector privado para maximizar los beneficios de la aprobación del uso de los eventos de soya genéticamente modificada (GM) Intacta y HB4 en Bolivia.

La organización que aglutina a productores consideró también que es necesario que Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) asegure el abastecimiento de diésel para garantizar la cosecha de la campaña de verano 2024-2025, que será la fuente de provisión para varias cadenas de alimentos para el próximo año.

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