lunes 23 de febrero de 2026

Publicación

El libro FIFA Gate II de revela fallas en los controles antidopaje

El autor es el médico Jorge Flores, con varios años de experiencia en el rubro. De 2004 A 2010 hubo “positivos” en el fútbol boliviano. En 18 casos se incumplió la norma; los controles se realizaron en un laboratorio sin acreditación.
El médico Jorge Flores con el libro presentado en Santa Cruz el 10 de junio. Foto: Jorge Flores.
El médico Jorge Flores con el libro presentado en Santa Cruz el 10 de junio. Foto: Jorge Flores.

Sports 360 / La Paz

FIFA Gate II Quousque Tandem es el libro que presentó el 10 de junio de este año Jorge Flores, especialista con vasta experiencia en controles antidopaje, en el marco de la Vigesimo Sexta Feria Internacional del Libro en Santa Cruz.

En la publicación recuerda que hubo un tiempo, cuando presidía la Comisión Médica de la Federación Boliviana de Fútbol (FBF), en el que no se aplicaban correctamente las normas antidopaje en Sudamérica. En el caso del fútbol se manejaban de diferente forma respecto a lo establecido por la FIFA y la Agencia Mundial Antidopaje (AMA).

Cuenta que le llamó sobremanera la atención de los varios casos de dopaje en el balompié nacional en los años 2004 al 2010, tiempo en el que aparecieron varios positivos.

Señala que mediante sus investigaciones y procesos en los que participó, pudo comprobar que en 18 resultados hubo fallas.

En el libro solamente aparecen cuatro nombres, quienes –cuenta el médico– autorizaron la difusión. “No tengo el permiso para difundir otras identidades; es un principio de respeto a la normativa”, indicó Flores.

La traducción de la expresión latina Quousque Tandem es “hasta cuándo” y acompaña la tapa del libro. El médico explica las bases que le llevaron a escribirlo y ahora ponerlo a consideración del público.

“En la tapa del libro está un diseño hecho por el caricaturista Belisario Suárez Vargas ‘Belicoso’ y muestra a un futbolista sin piernas. Es por una declaración que me dio un futbolista que le sancionaron por haber dado positivo. Me dijo: ‘Doctor, me cortaron las piernas’, cuando recibió la comunicación”, apuntó.

El inicio

Después de haber participado en un curso de dopaje en Río de Janeiro, Brasil, organizado por la Conmebol, Flores regresó al país. Declarado hincha de Blooming estuvo cerca de los dirigentes del fútbol en los inicios de la década del 90, incluso llegó a ser dirigente del club cruceño.

“El control del doping nació en una cena de Blooming. Estábamos reunidos con Roberto Paz y Wálter Kreidler, entonces presidente de la Liga. Yo era presidente de la Comisión Médica. Era 1992 y les dije que no podía ser que el fútbol boliviano no tenga control de dopaje”, recuerda.

Con la autorización para ir adelante en la implementación, viajó por todas las ciudades donde había fútbol de Liga y procedió con la aplicación de lo cursado en Brasil.

“Nos estábamos preparando para las eliminatorias y nos clasificamos al Mundial y los jugadores se cuidaron y el cuerpo técnico y médico de la Selección los cuidaron”.

Pasó la Copa del Mundo y hubo cambios en la dirigencia de la Liga, que entregó a un laboratorio uruguayo los controles.

La portada del libro. Foto: Feria Internacional del Libro Santa Cruz.

El libro y las tres tesis

Flores cuenta en FIFA Gate II que nunca estuvo de acuerdo con el contrato con Uruguay y denunció ante la FIFA que el laboratorio no tenía la acreditación de la AMA.

“Hice una denuncia en cadena, que está en el libro con sellos y firmas oficiales de la FIFA, pero en la Conmebol no me dieron la razón y el único suspendido fui yo por denunciar esas cosas”.

La publicación sigue con tres tesis. La primera –según su trabajo y experiencia– es que la dirigencia deportiva muchas veces atropella los códigos de la FIFA y de la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) por cuestiones de apoyo político a una selección o a un país o de la misma FIFA a los jugadores, a los dirigentes de Sudamérica.

Cuenta que hizo una investigación médica que duró casi cuatro años, apoyado en una parte por la Universidad de Chile y otra en una universidad de Uruguay.

“Nos preguntamos por qué había en Bolivia tantos casos de dopaje positivo a cocaína y no en los otros países. En Uruguay se hacían los controles a futbolistas del país. Entonces, en la investigación descubrimos que había padrones de normas diferentes en Sudamérica respecto a la AMA, que la FIFA tomaba como válida”, indica.

“El límite de corte”

Es la cantidad mínima de una droga que se permite en una muestra de un atleta para ser considerada caso positivo.

“Para el laboratorio uruguayo no había límite de corte. En ese tiempo, por ejemplo, la FIFA consideraba que un resultado abajo de 200 nanogramos de benzoilecognina (el principal metabolito de la cocaína) era negativo. Salvo Brasil, que tenía un laboratorio acreditado, el resto de las asociaciones de Conmebol no dio por válida la norma”, señala el médico en su publicación.

La conclusión de su trabajo de investigación, comunicada a la FIFA, es que los casos positivos en el fútbol de Bolivia realizados en laboratorios acreditados por la AMA serían negativos de acuerdo con los límites establecidos por la entidad. En cambio, para el laboratorio uruguayo eran pasibles a sanción.

El “caso Rimba-Zetti”

En 1993, cuando Flores era presidente de la Comisión Médica de la FBF, el futbolista boliviano Miguel Rimba y el arquero brasileño Zetti dieron positivo por cocaína en un control realizado después del partido por eliminatorias del 25 de junio de ese año en La Paz.

Para el médico ese caso fue un respaldo de que los denominados límites de corte no eran los mismos.

“Lo primero que dijimos al conocer la sanción fue que si son dos nanogramos, no es positivo, es negativo. Después de la defensa sustentada que se hizo, la FIFA de inmediato  le suspendió la sanción y los dos pudieron jugar el siguiente partido”.

Un nanogramo es la milmillonésima parte de un gramo, fue una cantidad mínima producida por tomar mate de coca.

Aquella vez la norma establecía que menos de 200 nanogramos no daba ventaja deportiva ni dañaba la salud del jugador.

Las otras dos tesis

De acuerdo con Flores, los afectados deberán ser resarcidos por errores en la aplicación de las normativas.

“Sus sanciones fueron ilegales, se han violentado sus derechos humanos, su buen nombre, el de su familia y su economía”, manifestó.

Y la tercera “es una recomendación” para la AMA: “Que sean paritarios los juzgados que sancionan al atleta por sustancias que han dado resultado analítico adverso en laboratorios certificados”.

El médico indica que en el momento los tribunales están conformados por gente nombrada por dirigentes. Sugiere que los atletas tengan también allí representantes acreditados, que sean médicos que conocen del dopaje.

Por su experiencia en la medicina antidopaje en el deporte, en sus reclamos argumentó que   hubo laboratorios que no cumplían los requisitos.

“La certificación de la AMA es de un rigor absoluto. ¿Por qué? Es por el principio básico del dopaje; según la propia entidad, en primer lugar hay que proteger los derechos humanos del jugador”.

Agregó luego: “Los documentos presenté en el Congreso de la AMA en Alemania. En el libro señalo que yo era una espina para la Conmebol, porque estaba en contra de un establecimiento prohibido. Denuncio que hubo un escándalo económico, porque los laboratorios hacían controles y cobraban mil dólares por analizar las muestras de cada partido y no tenían autorización para hacer los controles”.

La solicitud

Flores deja claro que su investigación y publicación de datos en FIFA Gate II es para exigir que siempre se respeten las normas establecidas por la AMA.

“Hay que sancionar a los deportistas que se dopen una vez que se comprueben y se cumplan los procedimientos. Esos principios los recibí cuando hice el curso de dopaje en Río de Janeiro, promovido por la propia Conmebol.

Flores interviene en la presentación de FIFA Gate II. Foto. Feria del Libro Santa Cruz.

De 18 casos positivos, 17 fueron por cocaína

En la primera década de los años 2000 hubo en el fútbol boliviano varios casos con resultado analítico adverso, como la AMA dio el nombre a los positivos de atletas en los controles de dopaje.

Según el relato del libro, entre los errores detectados en las apelaciones se menciona que “por una orden de la dirigencia, los resultados, por cuestión de seguridad, se los manden al presidente de la Liga y no al presidente de la comisión de control. Otra violación flagrante al reglamento. ¿Por qué lo hicieron? Porque los dirigentes deportivos lo usan políticamente”, señala.

En la presentación del 10 de junio en la Feria del Libro de Santa Cruz, estaba un ahora ex futbolista “sancionado ilegalmente”.

Era Juan Carlos Melgar, jugador formado en la Academia Tahuichi Aguilera, que formó parte de The Strongest de 2002 a 2004. Su función en la cancha era en el medio campo y ocupaba la plaza de Sub-20.

Su sanción fue de dos años fuera de las canchas y ocho mil dólares de multa.

“Esa vez me dijo que le habían cortado las piernas. Sucedió en la temporada de 2004, cuando sale un informe con un positivo suyo. La muestra fue analizada en ese laboratorio que, según nuestras investigaciones, no era acreditado para realizar esa tarea, no tenía ni certificado ISO 9000. Pero se hizo valer la conclusión; no volvió a jugar, tampoco pudo pagar la multa y se dedicó a trabajar como ayudante de camión, o sea, le arruinaron su vida”, dice Flores. Otro caso que cuenta en el libro FIFA Gate II es el de un futbolista que pidió reserva en su identidad.

Entre los datos que se conocen es que se clasificó al Mundial de Estados Unidos.

Su positivo salió a la luz luego de esa Copa.

Flores mantiene su postura después de varios años, el resultado fue consecuencia de haber reclamado una bonificación económica antes de un viaje con la Selección.  Además, “salió sorteado varias veces seguidas hasta dar positivo”, concluyó.