domingo 26 de julio de 2026

Eliminatorias

El Alto vivió un clima de fiesta desde muy temprano y el final fue mejor

Bolivia terminó en el séptimo lugar, se clasificó a la repesca y mantiene las esperanzas de clasificarse al Mundial 2026.
martes 09 de septiembre de 2025

La ciudad de El Alto vivió un clima de fiesta desde horas de la mañana por las eliminatorias sudamericanas y el final fue mejor casi 12 horas después.

Bolivia se jugaba la posibilidad de avanzar a la repesca intercontinental y mantener chances de clasificarse a la Copa del Mundo. Estaba obligada a ganarle a Brasil y no falló. Tampoco falló Colombia, que no solo empató —uno de los resultados que necesitaba la Verde— sino que goleó a Venezuela en Maturín por 3-6.

Con esos resultados, la Selección nacional escaló al séptimo lugar (20 puntos) y relegó a Venezuela al octavo lugar (18).

La Selección jugará en marzo, junto a otras cinco selecciones, la posibilidad de clasificarse a la Copa del Mundo 2026 (Estados Unidos, México y Canadá).

La fiesta en El Alto empezó muchas horas antes del inicio del partido. Desde la mañana la gente empezó a llegar a las inmediaciones del estadio Municipal de El Alto a sabiendas de que la espera iba a ser larga.

A medida que transcurrían las horas, la línea azul del teleférico empezó a colapsar y hasta caminar se hacía difícil cerca del estadio, porque el número de gente ya era importante.

De todas partes del país llegaron los hinchas y desde muy temprano empezaron a alentar. De los grupos más bulliciosos fueron los “Muchachos Albiverdes”, 10 jóvenes fanáticos de Oriente Petrolero, que llegaron exclusivamente para el partido.

La fiesta continuó cuando el bus que transportó a la delegación llegó al estadio y la algarabía aumentó cuando ingresó al campo de juego. Una lluvia de fuegos artificiales —obviamente lanzados desde fuera del estadio— le dio la bienvenida.

A esas alturas de la noche, la gente estaba emocionada en las tribunas del estadio Municipal de El Alto y también en todo el país. Lo mismo que Enzo Monteiro, que se conmovió hasta las lágrimas cuando se entonaba el himno nacional.

Al final del partido, las lágrimas entre los bolivianos se multiplicaron, porque el primer objetivo: llegar a la repesca, se ha cumplido.