domingo 5 de abril de 2026

El superávit fue clave

Cae la pobreza en Argentina al 38%, ¿cómo se logró esa marca?

La mejora refleja el impacto de la reducción de la inflación, la apertura de mercados, las privatizaciones de empresas y el fin de emisión monetaria sin control.
Personas en situación de calle en Buenos Aires, en una imagen del 31 de marzo pasado. Fotos: EFE
Personas en situación de calle en Buenos Aires, en una imagen del 31 de marzo pasado. Fotos: EFE

La pobreza en Argentina alcanzó a 38,1% de la población en el segundo semestre del año pasado, una caída de 14,8 puntos porcentuales en relación con los seis meses previos, anunció recientemente el Instituto de Estadísticas, Indec. ¿Cómo ha logrado el país vecino este avance?

Esta marca es un retroceso significativo respecto a los primeros seis meses del gobierno de Javier Milei, cuando la pobreza se había disparado a 52,9%. La indigencia, por otro lado, bajó a 8,2% de la población respecto a 18,1% del semestre anterior, en un país con 47 millones de habitantes.

La caída de la pobreza es “efecto directo de la lucha contra la inflación que ha llevado adelante el presidente Javier Milei, además de la estabilidad macroeconómica y la eliminación de restricciones que durante años limitaron el potencial económico de los argentinos”, dijo la presidencia argentina.

Algunos analistas atribuyen este logro a un déficit cero en tiempo récord, mientras el Gobierno destaca que el ajuste y la estabilidad macroeconómica eliminaron restricciones que limitaban el crecimiento del país. El superávit fiscal logrado por primera vez en 14 años fue clave, aunque la economía se contrajo un 1,8%, menos de lo previsto.

 “La recuperación de la economía dependerá de la consolidación de la inflación a la baja y del impacto social de las medidas del Ejecutivo. Milei logró este resultado aplicando una fuerte reducción del gasto público, eliminando subsidios y frenando la emisión monetaria”, dijo a La Nación Juan Luis Bour, economista de la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL).

La mejora refleja el impacto de la reducción de la inflación, que pasó de 211% en 2023 a 118% en 2024, una baja que Milei destaca como el principal logro de su gobierno. Sin embargo, la inflación aún se sitúa en niveles altos, durante febrero, la tasa fue del 2,4%.

Además, el plan económico incluye la apertura de mercados, la privatización de empresas estatales, el fin de emisión monetaria sin control, un “sinceramiento de precios”, y el fin de privilegios políticos y sindicales.

Según cálculos independientes, la desaceleración de la inflación junto con la recuperación económica y de los salarios, más el aumento que hizo el Gobierno a la cobertura de planes sociales como la Asignación Universal por Hijo (AUH) y la Tarjeta Alimentar, fueron factores que contribuyeron a la marcada disminución de la pobreza.

El Indec explicó que la pobreza bajó porque durante la segunda mitad de 2024 el ingreso familiar aumentó un 64,5% respecto al semestre anterior, por encima del alza del 26,7% en el valor de la canasta básica de alimentos y servicios.

Críticas

El organismo de mediciones argentino ha recibido, sin embargo, críticas tras la publicación del índice de pobreza, que apuntaron a la utilización de canastas de consumos desactualizadas frente a la carga que tienen en los hogares los gastos de servicios de vivienda y el transporte, no contemplados en las mediciones.

Agustín Salvia, director del Observatorio de la Deuda Social Argentina, de la Universidad Católica Argentina, apuntó que es cierto que hay un “cambio sustantivo importante”. “Ahora tenemos estabilidad de precios y un nivel de inflación mucho más bajo, pero los niveles de ingresos de los trabajadores, jubilados y de los pensionados siguen por debajo de los que teníamos en octubre o noviembre de 2023”.

Ese organismo advirtió en un informe que el alza en las tarifas de servicios públicos en 2024 incrementó el peso de los gastos fijos por sobre los gastos variables de los hogares, de modo que las mejoras en el ingreso familiar real no implican necesariamente más y mejores consumos corrientes.

“Hay razones para sostener que se está sobreestimando la caída de la pobreza en un contexto de cambios significativos en el sistema de precios que no se refleja en una mayor capacidad de consumo de los hogares pobres”, dice ese informe.

Según el Indec todavía hay unos 11,3 millones de personas en situación de pobreza, de las cuales 2,5 millones viven en pobreza extrema.

“Los casi pobres”

Por su parte, el economista Alfredo Serrano, director del Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica, expresó a EFE que “Argentina está sufriendo una gran transformación estructural en su patrón de distribución del ingreso. La clase media va desapareciendo a gran velocidad y hay una gran montaña de la ciudadanía que está en torno a la pobreza, los ‘casi pobres’”.

Estos “casi pobres” tienen ingresos ligeramente superiores al umbral de pobreza, pero viven en las mismas condiciones de los que formalmente están bajo la línea de pobreza. Según Serrano, si se suman ambos grupos, cerca del 80% de la población argentina es pobre.

Un ejemplo de esto son los jubilados, protagonistas cada miércoles de protestas en Buenos Aires: el monto de las pensiones que cobran la mayoría de los 7,4 millones de jubilados supera en solo 716 pesos (65 centavos de dólar) la línea de pobreza del Indec, pero es apenas un tercio de la cesta básica de los jubilados que calcula la Defensoría de la Tercera Edad de la capital.

Muchos de estos adultos mayores deambulan por los casi 230 comedores sociales que hay en Buenos Aires en búsqueda de un plato de comida.

Allí, la demanda de alimentos ha crecido notablemente en el último año, al igual que el número de personas que viven en la calle, que, según datos del Gobierno capitalino, asciende a 4.049, y, según organizaciones sociales consultadas por EFE, alcanza las 12 mil.

Buenos Aires no es, sin embargo, la ciudad más pobre de Argentina: en urbes como Resistencia, el 60,8% de los habitantes son pobres, un drama social que se repite en otros muchos rincones del país, fuera del radar de las estadísticas oficiales.

Tras dos años consecutivos de caída, se espera que la economía argentina crezca en 2025, sobre todo gracias a sectores como la energía, con el litio y la minería, con Vaca Muerta.

“El Gobierno deberá lograr consolidar la estabilidad cambiaria y la baja inflación para que la industria pueda encontrar un espacio para crecer”, estimó Daniel Schteingart, director de planificación productiva en Fundar y profesor universitario.

¿La pobreza baja en...? Lo que los datos oficiales no cuentan

La tasa de pobreza registró una fuerte caída en el segundo semestre de 2024, pero el dato oficial es solo una foto parcial de una situación social dramática para amplios sectores de la población.

De acuerdo con un informe difundido por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), la tasa de pobreza se ubicó en el segundo semestre de 2024 en el 38,1%.

Resistencia, una ciudad argentina con altas tasas de pobreza.

Esto implicó un retroceso de 14,8 puntos porcentuales con respecto al primer semestre de 2024, cuando el índice había saltado al 52,9 %, el nivel más alto desde 2003.

La tasa de pobreza se situó además 3,6 puntos por debajo de la de finales de 2023.

En tanto, la tasa de indigencia se ubicó en la segunda mitad del año en el 8,2%, 9,9 puntos por debajo del semestre anterior y con un descenso de 3,7 puntos en la comparación interanual.

El Gobierno de Milei celebró la mejora de los indicadores sociales tras los dramáticos números que se habían registrado en la primera mitad de 2024, signada por una elevadísima inflación y la puesta en marcha de un severo plan de ajuste.

Sin embargo, el cálculo oficial tiene limitaciones, entre ellas, que solo incluye los 31 centros urbanos más poblados del país, lo que abarca a 29,8 millones de personas, sobre una población total en Argentina de unas 47 millones de personas.

“La medición cubre únicamente a ciudades de 100 mil o más habitantes, no capta ciudades pequeñas o áreas rurales, donde la estructura de la pobreza podría ser distinta”, señaló a EFE el economista Leopoldo Tornarolli, investigador del Centro de Estudios Distributivos, Laborales y Sociales de la Universidad Nacional de La Plata.

Además, el Indec mide la pobreza solo con base en los ingresos declarados por los hogares que conforman su muestra y si estos alcanzan o no para acceder a la cesta básica de alimentos y servicios, cuyo valor varía cada mes por la inflación.

Debido al severo ajuste fiscal y monetario, la tasa de inflación desaceleró desde un máximo del 289,4% interanual en abril del año pasado al 117,8% en diciembre último.

Según el Indec, la pobreza bajó porque durante la segunda mitad de 2024 el ingreso familiar aumentó un 64,5% respecto al semestre anterior, por encima del alza del 26,7% en el valor de la cesta básica de alimentos y servicio.

Algunos expertos cuestionan ciertos aspectos de la metodología de medición de la pobreza por ingresos, entre ellos la utilización de cestas de consumos desactualizadas respecto al peso que hoy tienen en los hogares los gastos de servicios de la vivienda y el transporte.

Tampoco incluyen gastos de alquiler, cuando el 40% de la población no tiene un techo propio.

Según el Observatorio de la Deuda Social (ODSA), el alza en las tarifas de servicios públicos en 2024 incrementó el peso de los gastos fijos por sobre los gastos variables de los hogares, de modo que las mejoras en el ingreso familiar real no implican necesariamente más y mejores consumos corrientes.

“Esto explica por qué, si bien se observan similares niveles de pobreza e indigencia que hace un año atrás, continuaron aumentando la pobreza multidimensional, la inseguridad alimentaria, la imposibilidad de acceder a medicamentos o servicios de salud, los impagos de deudas o la imposibilidad de reparar la vivienda”, afirmó el ODSA en un informe.

Pese a la baja en la pobreza, el informe oficial revela datos alarmantes: uno de cada dos niños menores de 14 años son pobres y el 11,5% en ese grupo de la población ni siquiera cubre sus necesidades diarias de alimentación. (EFE).