viernes 13 de marzo de 2026

El socialismo antes y ahora, aquí y allá

Los socialistas han perseguido siempre, y lo siguen haciendo, el poder y una vida de lujos a costa del pueblo.
miércoles 18 de diciembre de 2024

¿Habría Lenin aprobado el FMI? Una respuesta simplista a la pregunta es: No. El Fondo Monetario Internacional tiene como propósito preservar el sistema financiero internacional y, para tal, las finanzas de las economías también tienen que estar en cierto equilibrio. En ese sentido, cualquier socialista debería desaprobar al FMI. Pero parece que no es así.

La mayor parte de las críticas al Fondo provienen de la falta de comprensión de su misión central que es tan simple que cualquier estudiante de secundaria puede entenderla: mantener el gasto y la deuda pública controladas (no gastar más de lo que se tiene y/o poder pagar) de tal manera de generar una estabilidad macroeconómica/ financiera y, si se endeuda, asegurarse de que pagar lo que, en un inicio, gastó.

En un discurso de 1922 ante el XI Congreso del Partido Comunista Ruso (bolchevique), Lenin destacó la necesidad de responsabilidad fiscal, disciplina y comercio internacional ordenado: “Vamos a Génova [una conferencia sobre la reconstrucción de Europa después de la guerra, un Bretton Woods que fracasó] como comerciantes con el fin de conseguir las condiciones más favorables para promover el comercio que se ha iniciado, que se lleva a cabo y que, incluso si alguien lograra interrumpirlo por la fuerza durante un tiempo, inevitablemente continuaría desarrollándose después de la interrupción. Debemos empezar a aprender [gestión económica] desde el principio. Si nos damos cuenta de esto, pasaremos nuestra prueba; y la prueba que impondrá la inminente crisis financiera es grave: la prueba que impondrá el mercado ruso e internacional al que estamos subordinados, con el que estamos conectados y del que no podemos aislarnos.”

Si el mundo se hubiera vuelto leninista y Lenin hubiera encontrado al FMI, ¿lo habría tomado enteramente como está y el Fondo habría desempeñado exactamente el mismo papel que ha desempeñado en los últimos ochenta años? Ese papel es, a la vez, ideológicamente neutral y no neutral. Es los primero porque su misión, mencionada anteriormente, es la disciplina que debe existir en cualquier sistema de gobierno organizado coherentemente. Parece que a Lenin, un viejo defensor de la disciplina y el orden (hijo de un inspector escolar), le habría encantado el FMI. Serviría a sus propósitos: disciplina y orden en su gestión gubernamental.

Pero el papel del FMI puede percibirse como no ideológicamente neutral porque el contexto económico mundial es capitalista. Es difícil decir si el FMI habría estado ubicado en Washington D.C. porque Lenin nunca pensó mucho más allá de Eurasia. Pero si el Fondo alguna vez se traslada a Beijing, seguiría igual porque cumple la función que los países y el mundo necesitan.

Pero esta cuestión tan simple como no gastar más de lo que se tiene fue olvidada desde Stalin, para empezar, un represor nato. El sector público sufrió de una elefantitis crónica hasta que la Unión Soviética se desplomó en 1991. La causa principal de ese aumento desmedido fue la carrera armamentista. Estados Unidos pudo financiar el aumento de su poderío militar porque su economía crecía y, con ello generaba mayores ingresos fiscales. La Unión Soviética no porque se cayó su sistema económico socialista; su economía no crecía. Cualquier financiamiento público tenía un techo limitado por sus pobres ingresos y su ineficiencia (corrupción y desorden).

No sé que parte de que no se puede gastar más de lo que se tiene no entienden los socialistas. Hasta un niño de primaria entiende. Ciertamente, en muchos países de este corte sus líderes son poco preparados e incapaces. Pero no, no son tan brutos como parecen. A ellos no les interesa la aritmética ni la disciplina.

Los socialistas han perseguido siempre, y lo siguen haciendo, el poder y una vida de lujos a costa del pueblo. Lenin, Stalin, Castro, Putin, Chávez, Maduro, los Kirchner, Ortega y Murillo, Evo y Tilín son varios botones de muestra. Lideran mafias compuestas por políticos, empresarios, delincuentes, artistas y todos aquellos sin escrúpulos para mantener el poder. Para tal efecto, desechan las leyes o las crean acorde a sus propósitos (que a veces ni ello basta porque sub estiman su angurria), recurren a la fuerza y a la represión, y callan voces con la anulación de la libertad de expresión.

Pensándolo bien, tal vez Lenin no hubiese estado de acuerdo. Lenin gobernó apenas seis años y un poco más (1917-1924). Tal vez en ese Congreso de 1922 no había percibido todavía la ineficiencia del sistema socialista (la ideología de Marx, quien falleció en 1883, todavía no se había puesto en práctica) y, eventualmente, la presión en las finanzas públicas de la carrera armamentista, particularmente después de la Segunda Guerra Mundial. Todo empezó a aclararse con la asunción de Stalin donde él, los Comisarios del Pueblo (lo que ahora sería el Politburó), obsesionado por el poder y el control (no de las finanzas públicas). Todo esto nos es familiar a los bolivianos desde el 2006.

De acuerdo al Diccionario de la Lengua Española, el socialismo es un “sistema de organización social y económica basado en la propiedad y administración colectiva y estatal de los medios de producción y distribución de los bienes.” Pero yo diría que el socialismo es un a mafia para generar pobreza en las naciones y quedarse en el poder. Eso está comprobado antes y ahora, aquí y allá.

Por tanto, no debemos votar nunca más por el socialismo; hay que enterrarlo, no perdamos la oportunidad en estas próximas elecciones. “La izquierda prefiere reinar en el infierno que servir en el cielo” (Javier Milei, Presidente de Argentina).

*La opinión expresada en este artículo es de exclusiva responsabilidad del autor y no representa una posición oficial de Visión 360.

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